La televisión estatal iraní y otras zonas de Teherán, blanco de nuevos bombardeos israelíes
La televisión estatal iraní y otras zonas de Teherán, blanco de nuevos bombardeos israelíes

La Fuerza Aérea de Israel bombardeó este lunes la sede de la Corporación de Radiodifusión de la República Islámica (IRIB) en el distrito de Evin, al norte de Teherán, en una nueva oleada de ataques que extendieron al tercer día consecutivo la ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán. El Ejército israelí anunció que había “golpeado y desmantelado el centro de comunicaciones del régimen terrorista iraní”, según un comunicado difundido en la madrugada del martes.

Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) emitieron una advertencia de evacuación a los residentes del barrio de Evin antes del ataque y compartieron un mapa que delimitaba el área designada como objetivo, excluyendo una mezquita y tres hospitales cercanos. Según el comunicado militar, el centro de IRIB era utilizado por el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica para coordinar actividades militares encubiertas bajo apariencia civil, además de servir como plataforma de propaganda. Israel acusó a la radiotelevisión estatal de haber promovido durante años la destrucción del Estado de Israel y el uso de armas nucleares, y de contribuir directamente a la represión de la población iraní mediante la difusión de desinformación.

La propia IRIB confirmó el impacto contra partes de su complejo en Teherán, pero aseguró que la transmisión no se interrumpió. Una locutora declaró en directo que la sede había sido atacada por “el enemigo estadounidense y los sionistas”. No obstante, otras fuentes indicaron que la señal se perdió temporalmente y que la cadena pidió a su audiencia sintonizar de nuevo sus frecuencias. La agencia Tasnim, vinculada a la Guardia Revolucionaria, precisó que los ataques alcanzaron los edificios del Canal 2 de IRIB. Hasta el momento, las autoridades iraníes no informaron de víctimas en el complejo de la radiotelevisora.

Secuelas de un ataque israelí y estadounidense contra una comisaría de policía, en medio del conflicto entre Estados Unidos e Israel con Irán, en Teherán, Irán, 2 de marzo de 2026
Majid Asgaripour/WANA (Agencia de Noticias de Asia Occidental) vía REUTERS

No es la primera vez que las instalaciones de la radiotelevisión iraní son objetivo de la aviación israelí. Durante la llamada Guerra de los Doce Días, en junio de 2025, misiles israelíes impactaron la sede de IRIB y causaron la muerte de tres periodistas, según reportes verificados en el terreno. En aquella ocasión, una presentadora continuó la emisión mientras las explosiones sacudían el edificio, una imagen que el régimen convirtió en símbolo de resistencia. La sede, un edificio acristalado de tres plantas con patio interior, quedó destruida en aquel ataque y fue posteriormente reconstruida.

El ataque contra IRIB se produjo en el marco de una escalada que comenzó el sábado 28 de febrero con bombardeos masivos de Estados Unidos e Israel contra infraestructuras militares, energéticas y gubernamentales iraníes, tras la confirmación de la muerte del líder supremo Alí Khamenei. La Media Luna Roja iraní cifró en al menos 555 los muertos desde el inicio de la ofensiva, una cifra que no ha podido ser verificada de forma independiente. EFE señaló que Irán no permite a medios internacionales acceder a los lugares afectados ni tomar imágenes en las zonas bombardeadas. Del lado israelí, la represalia iraní con misiles provocó diez víctimas mortales, una en Tel Aviv y nueve en Beit Shemesh, según los servicios de emergencia.

El presidente Donald Trump declaró este lunes que la operación representaba “la mejor oportunidad” para eliminar las amenazas del régimen iraní y enumeró cuatro objetivos: destruir la capacidad de misiles, aniquilar la Armada iraní, frenar las ambiciones nucleares y cortar el suministro de armas a grupos considerados terroristas. Las FDI advirtieron que continuarán atacando infraestructuras estratégicas en Teherán, una señal de que la campaña militar no se acerca a su fin mientras las negociaciones para un alto el fuego permanecen estancadas.