Resistiré, la novela que enloqueció al país: intriga, sexo, un villano inolvidable y el romance secreto de Pablo Echarri y Celeste Cid
Resistiré, la novela que enloqueció al país: intriga, sexo, un villano inolvidable y el romance secreto de Pablo Echarri y Celeste Cid

Enero de 2003, verano candente. Argentina empezaba a salir a los arañazos de la crisis de 2001 y en la pantalla de Telefe, a las 10 de la noche, se estrenaba Resistiré. Una apuesta fuerte del “canal de la familia”, con un elenco de lujo y una dupla explosiva: Pablo Echarri y Celeste Cid. Dos que, literalmente, calentaban a medio mundo cuando sonaban los graves de Kevin Johansen con su Down with my baby, que anticipaban que algo se venía. Una espalda, un torso, piel. Sugerencias, miradas. No mucho más, pero alcanzaba (y se agradecía). 

Porque Resistiré se fue cocinando a fuego lento a lo largo de220 capítulos en los que se vio de todo. Más allá del romance entre Diego Moreno (Echarri) y Julia Malaguer (Cid), que seguía los cánones del género, la tira jugó con elementos del thriller, el terror y la fantasía, y terminó con el genial villano de Fabián Vena, Mauricio Doval, explotando en pedazos tras una sobredosis del elixir de la vida eterna.

Pablo Echarri y Celeste Cid eran Diego Moreno y Julia Malaguer, los protagonistas del amor prohibido en Resistiré que calentó la pantalla durante 220 capítulos.

Incesto entre una tía y su sobrino, tráfico de órganos, canibalismo, fiestas sexuales, un antagonista que buscaba vivir por siempre y una trama de intriga y oscuridad que fue in crescendo fueron algunos de los ingredientes de la historia que sus autores, Mario Segade y Gustavo Belatti (que venían de unitarios como Verdad /Consecuencia y Vulnerables), escribieron con total libertad, mientras en El Trece arrasaba Soy Gitano, de Polka. 

El ritmo de grabaciones era vertiginoso. “Trabajábamos sin controladores de continuidad. Empezábamos el lunes y el viernes teníamos que presentar cinco capítulos. Yo los veía al aire todos los días y eso me permitía saber qué iba pasando con los temas”, recordó Belatti en Blender en 2025, al evocar el método casi artesanal con el que se hizo Resistiré, siempre atentos al pulso de lo que ocurría del otro lado de la pantalla. “La historia la fuimos construyendo a medida que avanzaba y eso también se perdió (en la televisión), no existe más”, señaló Segade a Télam, a los 20 años de la tira.

EL MANEJO DE LA INTRIGA: UNA DE LAS CLAVES DEL BOOM DE RESISTIRÉ

¿Y qué pasaba con los temas? Enloquecían de intriga al público, ávido de la información que se entregaba a cuentagotas, tanto a espectadores como a actores. De hecho, el hermetismo era total: los actores recibieron el libreto del último capítulo sin la escena final. El desenlace recién se conoció el mismo día de la grabación para evitar filtraciones y apelar a la sorpresa. “Fue una locura. Grabábamos escenas que salían al aire apenas 48 horas después”, contó Vena sobre el ritmo de la tira donde debutó en el rubro telenovela con su malvado atípico: un empresario cool preocupado por la comida orgánica y los ciclos naturales que fue escalando en delirio en su búsqueda de la perfección.

Fabián Vena todavía recuerda el vertiginoso ritmo de las grabaciones de la novela escrita por Mario Segade y Gustavo Belatti, que venían de exitosos unitarios como Verdad/Consecuencia.

Se develó el misterio de ´la casa de al lado´ y la novela se vuelca a lo policial”, titulaba Clarín el 2 de mayo de 2003. “Por fin, después de tres meses, Diego Moreno entró a ´la casa de al lado´ de Mauricio Doval y vio cómo licuaban un riñón. Con esta escena, Resistiré se metió con el tráfico de plasma, un tema hasta ahora inexplorado por las tiras de ficción”, escribían. 

No había límites y la osadía era absoluta. “Cada vez que había la posibilidad de caer en algún lugar común, Belatti y Segade huían”, contó Pablo Echarri en 2020 en Cortá por Lozano, aunque reconoció que al principio las temáticas de la novela fueron “difíciles de digerir”. “El público no estaba acostumbrado a ver una historia tan rupturista, acá los personajes se salían del estereotipo”, dijo. 

ENTRE EL ROMANCE PROHIBIDO Y LAS TEORÍAS CONSPIRATIVAS

En una época sin redes sociales, la novela se debatía en la calle, en los trabajos, en los foros de internet. A qué se dedicaba en realidad Doval y si era un vampiro, un extraterrestre o qué, desvelaba a la audiencia. El fogoso romance secreto entre los protagonistas acompañaba en un segundo plano, y recién se concretaría en el capítulo 57. “Me acuerdo que en el horario del programa habían desaparecido los deliveries porque nadie quería perdérselo”, recordaría Celeste, dos décadas más tarde.

Fue la punta del policial la que enganchó al público que no estaba habituado a ver novelas, pero fue imposible no magnetizarse con la química entre Echarri y Cid. Ella, que arrancó la tira con 18 años y se cortó el pelo cortito para aparentar los 25 de su personaje. Ese corte pixie que la actriz lograba con una maquinita de afeitar, como confesó en 2023, y se convirtió en su momento en uno de los más pedidos en las peluquerías porque todas querían quedar como Julia

Paparazzi cubrió el épico final de Resistiré en el Gran Rex, que fue tema nacional.

“Era un proyecto que respiraba, estaba vivo. Fue extraño porque yo era muy chica, tenía 18 o 19 años, y si bien no se hacía hincapié en eso, ni tampoco yo me hacía mucho cargo, me sentía regrande, era una chica en un ambiente de adultos trabajando 12 o 14 horas por día”, señaló Celeste a Télam. Recién años después, diría que tomó dimensión de que su coprotagonista era “bastante más grande” que ella.

Ser la heroína de la novela y grabar escenas jugadas fue fuerte para Celeste, que apenas después de este éxito tuvo a su hijo André con Emmanuel Horvilleur y decidió correrse por un tiempo del foco. Dos años después del boom, reconoció a Clarín que la experiencia no fue nada fácil. Ese clima denso que atravesaba la historia también la sentía en el rodaje. “Hacía un personaje que no me gustaba del todo; tenía una oscuridad y una tensión que, de alguna manera, durante 12 horas del día, estaba metida ahí. Algo te pasa cuando estás haciendo durante tantas horas un personaje con el que te conectás desde un lugar medio oscuro”. 

CHARLY GARCÍA: EL FAN NÚMERO UNO DE RESISTIRÉ

“Fue un ejercicio de plena libertad creativa para trabajar y generó algo diferente y rupturista que provocó fanatismo”, recuerda Echarri. ¿Uno de los fans más intensos? Charly García, que quiso visitar el estudio de Telefe para conocer al elenco y pidió a los autores aparecer en escena. “Charly tiene un imán. Me acuerdo que había terminado de grabar, me fui a cambiar, y cuando volví había mucha gente y me dio mucho pudor ir a saludarlo. Dije: ‘Pobre tipo’. Él se acercó, y cuando me paré para saludarlo, le dije: ‘Qué alto que sos’, entonces me agarró a upa y me dijo: ‘Ahora vos sos más alta’. Me dio mucha ternura”, contó Celeste a La Nación.

Le dieron el gusto: Charly interpretó a un brujo misterioso e incluso tocó en el Gran Rex cuando se emitió el último capítulo, épico y a sala llena, con Marley como conductor y todo el elenco presente. Como una final del Mundial, ante una multitud que aplaudía y gritaba, se vio el desenlace, que midió 41.9 puntos de rating.

El episodio final se grabó con las últimas escenas guardadas bajo siete llaves. Porque hasta último momento nadie sabía quién sobreviviría, si Diego o Doval. Hoy es historia: Fabián Vena termina estallado tras llenarse de gusanos en una metamorfosis monstruosa. Echarri queda sepultado bajo los escombros al explotar la “casa de al lado”, y renace como Jesucristo, en el último minuto. 

Todavía hay quienes recuerdan cómo vivieron ese capítulo final el 9 de diciembre de 2003, que fue cubierto por Paparazzi. Anécdotas hay miles y Fabián Vena eligió quedarse con una inchequeable pero que ilustra la fiebre colectiva que generaba Resistiré. “Parece que había uno en un edificio, a punto de suicidarse, a los gritos, bomberos. Y sale otro y le dice: ´Macho, decidite porque empieza el capítulo final de Resistiré…'”.  

Pablo Echarri y Fabián Vena, antagonistas en la novela, se funden en un abrazo eufórico tras la emisión del último capítulo en el Teatro Gran Rex. (Archivo Paparazzi).

Como sea, la novela marcó un hito en el modo de hacer ficción y se quedó con varios Martín Fierro, incluido el Oro. Una tele que ya es, y que dio lo mejor, reuniendo en una producción de tele abierta a actorazos como Hugo Arana, Tina Serrano, Daniel Fanego, Claudia Lapacó, Leonor Manso, Carolina Fal, Claudio Quinteros, Rafael Ferro y muchos más. 

Y la verdad es que Resistiré logró algo que ya no existe: que millones de personas se sientan frente a la tele a la misma hora para vibrar, gritar y emocionarse con una buena historia. Sin celulares, sin redes, sin distracciones. Cuando una ficción todavía podía frenar un país.

Una de las imágenes de prensa de Resistiré que quedó grabada en la memoria colectiva. (Archivo Paparazzi).

Búsqueda de material e investigación de archivo: Gustavo Ramírez
Jefa de archivo: María Lujan Novella
Archivo Atlántida: mail archivo@atlantida.com.ar

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