Mirá el antes y el después de tres ambientes clave en esta casa de un barrio cerrado de San Isidro
Mirá el antes y el después de tres ambientes clave en esta casa de un barrio cerrado de San Isidro

Después de renovar por completo la galería para sumar la parrilla y darle más vida al exterior, los dueños sorprendieron a las arquitectas Maia Imhoff y Natalia Altieri —socias en Estudio Altieri Imhof— con un nuevo pedido: encarar también una transformación total de la cocina. Y ellas no dudaron en hacerlo.

Respetando la consigna inicial de llevar la casa a un lenguaje más contemporáneo, pero sin hacer una demolición total del ambiente, las decisiones tenían que ser precisas y estratégicas.

La paleta de colores se mantuvo neutra, al igual que en el resto de los ambientes, para lograr continuidad y ese acento moderno que buscaban los clientes. Los pisos se hicieron a nuevo.

“En la cocina hicimos un híbrido: cambiamos los pisos y la alzada, sumamos un módulo para el coffee station, actualizamos algunos electrodomésticos, pero mantuvimos la mesada y los cuerpos de los muebles. Fue un gran desafío, hicimos un trabajo quirúrgico”.

 

En la distribución original la cocina estaba escondida detrás del family room, dos espacios prácticamente negados al jardín: “antes había una puertita de 90 centímetros con salida a la galería que reemplazamos por un ventanal de hojas corredizas. Queríamos revalorizar el verde del exterior, que se fusione con la casa”.

En el antes y después se puede ver uno de los gestos más significativos: la apertura de la cocina hacia la galería y el verde.

La obra se realizó en dos etapas: la primera, enfocada en la galería, el patio de servicio y la cocina; y la segunda, dedicada a la renovación de los baños y el dormitorio principal.

En el family room se cambió el paño fijo por una puerta corrediza para conectarla directamente al jardín y ampliar las visuales.

En el lavadero se cambiaron pisos, revestimientos y se unificó todo el espacio con un mueble de punta a punta con mesada de apoyo. Conecta tanto hacia la cocina como hacia el patio de servicio.

   

El cuarto principal

En una segunda etapa de obra, que se terminó el año pasado, se renovaron los baños de la propiedad y la master suite de la pareja. “La habitación estaba totalmente desproporcionada: dimensiones largas y poco aprovechadas, con un vestidor minúsculo. Propusimos acortarlo y generar un walk-in closet mucho más amplio”.

Respaldo de cama diseñado por el estudio en melamina simil madera. “No queríamos nada llamativo porque la casa ya tiene un piso de madera en el hall muy fuerte. Acá tratamos de ir por una paleta en tonos blancos y beiges”. Textiles (Mercer Studio) e iluminación (Lumishop).

“Los clientes sabían muy bien lo que querían: además de un estilo elegante y sofisticado, priorizaban la funcionalidad. En cuanto a la paleta de colores no querían aburrirse, por eso en todos los ambientes fuimos por los crudos y blancos”.

   

El vestidor “ganó” la ventana que estaba en la habitación al incorporar una pared de durlock que es la que porta la TV. Cada espacio de guardado fue diseñado en conjunto con los clientes, teniendo en cuenta sus usos y preferencias.

Antes y después del vestidor. una puerta corrediza para conectarla directamente al jardín y ampliar las visuales. Para armonizar la habitación, adelantaron el rack de TV con una nueva pared de durlock que permitió ganar espacio en el vestidor.

“Los clientes vienen a nosotras buscando esa atención boutique de estar en el detalle: desde dónde quieren las tiras LED, el tamaño de los cajones, hasta contar cuántos zapatos tienen para optimizar el espacio de guardado”.

Mueble en melamina revestido (Faplac seda Giorno) con luces LED en cada estante, cajones con cerradura y espacio a medida para el calzado.

“La iluminación es muy importante para nosotras, generan demasiadas sensaciones y acá, en una casa tan tradicional, jugar con diferentes artefactos modernos le aportaba ese gustito contemporáneo que tanto querían los clientes”, detallan las arquitectas.

El baño conecta hacia la derecha con el vestidor. Mesada (Tundra Grey), mobiliario laqueado en gris claro, espejo a medida para acompañar la caída del techo.

Otro de los baños remodelados en la planta alta. Como era muy largo, se optó por cambiar el revestimiento por uno un poco más oscuro al anterior para acortar las dimensiones.

   

“Es un cliente que se banca la obra, la cocina la hicimos con ellos viviendo en la casa. Creo que en una etapa tres se va a continuar con la modernización de las fachadas y la pileta”.

La casa está ubicada en San Isidro en un pequeño barrio cerrado.