Pakistán efectuó ataques aéreos selectivos contra siete campamentos de extremistas en la frontera con Afganistán, dirigidos a bases del Tehrik-e-Taliban Pakistan (TTP) y a un afiliado del Estado Islámico (ISIS, por sus siglas en inglés), según el ministro de Información, Attaullah Tarar, citado por AFP. Estas acciones respondieron a atentados mortales recientes ocurridos en territorio paquistaní, lo que incrementó la tensión con las autoridades talibanes afganas.Las operaciones, ejecutadas en la madrugada del domingo, no detallaron las ubicaciones específicas de los objetivos. El gobierno paquistaní calificó la ofensiva como “operaciones selectivas basadas en inteligencia” contra campamentos de extremistas responsables de varios ataques.Tarar indicó que Pakistán dispone de “pruebas concluyentes” de que los últimos atentados, incluida la explosión suicida contra una mezquita chií en Islamabad a inicios de mes que causó 31 muertes, fueron organizados por extremistas guiados por líderes radicados en Afganistán. Además, sostuvo que Pakistán “siempre se ha esforzado por mantener la paz y la estabilidad en la región”, pero la seguridad nacional es su máxima prioridad.Islamabad acusa de modo repetido a las autoridades talibanes afganas de permitir el uso de su territorio por grupos armados extremistas. El ejército paquistaní ha advertido que las operaciones contra los responsables seguirán “independientemente de su ubicación”.Hasta el momento el régimen talibán afgano no ha dado ninguna reacción oficial sobre los ataques.Días antes, las autoridades afganas liberaron a tres soldados pakistaníes que estaban capturados desde octubre de 2025, tras una mediación diplomática encabezada por una delegación oficial de Arabia Saudita. El portavoz talibán, Zabihullah Mujahid, explicó en un comunicado que esta medida se adoptó para mantener relaciones positivas y con motivo de la llegada del mes sagrado del Ramadán, reconociendo la intermediación saudí. La entrega de los prisioneros ocurrió en Kabul el miércoles pasado, con el propósito de reducir la tensión en la frontera.La violencia en la zona limítrofe tuvo un nuevo episodio con el atentado en el distrito de Bajaur, provincia noroccidental de Khyber Pakhtunkhwa, donde un atacante suicida apoyado por hombres armados detonó explosivos contra un puesto de seguridad, dejando 11 soldados y un menor muertos. Las autoridades detallaron que el atacante era ciudadano afgano. Horas antes, otro atentado suicida afectó un convoy de seguridad en el distrito de Bannu, causando la muerte de dos soldados, entre ellos un teniente coronel.Pakistán atribuye la autoría de estos atentados al TTP, subrayando su estrecha relación con los talibanes afganos, aunque sostiene que operan de manera independiente. Islamabad insiste en que ha solicitado sin éxito a las autoridades de Kabul que adopten medidas concretas para impedir que grupos armados utilicen territorio afgano para lanzar ataques. Por su parte, las autoridades afganas rechazan de forma constante estas acusaciones.Las relaciones entre Pakistán y Afganistán están marcadas por la desconfianza desde octubre, cuando enfrentamientos armados a lo largo de la frontera dejaron decenas de soldados, civiles y presuntos combatientes muertos. Aunque permanece en vigor un alto el fuego mediado por Qatar, las conversaciones en Estambul no lograron un acuerdo formal, manteniéndose una atmósfera de rivalidad y recelo.En este contexto, Islamabad ha solicitado a la comunidad internacional que incremente la presión sobre Kabul, exigiendo que garantice que su territorio no sea utilizado como base para actividades hostiles contra otros países. Navegación de entradas¡Terrible red flag! El escándalo que Mauro Icardi le hizo a la China Suárez: “Muy controlador” Las importaciones chinas en Estados Unidos cayeron a su nivel más bajo de los últimos 15 años