Los bomberos atraviesan crisis de recursos durante una temporada récord de incendios forestales en Estados Unidos
Los bomberos atraviesan crisis de recursos durante una temporada récord de incendios forestales en Estados Unidos

Durante el transcurso de este año, los incendios forestales arrasaron más de 8,5 millones de acres (equivalentes a 3,4 millones de hectáreas) en Estados Unidos, la cifra más alta registrada desde que el Centro Nacional Interagencial de Incendios (NIFC) comenzó a llevar estadísticas en 1983.

Con 46 grandes incendios activos al 20 de septiembre y más de 56.000 siniestros acumulados en el año, los bomberos federales enfrentan una temporada que desbordó la capacidad operativa del sistema.

Cody Turcotte, bombero con 17 años de experiencia, vivió esa realidad en Spokane, Washington. Su equipo llegó a un incendio activo donde solo había dos camiones combatiendo las llamas. Con cinco unidades propias sumadas, seguían siendo insuficientes para proteger ocho viviendas mientras caían brasas sobre porches y jardines.

Dieciséis horas después, sin refuerzos a la vista, su supervisor le confirmó que nadie más estaba disponible. “No va a venir nadie. Sigue trabajando”, le dijeron, según compartió en CBS News. Poco después, los redirigieron a otro incendio que había estallado en las cercanías.

El incendio que Turcotte enfrentó ese día pasó a conocerse como el Spokane Complex Fire: destruyó cerca de 900 estructuras y quemó más de 10.000 acres (4.000 hectáreas). Las autoridades lo catalogaron como el peor desastre natural en la historia de la región.

El Spokane Complex Fire destruyó cerca de 900 estructuras y quemó más de 10.000 acres en Washington, donde los equipos trabajaron sin refuerzos suficientes (REUTERS)

Los recortes al Servicio Forestal agravaron una crisis preexistente

Detrás de la escasez de recursos hay una cadena de factores que se fue tensando en los últimos años.

El Servicio Forestal de Estados Unidos, principal empleador de bomberos forestales del país, perdió aproximadamente 6.000 empleados en 2026 a través de despidos y retiros voluntarios impulsados por el Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE), una reducción del 16% de su plantilla según datos federales revisados por CBS News.

Los estados más afectados por esos recortes fueron precisamente los que concentran mayor actividad de incendios: Colorado y Oregon.

Esa caída se sumó a una tendencia previa de pérdida de personal, que venía migrando hacia otras organizaciones con mejores salarios y condiciones laborales. Aunque los recortes de 2026 no apuntaron directamente a los bomberos de primera línea, sí eliminaron amplias capas de personal administrativo que cumplía funciones críticas durante las operaciones de combate: tramitar autorizaciones de equipos, coordinar el uso de tierras y garantizar el suministro de agua.

Justin Brown, bombero forestal con base en Nevada, lo explicó con precisión en CBS News: “Eso es lo que nos falta desde el DOGE: personas que no están en posiciones de fuego pero que tienen alguna calificación para apoyarnos logísticamente”. Sin esa estructura de apoyo, según Brown, es imposible escalar la respuesta y montar un equipo de gestión de incidentes efectivamente.

Los recortes en el Servicio Forestal eliminaron personal administrativo clave para autorizar equipos, coordinar tierras y garantizar el suministro de agua en los incendios forestales (Michael Seamans/The Gazette via AP)

Falta de mandos medios dejó brechas en la cadena de mando

Además del personal administrativo, el Servicio Forestal enfrenta vacantes críticas en mandos intermedios: conductores de camiones cisterna, ingenieros, operadores y capitanes.

Según varios empleados que hablaron con CBS News bajo condición de anonimato, muchos de esos puestos están vacantes o cubiertos temporalmente por personal sin experiencia suficiente, o por contratistas convocados de urgencia.

La consecuencia directa es la dificultad para coordinar respuestas a gran escala. Blake Miller, bombero de Scottsdale desplegado en el noroeste del Pacífico, describió la situación en Oregon: “Pides los recursos que normalmente necesites para ciertas tareas. Pero si esas cuadrillas o esos camiones no están disponibles, tienes que manejarte con lo que hay en el lugar”.

Las vacantes en mandos medios del Servicio Forestal complican la cadena de mando y la coordinación de respuestas a gran escala en los incendios (Michael Seamans/The Gazette via AP)

El incendio Hawk Fire expuso los límites del sistema de despacho de recursos

El caso más documentado de estas fallas operativas ocurrió durante el incendio Hawk Fire, que se inició el 22 de agosto cerca de Reno, Nevada. Ese primer día, los centros federales de despacho rechazaron siete solicitudes de aeronaves, incluidos Super Scoopers —aviones capaces de arrojar 1.600 litros de agua— y grandes aviones tanque. Todos fueron devueltos con el código “UTF” (Unable to Fill, o “sin capacidad de respuesta”), según un registro de órdenes canceladas compilado por el Servicio Forestal.

A lo largo de la semana que tardaron los equipos en contener el Hawk Fire, se rechazaron 45 solicitudes de recursos: aviones cisterna, helicópteros, supervisores, gestores de equipos, equipos de apoyo táctico y ambulancias, entre otros.

Días antes de que el incendio se declarara, el Grupo Nacional Multiagencial de Coordinación ya había advertido que la disponibilidad de recursos era “críticamente baja” ante la escalada de la actividad en múltiples zonas.

Además, hubo “compromisos que se acercan a niveles máximos históricos e intensa competencia por cuadrillas, equipos, aviación, equipos de gestión de incidentes, suministros y otros activos logísticos”, según el memo revisado por CBS News.

El Hawk Fire expuso los límites del sistema de despacho con 45 solicitudes de recursos rechazadas, incluidas aeronaves, helicópteros y ambulancias (REUTERS/Fred Greaves)

Capacidad de contratación a bomberos

Al cierre del análisis estadístico disponible, el NIFC contabilizaba 11.323 efectivos asignados a incendios activos en todo el país, con más de 2 millones de acres (800.000 hectáreas) afectados solo por los grandes siniestros en curso.

En el pico de la temporada, durante agosto y principios de septiembre, esa cifra llegó a 15.000 personas, incluyendo equipos federales, estatales e internacionales.

El propio Servicio Forestal reconoció en su sitio web que los 11.745 bomberos forestales que tenía “en nómina a nivel nacional” al 17 de agosto no eran suficientes para hacer frente a la crisis. Sin embargo, aclaró que tampoco podía incorporar más personal “con la infraestructura, el financiamiento y los recursos existentes”.

En un comunicado del 14 de septiembre enviado a CBS News, la agencia sostuvo que esa admisión era “simplemente un reconocimiento de la realidad de que las temporadas de incendios se convirtieron en años de incendios durante todo el año”.

El Servicio Forestal admitió que sus bomberos no alcanzan para la crisis y sostuvo que no puede sumar más personal con la infraestructura y el financiamiento (REUTERS/Fred Greaves)

Rol de la nueva agencia federal de bomberos

A principios de 2026, la administración federal creó el Servicio de Bomberos Forestales de Estados Unidos mediante una orden ejecutiva, con el objetivo declarado de agilizar la prevención y respuesta ante incendios. La nueva agencia, dependiente del Departamento del Interior, nuclea a unos 5.500 bomberos.

Sin embargo, empleados del Servicio Forestal consultados por CBS News describieron el proceso como una fuente adicional de obstáculos burocráticos y de incertidumbre sobre el futuro de los recursos humanos.

“No está simplificado”, dijo el bombero Brown sobre el nuevo organismo. A su vez, concluyó: “No digo que no pueda estarlo más adelante, pero parece un producto apresurado con muchos problemas logísticos sin resolver”.