Un estudio siguió durante dos años a usuarios de asistentes diseñados para acompañar, consolar o incluso enamorar. Encontró alivio en el corto plazo, pero también una deriva más inquietante: cuanto más fácil se vuelve el refugio digital, más ásperas empiezan a sentirse las relaciones reales. Leer más Navegación de entradasUn podcast impulsa el arresto de cuatro hombres por un asesinato cometido hace más de 40 años Las IAs desplegaron armas nucleares en la mayoría de juegos de guerra