El escondite de María, la prédica de Juan, el Concilio del 431 y, sobre todo, la llegada de Pablo de Tarso como gran orfebre de la organización eclesiástica hicieron de Efeso el epicentro del triunfo mundial del cristianismo. Por qué no fue Nerón sino la diosa griega de la fertilidad el verdadero contrincante de Pablo, el santo turco. Leer más Navegación de entradasFemicidio conmueve a Villa Gesell: expareja mató a mujer policía y luego se suicidó delante de los hijos Celulares con descuento: cómo y dónde comprar en hasta 12 cuotas sin interés