En junio, el SoFi Stadium de Los Ángeles recibirá a decenas de miles de fanáticos de todo el mundo para el primer partido del Mundial de Fútbol de la FIFA en este recinto, que disputarán Estados Unidos y Paraguay.La cercanía de la fecha ha intensificado el debate sobre el papel de la Agencia de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en la seguridad del estadio, una cuestión que ha generado incertidumbre y ejerce presión sobre las autoridades organizadoras y los trabajadores involucrados en el evento.Declaraciones sobre la participación de ICE en la Copa MundialDe acuerdo con ABC7 y Los Angeles Times, aunque los organizadores aseguran la colaboración de cuerpos de seguridad locales, estatales y federales, no existe, hasta la fecha, una garantía formal de que ICE no estará presente durante los partidos del torneo en Los Ángeles.Por su parte, la presidenta del comité organizador de Los Ángeles, Kathryn Schloessman, ofreció declaraciones contradictorias en la última semana. En un evento entre funcionarios de la Copa Mundial de la FIFA, del estadio SoFi y de la ciudad, Schloessman afirmó: “ICE estará presente, como en los eventos habituales, para garantizar la seguridad de todos y que no ocurra ningún incidente. No hemos recibido ninguna otra información al respecto”.En una entrevista posterior con Eyewitness News de ABC7, aseguró que “se había expresado mal” y rectificó: “Tenemos la suerte de contar con agencias locales, estatales y federales trabajando en la planificación de los diversos eventos de la Copa Mundial de Los Ángeles. Se desplegarán recursos de múltiples agencias estatales y locales, y no hay indicios de que el ICE vaya a ser desplegado en nuestros eventos principales en el SoFi Stadium y el LA Memorial Coliseum”.Falta de garantías sobre la actuación de ICE durante los partidosSegún Los Angeles Times, el Comité Organizador no puede garantizar que ICE no realizará arrestos en las inmediaciones o durante los partidos. En el mismo evento, Schloessman explicó: “Estamos colaborando muy estrechamente con ellos para asegurarnos de que se centren únicamente en garantizar la seguridad del evento”, aunque subrayó respecto a las redadas: “Dicho esto, no soy yo quien tiene la última palabra al respecto”.Por otro lado, The Athletic reportó que en Miami, el organizador local Rodney Barreto obtuvo del Secretario de Estado, Marco Rubio, la promesa explícita de que no habría redadas migratorias en los estadios. Schloessman afirmó que no ha mantenido conversaciones de ese tipo con Rubio y que desconoce los detalles de lo acordado en Miami.La reacción de los trabajadores añade otra dimensión al conflicto: alrededor de 2.000 empleados del SoFi Stadium, agremiados en el sindicato Unite Here Local 11, advirtieron que podrían declararse en huelga si la FIFA y el comité organizador no formalizan la garantía de que ICE no estará presente en el torneo.Esta postura sindical responde, en parte, al clima de alarma generado en el sur de California tras varias operaciones de ICE a comienzos de este año, lo que ha afectado a las comunidades inmigrantes y alimentado el malestar entre quienes trabajan en el evento.Preocupaciones adicionales por los partidos de la selección iraníA la incertidumbre migratoria se suma la alerta por los partidos que la selección de Irán disputará en el SoFi Stadium. Kathryn Schloessman abordó estas preocupaciones y los definió como un “riesgo adicional en materia de seguridad” debido a las tensiones diplomáticas. La presidenta del comité fue explícita: “Es evidente que estamos en guerra con Irán. Eso tiene que ser motivo de preocupación de cara al futuro”.Estas declaraciones se produjeron después de que el Secretario de Estado indicara que Washington no tenía objeciones a la participación de los jugadores iraníes en el torneo, pero señaló que ninguna persona con vínculos con la Guardia Revolucionaria Islámica sería admitida en el país, informó NBC News.Por su parte, el presidente de la Federación Iraní de Fútbol, Mehdi Taj, sostuvo: “Vamos al Mundial, para el que nos hemos clasificado, y nuestro anfitrión es la FIFA, no el señor Trump ni Estados Unidos. Si aceptan albergarnos, también deben aceptar que no deben insultar a nuestras instituciones militares de ninguna manera”. Navegación de entradasCuatro años después de una nueva ley, ¿cómo avanza la donación de órganos en El Salvador? Alquileres bajan levemente en Los Ángeles y Miami, pero siguen fuera del alcance para muchos hispanos