A veces pasa.A veces pasa la curiosidad de los apellidos que coinciden o combinan con las profesiones de sus dueños.Por ejemplo, un neurólogo se puede apellidar Cabezas, un gomero Rueda, alguien que arregla o hace rejas Herrero, un militar Guerrero, un abogado Leyes, un arquitecto Paredes, un banquero o prestamista Cash, un árbitro de fútbol Amarilla, un bombero Cienfuegos, un nutricionista Delgado o el dueño de una inmobiliaria Casas. Sí, a veces pasa.Cada tanto sucede, como esta vez: la historia del amante que se llama Federico Amador.2010Para mediados de 2010 Guido Kaczka ya pintaba para transformarse en lo que es hoy, el tipo más querido de la televisión argentina. El que mejor cae. El más simpático. El que convierte en oro (o en plata, porque ahora está segundo detrás de Gran Hermano) todo lo que toca o todos los proyectos que se pone entre manos. En la radio sí es Mister Rating, el conductor más escuchado de la FM en yunta con Santiago Del Moro. Ejem, el que le gana a la noche en la tele.En fin, es 2010 y Guido ya se perfila como uno de los grandes proyectos de la pantalla chica. Es simpático, carismático, querible, afable, bonachón, talentoso, emprendedor y, sobre todo, laburador como pocos. O como ninguno: si hay que estar a las tres de la mañana filmando una escena, está. Si hay que grabar abajo de la lluvia no solo no dice ni mu: además, se saca la campera y se la da a una compañera para que se cubra. Si hay que salir al toro para cubrir a alguien que falta se muestra en vez de esconderse.DOS NENES. GUIDO Y FLORENCIA HICIERON BUENAS MIGAS EN VERANO DEL 98. DESPUES NO LES QUEDO NI ESO.Igual que ahora -la gente, al fin y al cabo, no cambia- para Guido no hay primeros de mayo: todos son días buenos y oportunos para laburar. Esa presencia permanente en el candelero, esa fama de tipo bonachón y amiguero y esa pinta de hombre sencillo y padre de familia atento y ocupado lo van poniendo en carrera para volverse, en un momento dado, en un número uno indiscutido.Mirá TambiénPampita infiel, la verdad de una historia imposible: el amante secreto internacional que escandalizó a dos paísesTambién lo ayuda a dar unos cuantos saltos en esa escalera rumbo al firmamento su matrimonio con Flor Bertotti, una de las más queridas de la escudería de Cris Morena, lo que es toda una definición en sí misma. Por ahí no pasa, ni mucho menos triunfa, cualquiera. Ese lugar está reservado para las elegidas: Lali Espósito, La China Suárez, Camila Bordonaba, Luisana Lopilato, Agustina Cherri. Al lado de esa “fórmula uno” Guido aceleró y avanzó un montón de casilleros.Pero de pronto sucede lo inesperado y, para la enorme mayoría de la gente, lo inexplicable. Sin que ninguno de los dos dijera nada la información deja a todos absortos y patas para arriba: Guido y Florencia estaban separados. No era una crisis, no era algo pasajero, no era un cimbronazo y vemos, no era tomarse un tiempo ni darse un espacio. No, ruptura definitiva y a otra cosa. Cero chances para una reconciliación, para una nueva oportunidad, para una segunda vuelta. El casorio no fue para toda la vida, la ruptura sí. Para colmo, el silencio agigantó el misterio. ¿Qué pasó ahí para que la cosa se resolviera en un santiamén y de manera tan contundente?TODO TIEMPO PASADO FUE MEJOR: LOS JUVENILES FLORENCIA Y GUIDO PASEAN A ROMEO, SU HIJO. AQUEL BEBE YA ES UN ADOLESCENTE.2008Dos años antes de ese final tan abrupto y tan intrigante, Guido siente que es momento de dar un paso más. Le hierve por la sangre el deseo de hacer algo también “atrás de cámaras”. Tuvo al mejor maestro que podría haber tenido, al menos para esos menesteres. Aprendió de Gerardo Sofovich, uno de los hombres que “inventó” la televisión, y sabe que está a las puertas de convertirse en otra cosa. Ya fue un principiante, ya fue un secundón, ya fue segunda guitarra, ya fue protagonista y ahora quiere ser otra cosa. Quiere ser productor.Guido, lo demostró su trayectoria, tiene buen ojo para las iniciativas televisivas. Pero no siempre se puede acertar. Ya dice el refrán que al mejor cazador se le escapa la liebre, y Guido no sabe que la idea que le cuenta a Flor Bertotti lo va a condenar a una de las peores experiencias de su vida, sino la más traumática. De haberlo sabido es probable que no le hubiera dicho nada, pero no lo sabe y termina convenciendo a su mujer de encarar un proyecto que sería la decisión más errada de todas, la novela Niní.NINI, EL COMIENZO DEL FINAL. LA NOVELA ARRASO CON EL MATRIMONIO Y CON LA RELACION DE FLORENCIA Y CRIS MORENA. AMADOR LA ENAMORO PERDIDAMENTE.Nadie sabe bien por qué, pero para acompañar a Florencia Bertotti, que encarnará el protagónico femenino, el elegido es Federico Amador, un muchacho que venía en ascenso pero que nunca había interpretado un rol central. La principal hipótesis, aun hoy, es que querían a alguien que al menos en la previa “no le hiciera sombra” a ella, que con esa jugada de ajedrez se garantizaba ser la que recogiera (¡Ejem II!) los frutos del éxito en caso de que existiera.Mirá TambiénLa escandalosa separación Echarri-Oreiro: los cuernos con Iván Noble, las patitas de pollo congeladas y los 30.000 dólares que fueron a la basuraMirá TambiénEl primer capítulo se emitió el 8 de setiembre de 2009 por Telefe, el mismo canal que transmitió las 137 episodios distribuidos en el curioso fixture de “de lunes a jueves de 18 a 19 horas”. Hoy en día, los 19,1 puntos que promedió aquel punto de partido serían una verdadera locura. Aquella vez se celebró con un dejo medio amargón por no llegar a los 20 puntos. Igual la novela anduvo bien, hasta que, como dijo alguna vez un presidente de la Nación, pasaron cosas.EN UN MOMENTO DADO, LA PASION ERA INOCULTABLE. LOS DOS TENIAN “LO SUYO”, PERO CUANDO EL CORAZON MANDA ES IMPOSIBLE CONTENERLO. FLORENCIA Y FEDERICO TERMINARON JUNTOS.Niní finalmente fue considerada “la novela maldita” para aquellos que aun siguen atentamente los pasos de Guido y de Florencia. Llevarse “todo el trabajo a la casa” y estar prácticamente las 24 horas juntos desgastó completamente a la pareja. Los dos reaccionaron diferente frente a la abulia y el aburrimiento: a él lo hizo pensar en nueva ideas y en nuevos emprendimientos televisivos, y a ella la acercó más de lo aconsejable a Amador, que estaba casado y tenía dos hijos. Era un problema para los dos, que resolvieron de la única manera que se puede en estos casos: dejaron todo y se fueron a vivir su amor contra todo y contra todos.La “maldición de Niní” se completó poco tiempo después, cuando Cris Morena pateó el tablero y les metió un terrible juicio por la filosa acusación de plagio sobre sus productos Chiquititas y Floricienta. Para colmo, se los ganó y logró un fallo que puede considerarse histórico. La decisión de la justicia precipitó el final de la tira, que salió al aire por última vez el 10 de abril de 2010 c un capítulo doble cuyo rating se midió en 16,1 puntos. La separación trascendió poco antes, en marzo. Más claro, imposible.LOGICAMENTE, PAPARAZZI LE DIO UNA AMPLIA COBERTURA AL ESCANDALO QUE SE ARMO EN 2010. 1998 Y 2006Cris Morena. Siempre Cris Morena. En 1997 ella pensó que una novela llena de pibes podía funcionar. Algunos se le rieron y ella siguió adelante. Y con fuerza, tesón, garra y también un par de gritos armó uno de los éxitos más grandes que recuerde la televisión argentina, Verano del 98. No hay adolescente de aquella pibe que haya sido indiferente a esa novela. Para amarla o para rechazarla, para seguirla o para hacer zapping, para soñar con uno de esos galanes o para ilusionarse con encontrar a una de esas doncellas en algún lado. Avasallante.Hubo, claro, historias de amor. Algunas furtivas, otras importantes. Y hubo una que fue más allá y llegó a convertirse en matrimonio. Guido Kaczka, medio timidón entre tantos galanes aunque ya tenía la experiencia televisiva que les faltaba ella, empezó a flirtear con una de las más bonitas del elenco. Florencia Bertotti le correspondió el interés y allí nació todo.El noviazgo fue largo. Uno, dos, tres…siete años. El 2 de diciembre de 2006, cuando sus carreras ya habían tomado sus rumbos definitvos, se convirtieron en marido y mujer. Dos años más tarde llegó uno de los días más felices de su vida. Romeo, un hermoso bebé, hoy un prometedor adolescente, llegó al mundo para iluminarles aquellas vidas. A los pocos meses a él se le ocurrió hacer Niní.HASTA QUE EL AMOR -O EL AMADOR- NOS SEPARE: GUIDO Y FLORENCIA SE CASARON EL DOS DE DICIEMBRE DE 2006. DESPUES PASO LO QUE TODO EL MUNDO SABE.2026Curiosamente, Guido sigue sin hablar de aquella separación. En aquel momento prefirió no hacerlo, o no pudo, y con el correr del tiempo la historia fue perdiendo peso y presencia en los medios, que se interesaron más por las nuevas parejas de los dos, más que nada con la de Bertotti y Amador. Un tiempo más tarde él blanqueó con Soledad Rodríguez, su actual mujer, con quien tuvo tres hijas más. Con Florencia tuvo a Romeo, el mayor de sus herederos. Bertotti y Amador no tuvieron hijos pero ensamblaron su familia y con los míos y los tuyos son cinco: ella, él, el hijo de ella y los dos dos de él, Vito y Cirio.Muy por arriba, hace unos añitos, dijo en una entrevista que “las madres de mis hijos por suerte se llevan bien y hablan por cosas de Romeo, de los chicos. La convivencia tiene que ser buena por ellos” pero jamás dijo nada de los motivos que los llevaron a separarse. Cuentan, algunos que los conocen, que le costó mucho superar lo que había pasado. Que salió adelante y “le debe todo, literalmente todo”, a su actual mujer. Incluso todo lo que es hoy, adelante y atrás de cámara. Bertotti tampoco dijo mucho de la cuestión, pero en su caso se entiende un poco más. ¿Qué iba a decir? “¿Sí, lo engañé?” Difícil, ¿Verdad?Para eso no hay apellido ni identidad que alcance. Nunca. Jamás. Antes y ahora, ayer y hoy, en el pasado y en el presente, hay dolores y situaciones que no tienen nombre.ARRIBA CON GUIDO, ABAJO CON FEDERICO AMADOR. ¿SALIO GANANDO O PERDIENDO FLOR BERTOTTI?Mirá TambiénLa peor traición al Negro Olmedo: su mujer, el amigo, un auto, sexo, cocaína y la foto que lo llenó de dolor para el resto de su vidaMirá TambiénEl Cholo Simeone y la Chola Baldini: la infidelidad que provocó el bochorno más grande de la historiaThe post La separación de Guido Kaczka y Flor Bertotti: la infidelidad más dolorosa de la historia y la novela maldita que marcó el final appeared first on Revista Paparazzi. Navegación de entradasAunque no hay certezas sobre su magnitud, los pronósticos anticipan la vuelta de El Niño para la primavera