Todavía es temprano para definir si la maniobra que llevó a un juzgado de Campana la investigación por lavado de dinero de la Asociación del Fútbol Argentino significó una garantía de impunidad. En principio resultó un motivo de celebración para Pablo Toviggino, el tesorero de la AFA, que es investigado como posible dueño en las sombras de una mansión de Pilar que figura a nombre de un monotributista y una jubilada. La historia puede tener todavía un giro determinante si, como advirtieron algunos conocedores de los pasillos de Comodoro Py, Toviggino resultara plausible de una denuncia por enriquecimiento ilícito como funcionario público.La AFA es una entidad privada, pero quienes señalan la posibilidad de la denuncia como funcionario se refieren al paso del ubicuo Toviggino por el Congreso nacional. Efectivamente, el tesorero revistió como empleado de la Cámara de Diputados con categoría A2, una de las más altas y jugosas y la última en la escala que permite nombrar personal sin que se enteren el resto de las bancadas.Aquella revelación llevó al diputado porteño Facundo del Gaiso, de la Coalición Cívica, a preguntarse qué legislador fue quién sugirió la contratación de Toviggino en la Honorable Cámara. Del Gaiso acompañó el posteo con una foto del Tesorero de la AFA y Sergio Massa.Seria bueno saber a que diputado “asesoraba” toviggino en el Congreso con categoria A2 y en que temas.caballos arabes o autos importados..Quién es Pablo Toviggino: trabajaba en el Congreso y por qué Tevez recordó “los bolsos de Qatar” https://t.co/SDiR6dEF51— Facundo Del Gaiso (@FacundoDelGaiso) December 4, 2025Ahora, aquel favor para conseguirle un conchabo pagado con arcas públicas al modesto Toviggino podría costarle caro, ya que permitiría investigar su aumento patrimonial durante su paso por la administración pública. Una tarea de Comodoro Py.Cuando en marzo de 2025 la Cámara de Diputados, bajo la presidencia de Martín Menem, revisó si sus empleados iban a trabajar, el nombramiento de Toviggino no superó el control. Fue dado de baja, según informaron en la Cámara. Hasta entonces, más allá de las mansiones, las cuentas en el exterior, los desvíos de fondos, Toviggino también cobraba del Estado. Al tesorero de la AFA los argentinos le pagaban un sueldo.La Justicia puede ahora decidir si le corresponde ser investigado con el peso de un funcionario público. La perspectiva es difícil porque muchos trabajan ocultamente para despejarle el camino judicial a Toviggino, según comentan los conocedores de las trastiendas de Comodoro Py.Por eso, la audacia de la maniobra para quitarle la causa al juez Marcelo Aguinsky y pasarla a manos de Adrián González Charvay, de Campana, dirigió los focos hacia un grupo de operadores.En el equipo judicial de Toviggino, el abogado Ignacio Jakim ejerce como una suerte de centrodelantero ofensivo. No es un recién llegado. Ya jugaba para el tesorero mucho antes de que quedara en la disyuntiva de ser investigado por lavado.Jakim apareció, por ejemplo, cuando Toviggino se enfrentó al juez Miguel Nathan Licht, actual presidente del Tribunal Fiscal de la Nación. Licht, como hincha de Atlanta, había osado reproducir en las redes sociales críticas al impoluto sistema de ascensos del fútbol argentino. Al poco tiempo, el juez se encontró con que había sido denunciado por Toviggino, mano derecha de Claudio “Chiqui” Tapia, y que lo representaba el abogado Jakim. No iban a permitir que nadie se metiera con el negocio. Ni siquiera un juez a través de las redes sociales.Eran los tiempos de Alberto Fernández en el gobierno y Cristina Kirchner en el poder. Licht, al sentirse desguarnecido bajo la mira de Toviggino y sus colaboradores judiciales, recurrió entonces a uno de los abogados de la entonces vicepresidenta, Gregorio Dalbón.La paz se selló en un encuentro en las oficinas de la AFA en la calle Viamonte. Claudio “Chiqui” Tapia recibió al abogado de Cristina Kirchner en sus oficinas, con una reproducción de la Copa del Mundo en su estantería, y se fotografiaron juntos, como una señal de tregua para ambos bandos. Dalbón aseguró que no había ido en busca de dinero, sino de disculpas. “Me llevo una buena imagen”, escribió después de la cumbre. Tan buena fue la imagen que se llevó Dalbón que ahora es abogado de Tapia. Y todo gracias a unas disculpas.Por entonces todavía estaban en las sombras los manejos financieros de la AFA. Pocos conocían la madeja de empresas fantasma, cuevas financieras y prestanombres que se habían creado desde la cúpula del fútbol para desviar más de 300 millones de dólares a cuentas del exterior, como revelaron Nicolás Pizzi, Hugo Alconada Mon e Ignacio Grimaldi en LA NACION a lo largo de las últimas semanas.El abogado Jakim comparte tareas con otro colega, Federico Helfer, pero es conocido especialmente por su amistad con Juan Bautista Mahiques, heredero de una abigarrada familia judicial y fiscal general de la ciudad de Buenos Aires.A Mahiques, los expertos en operaciones judiciales insisten en ubicarlo como mediocampista, el lugar estratégico donde se reparte el juego.Juan Bautista Mahiques ocupó un lugar en la Federación Internacional de Fútbol (FIFA). Allí integró la Cámara de Resolución de Disputas de la multinacional que preside Gianni Infantino. Asegura que ya no está.Desde el cambio de juzgado, Mahiques recibió llamados de todo tipo para preguntarle por su papel en la maniobra. A los curiosos les aseguró que es ajeno, que es mentira. Pero no niega su amistad con Jakim ni con Toviggino. Incluso lo llamó un expresidente de la Nación para preguntarle. También le respondió con una negativa.Al fiscal general la AFA lo tiene muy en cuenta, incluso por aquello que podría llamarse su bagaje académico. La periodista Luciana Vázquez contó que Juan Bautista Mahiques figuraba como vicerrector de la dudosa Universidad de la AFA (Unafa), ideada por Tapia. Cuando se conoció la inauguración de la “casa de estudios”, el Ministerio de Capital Humano denunció que el establecimiento usaba indebidamente la categoría “universidad” en su nombre. La acusación no fue suficiente para desalentar que el exrector de la UBA Alberto Barbieri posara en la Unafa junto con Tapia.Para entonces, Mahiques ya se había retirado.La atracción por el poder futbolístico parece irrefrenable en la familia. Esteban Mahiques, hermano de Juan Bautista, integró el Comité de Disciplina de la AFA. Allí compartió posturas con el juez Néstor Barral, también integrante del comité, amigo de Juan Bautista y otra figura clave de la trama.Barral es el juez de mayor peso en la Cámara de San Martín, precisamente la que resolvió pasarle al juez Adrián González Charvay la causa por la mansión de Pilar atribuida al tesorero de la AFA.Hay un esfuerzo por alejar sospechas, pero la insólita secuencia estival que mostró el traspaso en la Cámara de San Martín solo ayudó a multiplicarlas: el juez Barral, el amigo de Juan Bautista y miembro hasta el mes pasado de la AFA, iba a regresar el 14 de enero a sus funciones. El anuncio subterráneo de que iba a concretarse una maniobra para sacarle la causa a Aguinsky exacerbó las expectativas. ¿Era capaz? La atención estaba puesta en su firma. Encima, los fiscales se habían inclinado por que siguiera en manos de Aguinsky. Por eso, todas las miradas apuntaban a Barral por sus nexos con la AFA.Como consecuencia, cuando la atención se centraba en su regreso, el juez resolvió tomarse una semana más. Asumió entonces las funciones su compañero de Cámara, Alberto Lugones, quien apenas llegó firmó a favor de pasar la causa a Campana, como habían pedido el monotributista y la jubilada que compran mansiones. Barral, así, no necesitó poner su firma. “Iba a volver el 14”, reconoció Lugones sobre el otro camarista, pero cambió de fecha. Compañeros para siempre.Antes, la AFA se había apresurado a cambiar su domicilio a la provincia de Buenos Aires en busca de un ambiente más amable. En Comodoro Py, la modificación genera sonrisas de incredulidad. Si la Justicia convalidara la jugarreta, se inauguraría una nueva forma de forum shopping, explican los entendidos. Se refieren a la estrategia jurídica de los acusados para elegir deliberadamente el tribunal que les otorga más ventajas políticas.El método Toviggino de forum shopping, por lo tanto, permitiría a los acusados mudar el domicilio para elegir al juez predilecto de Capital a la provincia de Buenos Aires, de Córdoba a Formosa, de Chubut a Santiago del Estero. A gusto del consumidor.Lugones, el camarista que terminó por firmar el traspaso de juzgado, había compartido con Juan Bautista Mahiques tareas en el estratégico Consejo de la Magistratura. “Era un buen operador”, había dicho en su oportunidad sobre las tareas del joven abogado. Nada que ocultar.El último jugador del equipo alrededor de la Cámara de San Martín es el abogado Matías García. Fue directivo de Aguas Bonaerenses (ABSA) en las épocas de Daniel Scioli, cuando la figura central era el empresario Guillermo Scarcella, quien luego debió enfrentar una investigación por presunto enriquecimiento ilícito a partir de una denuncia de Elisa Carrió. García tiene relación directa con González Charvay, el juez que se quedó con la causa.En términos políticos, a García se lo asocia con Martín Insaurralde, el exjefe de Gabinete de Axel Kicillof, que fue echado cuando se lo descubrió navegando por el Mediterráneo con la cuentapropista Sofía Clerici. El vínculo es especialmente iluminador. El nombre de Insaurralde sobrevuela desde el principio el escándalo por los movimientos millonarios de dinero del caso AFA. Tanto que muchos se preguntan si los ríos de dinero que pasaban por Sur Finanzas, la firma del financista de Tapia, Ariel Vallejo, eran predominantemente del fútbol o compartían su torrente con el juego.Insaurralde tuvo históricamente una larga ascendencia sobre la Lotería de la Provincia, tanto que en su momento puso al frente a su principal operador, Omar Galdurralde. Lo significativo es que Sur Finanzas les prestaba a clubes de fútbol con dirigentes que también reportan a Insaurralde, como contó Carlos Pagni en LA NACION. Otros sugieren preguntarles a los bingueros bonaerenses por el origen del dinero de la financiera.Así, desde el principio de los tiempos, fútbol y apuestas se entrelazan en un matrimonio indisoluble.A Insaurralde también se le atribuye amistad con Federico Villena, uno de los jueces que se disputan las investigaciones en torno a la AFA. Villena intentó también tomar la causa por enriquecimiento ilícito de Insaurralde, pero luego dio un paso al costado cuando las relaciones entre ambos salieron a la luz. Dos fiscales federales ya denunciaron que el juez se adjudicó al menos cinco causas que no le correspondían.De ser así, la denuncia aludiría a un modelo de forum shopping inverso: en ese caso no son los acusados quienes acuden a un tribunal conveniente, sino el juez quien busca quedarse con causas de sus amigos para ayudar a los denunciados.En los próximos días se verá si el método se aplica también en Campana. Navegación de entradasFácil y económico: un experto en permacultura reveló cómo hacer un repelente orgánico con aloe vera y clavo de olor Marino Hinestroza ya está en Vasco da Gama y Boca debe buscar otra alternativa con un margen de maniobra reducido