La guerra en Irán ha puesto de relieve la diferencia fundamental en la manera en que China y Occidente entienden las alianzas internacionales. Aunque Beijing mantiene una estrecha relación con Teherán y su presencia es creciente en la región, se abstuvo de ofrecer ayuda militar cuando la República Islámica enfrentó los ataques de Estados Unidos e Israel. Además, el desarrollo del conflicto puso en evidencia las limitaciones del régimen de Xi Jinping para socorrer a un socio fundamental en este contexto.China no respaldó militarmente a Irán en estas tres semanas de enfrentamientos, pese a su vínculo económico y militar. Mientras la atención internacional se ha centrado en la participación de Estados Unidos y su respaldo a Israel, el papel del gigante asiático ha permanecido en segundo plano, generando interrogantes sobre la solidez de sus alianzas en la región.En una columna de opinión publicada en The Jerusalem Post, Brian Blum plantea que en el contexto actual “hay dos tableros de ajedrez en juego”. El más pequeño, señaló, es aquel en el que “Israel había estado amenazando con atacar los misiles y lanzadores de Irán— y concluir que Estados Unidos no tuvo más opción que unirse a la lucha, ya que los activos estadounidenses en la región iban a ser golpeados de todos modos”.Sin embargo, el “tablero más grande” según el autor es el que involucra a China y el futuro de la hegemonía global. De acuerdo al periodista israelí Haviv Retting Gur, en ese tablero es donde “se está resolviendo la cuestión central de los próximos 30 años”.“Cada decisión significativa de política exterior estadounidense, desde el giro hacia Asia hasta las guerras arancelarias es en última instancia una jugada en este tablero”, agregó.Irán ha profundizado su dependencia con China, principalmente por las sanciones internacionales. Alrededor del 90% del petróleo iraní es destinado al gigante asiático, en ocasiones recurriendo al mercado negro y al etiquetado falso para sortear restricciones. Estos ingresos representan aproximadamente una cuarta parte del presupuesto gubernamental iraní, gran parte dirigido a gastos militares.La alianza entre Teherán y Beijing no se limita al sector energético. China ha dotado a Irán de tecnología para la gestión de comunicaciones e Internet, reemplazando así sistemas tradicionales por el sistema BeiDou chino. De acuerdo con organizaciones de derechos humanos citadas por la BBC, el uso de tecnología china de reconocimiento facial y vigilancia ha incrementado la capacidad represiva de la República Islámica contra la oposición y contra su propia población.En el plano militar, el gigante asiático estaba en proceso de suministrar misiles antibuque de alta velocidad al régimen de los ayatolás. Estos proyectiles son capaces de evadir los sistemas de defensa antimisiles empleados por Estados Unidos en la región.La estabilidad del régimen iraní resulta, por tanto, estratégica para Beijing, ya que cualquier cambio interno podría poner en riesgo sus intereses energéticos y tecnológicos.Por eso, en este contexto de creciente tensión en Medio Oriente, Gur sostiene que una de las cuestiones más sorprendentes de la guerra hasta el momento ha sido la falta de apoyo de China a Irán, “dejando areder a su aliado más cercano” en la región.En su artículo Blum también cita a Philip Shetler-Jones, del Royal United Services Institute en el Reino Unido, quien argumenta que el régimen de Xi Jinping no es “una superpotencia al mismo nivel” que Estados Unidos: “No está equipado para proteger a sus amigos contra este tipo de acción, incluso si quisiera hacerlo”.“China no ve sus ‘alianzas’ de la misma manera que Occidente (…) No firma tratados de defensa mutua y no acudirá corriendo en ayuda de su aliado”, añade la corresponsal de la BBC en China, Laura Bicker.Ese abandono, según Gur, “es un golpe para el poder blando chino que ninguna ofensiva diplomática puede reparar fácilmente”. En contrapartida, destacó la “voluntad y capacidad” de Estados Unidos e Israel “de actuar de manera decisiva cuando sus intereses fundamentales están realmente amenazados”.“Estados Unidos fue a la guerra en Irán porque Irán se convirtió en un arma de China (…) Las voces más ruidosas en el debate siguen discutiendo sobre el tablero pequeño. [Pero] la guerra se está librando en el más grande”, concluye el periodista israelí. Navegación de entradasLas impactantes imágenes de una guardería destruida por un ataque iraní en el centro de Israel EN VIVO | El OIEA pidió “moderación militar” tras el informe iraní sobre un ataque a la central nuclear de Natanz