Máquinas de escribir en el aula: el desafío de repensar la educación en tiempos de inteligencia artificial
Máquinas de escribir en el aula: el desafío de repensar la educación en tiempos de inteligencia artificial

El aula universitaria de Cornell University se transforma durante una jornada al semestre: los estudiantes de alemán deben dejar a un lado sus dispositivos electrónicos y enfrentarse a una consigna analógica. Bajo la supervisión de Grit Matthias Phelps, profesora de alemán en la institución, los alumnos redactan sus trabajos en máquinas de escribir antiguas, sin acceso a pantallas, correctores ortográficos ni traductores automáticos. Según informó el periódico estadounidense New York Post, la docente busca que los jóvenes experimenten la escritura sin asistencia digital como respuesta al uso creciente de plataformas de inteligencia artificial en la elaboración de tareas académicas.

La iniciativa surgió en la primavera de 2023, cuando Phelps detectó que los textos entregados por sus estudiantes presentaban una perfección gramatical poco habitual y difícil de alcanzar sin ayuda externa. “¿Cuál es el sentido de que yo lea algo si ya está correcto y no lo escribiste tú? ¿Podrías hacerlo sin tu computadora?”, cuestionó la docente, según recogió la agencia de noticias Associated Press.

El método consiste en asignar ejercicios escritos durante la clase utilizando varias decenas de máquinas de escribir antiguas, adquiridas por la profesora en tiendas de segunda mano y mercados digitales. La consigna, llamada tarea análoga en el programa del curso, obliga a los estudiantes a redactar ensayos, poemas o críticas cinematográficas en papel, afrontando las limitaciones y características propias de la tecnología previa al entorno digital.

La experiencia sin asistencia digital en el aula

El uso de máquinas de escribir antiguas busca desarrollar pensamiento crítico y creatividad sin la asistencia de plataformas tecnológicas  - (Imagen Ilustrativa Infobae)

Durante la actividad, los estudiantes deben adaptarse a teclados mecánicos y reglas de funcionamiento desconocidas para la generación que creció con smartphones y laptops. La profesora explica cómo alimentar el papel, pulsar las teclas con la fuerza adecuada y regresar el carro al final de cada línea. “Todo se desacelera. Es como antes, cuando realmente hacías una sola cosa a la vez. Y había una satisfacción en eso”, relató Phelps en declaraciones recogidas por la agencia de noticias Associated Press.

Cornell University no es la única institución que explora estrategias para reducir el uso de inteligencia artificial en la educación. Según la cadena estadounidense ABC News, existe una tendencia nacional en Estados Unidos hacia la recuperación de exámenes en papel y pruebas orales dentro del aula, con el objetivo de evitar la intervención de herramientas digitales en la evaluación del aprendizaje.

La experiencia analógica, de acuerdo con los propios estudiantes, tiene impacto más allá de la destreza técnica. Sin acceso a buscadores ni correctores, se ven obligados a consultar dudas entre compañeros y a reflexionar más cuidadosamente sobre lo que escriben. Un estudiante citado por el medio estadounidense AOL News resumió: “Tuve que pensar realmente en el problema, en vez de delegar la respuesta a Google o a la inteligencia artificial”.

El ejercicio también pone a prueba la tolerancia al error y la paciencia. Los alumnos deben corregir equivocaciones tachando con una “X” y acostumbrarse a la imperfección del texto final, que suele presentar tachaduras, marcas de lápiz y espacios irregulares. Una participante de primer año contó al periódico estadounidense New York Post que conservó todas sus hojas con errores como recuerdo de la experiencia: “Probablemente las cuelgue en la pared.”

Impacto en estudiantes y docentes

Universidades en Estados Unidos recuperan exámenes en papel y pruebas orales para limitar el uso de inteligencia artificial en la formación académica  - (Imagen Ilustrativa Infobae)

El recurso a las máquinas de escribir antiguas, aunque limitado a un segmento minoritario de la docencia, refleja el interés de parte del profesorado por mantener el valor del proceso creativo y el pensamiento crítico, en un contexto universitario donde la tecnología digital y la inteligencia artificial han modificado los hábitos de estudio y escritura.

La profesora Grit Matthias Phelps, quien involucra incluso a sus hijos pequeños como “soporte técnico” para resolver dudas sobre el funcionamiento de las máquinas, considera que la práctica ofrece a los estudiantes una aproximación distinta a la escritura y la comunicación, libre de distracciones y dependencias tecnológicas.