Los mercados se preparan para el impacto  en el precio del petróleo tras el bombardeo de Estados Unidos a Irán
Los mercados se preparan para el impacto  en el precio del petróleo tras el bombardeo de Estados Unidos a Irán

La confirmación de que Estados Unidos ha iniciado “operaciones de combate importantes” en Irán ha encendido las alertas en los mercados internacionales, superando el impacto de recientes crisis geopolíticas. El movimiento tiene potencial para desencadenar repercusiones mucho mayores que episodios previos, ya que el rol de Irán en el flujo energético global posee un peso sin comparación.

Florian Weidinger, director de inversiones de Santa Lucia Asset Management, advirtió a la cadena de noticias CNBC que la envergadura de este conflicto “definitivamente tiene consecuencias mayores que Venezuela”.

Mientras que la crisis venezolana afectó principalmente a ciertas refinerías especializadas por el tipo de crudo que produce el país sudamericano —actualmente con una producción promedio de 800.000 barriles diarios, muy por debajo de los 3,5 millones de barriles diarios alcanzados en la década de 1990— el escenario iraní implica riesgos estructurales.

Kenneth Goh, director de gestión de patrimonio privado en UOB Kay Hian en Singapur, explicó que “Venezuela fue una historia de producción. [Irán] es una historia de punto de estrangulamiento”.

El riesgo de bloqueo en el Estrecho de Ormuz

Ubicado entre Omán e Irán, el Estrecho de Ormuz es reconocido como uno de los principales puntos de paso del petróleo mundial. Según la consultora Kpler, en 2025 transitaron por este corredor 13 millones de barriles de crudo por día, lo que representa alrededor del 31% de todo el comercio marítimo global de petróleo. La posibilidad de que el conflicto derive en el cierre o alteración de esta ruta clave amplifica la presión sobre los precios de la energía y la estabilidad financiera internacional.

El Estrecho de Ormuz, donde pasa entre el 25 y el 30 por ciento del comercio mundial de petróleo (Imagen satelital)

Algunos inversores señalan que los mercados, habituados recientemente a absorber shocks políticos y económicos —incluyendo el anuncio de Donald Trump sobre el aumento del 15% en aranceles a todas las importaciones y la captura del expresidente venezolano Nicolás Maduro— podrían no reaccionar de forma inmediata.

No obstante, precedentes como los ataques israelíes a instalaciones nucleares en Irán en junio de 2025 muestran que, ante amenazas directas al Estrecho de Ormuz, los mercados bursátiles sufrieron caídas pronunciadas antes de recuperarse una vez confirmada la continuidad de los flujos petroleros.

Alicia García-Herrero, economista jefe para Asia-Pacífico en Natixis, advirtió en CNBC que la apertura del lunes podría ser “áspera y de aversión al riesgo”, previendo caídas en las bolsas globales del 1% al 2% o más, retrocesos de 5 a 10 puntos básicos en los rendimientos de los bonos estadounidenses y un aumento del precio del petróleo del 5% al 10%.

Perspectivas según la duración

La magnitud del impacto en los mercados dependerá, en gran medida, de la duración del enfrentamiento y de si se limita a una operación corta o si escala a una confrontación regional más extensa. David Roche, estratega de Quantum Strategy, puntualizó que, siempre que la operación militar estadounidense sea breve y contenida, las reacciones negativas de los mercados y el aumento en los precios del crudo podrían ser pasajeros.

ARCHIVO: Imagen referencial de petroleros pasando por el estrecho de Ormuz (Reuters)

Sin embargo, en caso de transformarse en una campaña de cambio de régimen de entre tres y cinco semanas, la volatilidad se profundizaría, incrementando los temores de una interrupción prolongada en el suministro de petróleo.

Weidinger observó que “ciertos movimientos de activos cruzados ya reflejaron un cierto ambiente de crisis”, en referencia al fortalecimiento reciente del mercado petrolero y de los bonos del Tesoro estadounidense.

Consecuencias inmediatas

El carácter esencial de Irán para el comercio energético global hace que un periodo de represalias sostenidas tenga efectos especialmente relevantes para los mercados de Asia, cuyo crecimiento y estabilidad dependen del acceso fluido a rutas energéticas. Billy Leung, estratega de inversión de Global X ETFs, señaló que la volatilidad se acentuará en sectores cíclicos y de alta beta, con la probabilidad de que las bolsas globales reabran con tendencia a la baja ante el contexto de inestabilidad.

La atención de los inversores y gestores de fondos permanece puesta en el control del conflicto por parte de Estados Unidos y en la posible represalia iraní. La referencia inmediata para los mercados seguirá siendo el status del Estrecho de Ormuz, dada su relevancia para la seguridad energética mundial.