El brote de legionelosis detectado en el Upper East Side de Manhattan dejó su primer fallecimiento y ya afectó al menos a 67 personas en la ciudad de Nueva York, mientras las autoridades sanitarias intentan determinar qué instalación liberó la bacteria que provoca esta forma de neumonía, informó AP.La investigación oficial se concentró, en el tramo final del relevamiento, en un posible foco ambiental: las torres de refrigeración ubicadas en la parte superior de grandes edificios.Según el Departamento de Salud de la ciudad, las torres de más de 75 edificios dieron positivo a bacterias Legionella, vivas o muertas. Entre esos inmuebles aparecen museos, colegios privados y edificios de apartamentos de alta gama, de acuerdo con el reporte difundido por el organismo local.Pese a la confirmación del primer fallecimiento, las autoridades no difundieron la identidad de la persona fallecida, su edad ni detalles sobre cuándo y cómo se enfermó. También informaron que decenas de pacientes debieron ser hospitalizados, un dato que subraya la gravedad del brote mientras continúa el rastreo para establecer el origen concreto de los contagios.La pesquisa comenzó el 2 de julio, cuando se detectaron dos casos en el área. A partir de ese punto, el trabajo se orientó a identificar fuentes capaces de dispersar la bacteria en el aire.Los investigadores buscaron establecer si alguno de los sistemas de aire acondicionado instalados en la parte superior de grandes edificios pudo haber expulsado vapor de agua contaminado, un mecanismo compatible con la forma en que suele producirse el contagio.La ciudad ordenó desinfectar torres de refrigeración bajo pesquisaDe acuerdo con el Departamento de Salud de la ciudad de Nueva York, todos los edificios con torres de refrigeración alcanzados por la pesquisa recibieron la orden de limpiar, vaciar y desinfectar esos equipos. En algunos casos, estos dispositivos se utilizan para enfriar grandes estructuras y forman parte de sistemas de climatización o enfriamiento que operan con agua.La orden de saneamiento buscó reducir cualquier presencia de bacterias en instalaciones que, por diseño, pueden generar aerosoles. El hallazgo de Legionella en torres de refrigeración no resolvió la pregunta central del brote. Las autoridades todavía no pudieron confirmar cuál de esos edificios, si es que alguno, estuvo vinculado con los contagios detectados en el Upper East Side.Esa precisión permite interpretar el avance de la investigación: la detección de la bacteria en una torre no implica por sí sola que ese lugar haya sido el origen del episodio.El relevamiento, según las autoridades sanitarias, permite delimitar escenarios y ordenar prioridades de intervención, pero todavía no establece un vínculo definitivo entre un edificio específico y los casos confirmados.Mientras tanto, el brote mantiene en alerta a la ciudad por dos razones: la cantidad de personas afectadas —al menos 67— y la aparición del primer fallecimiento. En paralelo a las tareas de control sobre instalaciones bajo pesquisa, el seguimiento de los pacientes se convirtió en un eje de la respuesta sanitaria, con atención especial a los casos que requirieron internación.La enfermedad no se transmite entre personas y puede ser mortal en el 10% de los casosLa legionelosis es un tipo de neumonía tratable, pero puede ser grave. Causa la muerte de alrededor del 10% de los pacientes, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos, citados por AP.La bacteria Legionella prolifera en agua caliente y puede dispersarse en torres de refrigeración, jacuzzis y duchas, lo que explica por qué esas instalaciones aparecen de forma recurrente en las investigaciones cuando se declaran brotes.En muchos casos, el contagio ocurre cuando una persona inhala pequeñas gotas de agua contaminada. Por esa vía, el problema no se limita a un espacio cerrado: la presencia de aerosol puede implicar exposición en áreas cercanas a la fuente, dependiendo de las condiciones. Las autoridades remarcaron un dato sobre el brote: la enfermedad no se transmite de persona a persona.Ese rasgo modifica el enfoque del control sanitario. En lugar de concentrarse en una cadena de contagios entre individuos, las investigaciones priorizan la identificación de una fuente ambiental, el saneamiento de instalaciones y la prevención de nuevas exposiciones.Por eso, la revisión de torres de refrigeración y la orden de desinfección se convirtieron en medidas principales dentro del operativo desplegado en Manhattan.El antecedente más cercano en la ciudad fue el de 2023, cuando un brote en Harlem provocó siete muertes y enfermó a más de 100 personas. Navegación de entradasLa Sole no cantará el Himno Nacional en la final del Mundial y eligió a otra artista: “Espera que este…” La ciudad de Nueva York pone a prueba nuevos andamios peatonales: cómo son y dónde encontrarlos