El expresidente viajará a Chaco y a Corrientes con la idea de sumar dirigentes para instalar candidatos amarillos en todas las provincias. Pero también se reunirá con los gobernadores locales para pensar en acuerdos lejos de los libertarios. Mientras tanto, en la Ciudad se festejó la caída de Adorni, aunque hay malestar con las empresas que se dedican al millonario contrato de recolección de residuos. Patricia Bullrich duda sobre su próxima escala. Leer más Navegación de entradasCaputo bloquea los fondos del Presupuesto y desata una dura interna en el Gabinete Kicillof amplía su juego y se posiciona como una voz federal ante la motosierra de Milei