Los baños termales en Japón representan mucho más que una simple estrategia para combatir el frío entre los macacos japoneses.Un estudio liderado por expertos de la Universidad de Kioto reveló que sumergirse en aguas termales transforma la relación de estos monos de nieve tanto con sus parásitos externos como con el microbioma intestinal, sin aumentar el riesgo de infecciones. Así lo documenta Popular Science, subrayando que el beneficio para la salud animal trasciende la mera regulación de la temperatura corporal.Un comportamiento único bajo condiciones extremasEl macaco japonés (Macaca fuscata) es el primate no humano que habita más al norte del planeta. Famosos por sus baños en aguas termales, estos animales resisten inviernos en regiones de Honshu, donde la nieve puede superar un metro de espesor y las temperaturas permanecen bajo cero durante varios meses.“Bañarse en aguas termales es una de las conductas más singulares observadas en primates no humanos”, explicó Abdullah Langgeng, investigador principal, a Popular Science.El trabajo de campo se realizó en el Parque de los Monos de la Nieve de Jigokudani, en la prefectura de Nagano. Durante dos inviernos, los científicos observaron grupos de hembras y detectaron diferencias entre las que se bañaban habitualmente y aquellas que evitaban el agua caliente.El equipo recogió muestras fecales, analizó la presencia de parásitos y estudió el microbioma intestinal mediante la secuenciación genética de los organismos presentes. Según Popular Science, los resultados muestran que el baño en aguas termales modifica la interacción de los macacos con los piojos.Los ejemplares que se sumergen exhiben una distribución distinta de estos parásitos en comparación con los que no lo hacen. Los autores señalan que la exposición al agua puede interferir en la actividad de los piojos o alterar la ubicación de sus huevos en el pelaje.Efectos sobre parásitos y microbiomaEn lo referente al microbioma intestinal, el estudio identificó que ciertas bacterias resultan más abundantes en los macacos que no se bañan.Sin embargo, la diversidad microbiana general permanece estable entre grupos. Estos cambios no implican diferencias notables en la variedad global de microorganismos intestinales.La investigación desmiente la creencia de que compartir aguas termales incrementa el riesgo de infecciones: la incidencia e intensidad de infecciones por parásitos intestinales no fue mayor en los individuos que adoptaron el baño termal.El equipo detalló en Popular Science que estos hallazgos desafían la noción tradicional, al menos en contextos naturales, de que compartir aguas termales supone un mayor riesgo de enfermedades.Además, el comportamiento de baño termal demostró ser capaz de modificar selectivamente la interacción de los macacos tanto con sus parásitos externos como con la composición de su microbioma.“El comportamiento suele considerarse solo una respuesta al entorno”, señaló Langgeng, quien destacó que su trabajo contribuye a redefinir el papel de la conducta animal sobre la salud.Implicancias para humanos y nuevas perspectivas sobre salud animalEl estudio establece paralelismos con prácticas humanas. De acuerdo con Popular Science, las costumbres de higiene en personas también influyen en la exposición a microbios y reabren el debate sobre los riesgos sanitarios de compartir fuentes naturales de agua.Esta comparación invita a reflexionar sobre cómo los hábitos sociales y culturales pueden incidir en la salud, tanto en animales como en seres humanos.Según los autores, más allá del control de la temperatura corporal o el alivio del estrés, el baño termal transforma la relación de los macacos japoneses con los organismos microscópicos presentes en su piel y en su interior, aportando nuevas perspectivas sobre la influencia del comportamiento en la salud animal.Los investigadores aseguran que, los resultados del estudio abren la puerta a investigaciones futuras sobre cómo otros comportamientos aparentemente simples pueden tener efectos profundos en la fisiología y el bienestar de diferentes especies.Los hallazgos de la Universidad de Kioto reafirman la importancia de observar la conducta animal como un factor capaz de moldear la salud y las relaciones biológicas de maneras inesperadas.Así, los baños termales de los macacos japoneses se consolidan como un fenómeno de gran interés científico, cuyas implicancias superan el ámbito de la biología y se expanden hacia la comprensión integral del comportamiento y la salud. Navegación de entradas¡Escándalo! Atacaron a la China Suárez y la llamaron “la amante” de Mauro Icardi delante de su hija Rusia afirmó que el ex dictador Maduro fue traicionado por su entorno: “Conocemos los nombres”