Para los gobernantes iraníes, las protestas masivas de hoy plantean un dilema desconcertante. Reprimir demasiado podría deshacer la entente que el régimen forjó con la población tras la guerra de 12 días del año pasado con Israel y Estados Unidos, pero dejar que crezcan podría invitar a intervenir extranjeramente. Leer más Navegación de entradasUna forma ignorada de cerrar las brechas sanitarias en África Así son las discusiones de Griselda Siciliani y Luciano Castro tras el “buen día guapa”: “Sos un meme caminando, no te respeta nadie”