Las luces de giro, también conocidas como guiños, son fundamentales para la convivencia vial, ya que permiten anticipar las maniobras que realizará un vehículo, desde doblar en una esquina hasta realizar un cambio de carril. No utilizarlas incrementa de manera significativa el riesgo de incidentes, ya que los demás vehículos que circulan por la vía no pueden anticiparse a la maniobra.El Gobierno porteño quiere ponerle un tope a los aumentos de las patentesTal es su importancia que la falta de cualquier sistema de iluminación del auto (incluidas las luces de giro) es el principal motivo de rechazo en la Verificación Técnica Vehicular (VTV). Esta problemática explica cerca del 30% de las revisiones rechazadas, según datos del Ministerio de Movilidad e Infraestructura porteño.A pesar de su alto nivel de importancia, en la Argentina no todos los conductores las utilizan y, en algunas situaciones, especialmente cuando circulan con la ventanilla baja, recurren a sacar el brazo para señalizar la maniobra.Ahora bien, ¿esa práctica está permitida por la ley? El artículo 43 de la Ley Nacional de Tránsito establece las normas aplicables a giros y rotondas, y en su inciso A señala que “toda maniobra debe advertirse con suficiente antelación mediante la señal luminosa correspondiente (las luces de giro), que deben mantenerse encendidas hasta completar la salida de la encrucijada”.La aclaración pertinente al tema aparece en el inciso D, que indica: “Reforzar con la señal manual cuando el giro se realice para ingresar a una vía de poca importancia o a un predio frentista”. Esto deja en claro que la señal manual solo puede utilizarse como refuerzo en situaciones puntuales y nunca como reemplazo de la luz de giro. Es decir, el brazo no sustituye al guiño, sino que lo complementa en “vías de poca importancia”.En caso de que el vehículo presente una falla en las luces de giro, el conductor se encuentra en infracción, ya que se trata de un elemento de seguridad obligatorio y su correcto funcionamiento es un requisito indispensable para aprobar la VTV. Ante esta situación, el vehículo no debería circular hasta que el problema esté solucionado.Otra aclaración importante es que se recomienda conducir con el brazo dentro del habitáculo y ambas manos sobre el volante, tal como establece la ley, por una cuestión de seguridad.Qué significa manejar con el brazo apoyado fuera de la ventanillaMás allá de si está permitido o no utilizar el brazo para señalizar un giro, es habitual ver a conductores que circulan con el codo o el brazo fuera de la ventanilla. Aunque para muchos se trata de una costumbre cotidiana, desde la psicología del tránsito este gesto tiene una lectura que le da un significado.Según explicó Ángela Ríos, referente en Psicología del Tránsito y Seguridad Vial del Colegio Colombiano de Psicólogos, este tipo de postura corporal no es casual y puede reflejar actitudes inconscientes vinculadas a la percepción del control y del riesgo al volante. Si bien se trata de un gesto frecuente, Ríos advirtió que sacar el codo puede interpretarse como una señal de autoafirmación y de exceso de confianza. En ese sentido, mantener el brazo fuera del auto podría evidenciar una baja percepción del riesgo y una familiaridad con la conducción que reduce el nivel de alerta necesario.“Esa actitud puede transmitir tranquilidad o seguridad, pero también una desconexión con los peligros reales del entorno vial. El brazo apoyado afuera puede simbolizar necesidad de mostrarse confiado, aunque al mismo tiempo revela una disminución en la conciencia del riesgo”, concluyó. Navegación de entradasToyota lanza el auto más barato de su historia Urgente: Luis Brandoni se golpeó la cabeza en una caída, está internado y la preocupación es absoluta