La muerte de Cristina Lemercier: las respuestas finales a una de las tragedias más misteriosas de la farándula argentina
La muerte de Cristina Lemercier: las respuestas finales a una de las tragedias más misteriosas de la farándula argentina

“Blancas Palomitas”

“¡Me hiiiiirrrrrve la cabeza!”

“Jacinta Pichimahuida, la maestra que no se olvida”

Como Showmatch (“Pepé rompé”, “Gomazo”, “Salvo que llame Pekerman”)”, Feliz Domingo (“Sin repetir y sin soplar”, “La cinta Gonzalito”), Los ocho escalones de Guido (“Está mal pero no tan mal”), Fútbol de primera (“¿Lo digo o no lo digo?”, “¿Estás crazy?”), Odol Pregunta (“¡¡Con seguridad!!”) y tantos más a lo largo de la historia, Señorita Maestra forma parte del privilegiado grupo de programas que han regalado piezas incunables al inagotable vocabulario popular. Algunos veteranos, sobre todo +50, aún utilizan estas frases para describir con contundencia ciertos momentos de la vida, sobre todo relacionados a la actividad escolar.

Menos ciclos, sin dudas, lograron que sus protagonistas quedaran ligados para siempre a los personajes que interpretaron allí. Lo que puede sonar bueno para muchos, para una de sus figuras terminó siendo una pesadilla sin final, o con el final más trágico y doloroso posible: por más que intentó, probó y quiso, Cristina Lemercier nunca pudo despegar del papel de Jacinta Pchiamauhida que llevó adelante con honores y talento en la novela que se vio por ATC, la versión de aquella época de la hoy Televisión Pública, desde octubre de 1982 hasta mediados de 1985. A las cinco de la tarde, la merienda de “medio país” eran leche chocolatada, galletitas con azúcar derretida y un capítulo de Señorita Maestra. El rating era fenomenal.

Esa incapacidad de sobresalir en otros roles después de tocar el cielo con las manos, algunas cuestiones de su propia estabilidad emocional, y profundas desavenencias con su esposo y padre de sus hijos, el político Raúl Ortega, fueron llevando a esa mujer tan querida, tan venerada y tan respetada por tantos y tantos argentinos que la sentían como si fuera de verdad su “maestra de escuela primaria” a un profundo y largo estado de depresión que terminó provocando un desastre 11 años y unos meses después de que se viera la última entrega de la ficción que recreaba travesuras, sueños y desventuras de un grupo de alumnos de sexto grado de escuela pública.

Pasaron 29 años, que se cumplieron hace menos de 20 días (el 22 de diciembre), y el inexplicable incidente que derivó en la muerte de Cristina Lemercier tres días antes de la Navidad de 1996 -para la que ya había comprado algunos regalos- sigue siendo uno de los misterios más grandes y más dolorosos que se abaten sobre el ambiente artístico de este país. ¿Qué pasó esa noche en la casona familiar de San Miguel, al oeste profundo del conurbano? ¿Por qué discutieron la actriz y el hombre con el que intentaba volver a tener una relación? ¿Cuál fue el motivo que la llevó a empuñar el arma y apuntar, primero al aire y después contra su propio cuerpo?, ¿Quién, finalmente, accionó el arma para que saliera el disparo que terminó con su vida después de cinco días de desesperante agonía?

En la escena del crimen, quedó comprobado más tarde, solo había dos personas: la propia Lemercier y Raúl Ortega, hermano de Ramón “Palito” Ortega y por entonces embajador plenipotenciario en Costa Rica, quien estuvo detenido poco tiempo pero siempre quedó ligado al hecho, sobre todo en el “imaginario colectivo”. Ortega y Lemercier fueron una pareja sólida y feliz que tuvo tres hijos (Pablo, Paula y Julia) y que un día se vio asaltada por la rutina, el aburrimiento y el agobio. Ella empezó a sufrir algunas cuestiones de lo que antes eran “pozos depresivos” y ahora se llaman “temas de salud mental” y la buena convivencia se agrietó.

SEÑORITA MAESTRA, EL PAPEL QUE LA MARCO PARA SIEMPRE
SEÑORITA MAESTRA, EL PAPEL QUE LA MARCO PARA SIEMPRE
COMO JACINTA PICHIMAUHIDA DANDO CLASES A SUS ALUMNOS.
COMO JACINTA PICHIMAUHIDA DANDO CLASES A SUS ALUMNOS.
LAS BLANCAS PALOMITAS, ELLAS, Y AL FONDO EFRAIN. INOLVIDABLES PERSONAJES PARA AQUELLOS +40/50.
LAS BLANCAS PALOMITAS, ELLAS, Y AL FONDO EFRAIN. INOLVIDABLES PERSONAJES PARA AQUELLOS +40/50.

EL DRAMA DE CRISTINA LEMERCIER: DE LA FALTA DE OPORTUNIDADES A LOS RUMORES MAS PICANTES

La falta de oportunidades laborales de Lemercier y el despegue de la carrera política de Ortega resultaron otro cimbronazo para ellos. En el medio de esa escena ya caótica y muy desordenada de vida familiar prácticamente interrumpida llegó el golpe de gracia para la pareja: los rumores de que ella había iniciado y aun sostenía una relación clandestina o “extramatrimonial” nada más y nada menos que con el presidente Carlos Menem, acaso el hombre que detentó la mayor concentración de poder desde el regreso de la democracia en 1983. Nunca se supo si ese vínculo fue real, pero la crisis se llevó puesto al matrimonio en 1991.

Pasado ese ida y vuelta infernal de rumores y de trascendidos, ellos intentaron desesperadamente recapitular y reorganizar la pareja. El le propuso volver de centroamerica e irse los dos juntos a Tucumán, de donde era oriundo. Ella no quería. Radicarse en el norte del país significaba cerrar la puerta definitivamente a la chance de revivir su carrera artística y volver a los primeros planos que tanto añoraba. Pero no hubo caso, el teléfono de línea -aun no se habían masificado los celulares- no volvió a sonar más que para presentar problemas y nuevos dolores de cabeza.

LEMERCIER SIEMPRE FUE UNA MUJER ATRACTIVA. DE JOVEN Y CUANDO YA ERA MAS MADURA.
LEMERCIER SIEMPRE FUE UNA MUJER ATRACTIVA. DE JOVEN Y CUANDO YA ERA MAS MADURA.
LEMERCIER SE VESTIA COMO INDICABA LA MODA DE ESAS EPOCAS.
LEMERCIER SE VESTIA COMO INDICABA LA MODA DE ESAS EPOCAS.

LA NOCHE DE LA TRAGEDIA DE CRISTINA LEMERCIER

La noche del 22 de diciembre de 1996, con el termómetro subiendo sin parar acorde a un verano que llevaba apenas 24 horas de vida y la gente inundando supermercados, almacenes y locales de ropa y adornos, Lemercier y Ortega quedaron cara a cara en una de las habitaciones de esa vivienda. Hubo una discusión. Hubo reproches, algunos gritos y algunos insultos. Lógicamente, solo se conocen el relato y la descripción que dio Ortega. Según él, en un momento de la trifulca Lemercier empuñó un arma, algo que no lo sorprendió ya que ella era aficionada a los revólveres de alto y grueso calibre. Una “Smith & Wesson 38” contaron las crónicas de la época.

Ella apuntó a un destino impreciso y en medio de una violenta crisis de nervios gatilló, pero la bala no salió de la recamara. Se supone que ese hecho fortuito sería su perdición, ya que la hizo confiar de que la pistola estaba descargada. Para comprobarlo puso el caño apuntando hacia ella y lo miró, cometiendo el error más costoso de sus 45 años que como Boca Juniors había cumplido el 3 de abril, es decir 8 meses y medio antes. Un movimiento extraño “destrabó” un pestillo de seguridad, y otro también inexplicable ya no tuvo retorno. La estampida fue impresionante, y los intentos de llamar de manera urgente a la atención médica, vanos.

Lemercier fue llevada en un santiamén al Sanatorio Sarmiento. La peleó como pudo pero la lucha era absolutamente desigual y tenía un destino cierto, que se terminó anunciando el 29 de diciembre. Había fallecido “La señorita maestra” más entrañable de todos los tiempos. Empezaba una investigación que ni siquiera con un resultado final (disparo accidental por la maniobra de la propia occisa) logró despejar las dudas. La gente, siempre, creyó que ahí adentro pasó otra cosa y que la actriz no se murió por la sonsera de un desafortunado accidente.

SU VINCULO CON EL ENTONCES PRESIDENTE CARLOS MENEM SIEMPRE FUE UN ENIGMA. SE DECIA QUE ERAN "MUY CERCANOS" Y SIEMPRE SE SUPO QUE EL RIOJANO ERA "TERRIBLE" CON LAS MUJERES, DE ALLI LAS SOSPECHAS.
SU VINCULO CON EL ENTONCES PRESIDENTE CARLOS MENEM SIEMPRE FUE UN ENIGMA. SE DECIA QUE ERAN “MUY CERCANOS” Y SIEMPRE SE SUPO QUE EL RIOJANO ERA “TERRIBLE” CON LAS MUJERES, DE ALLI LAS SOSPECHAS.
LEMERCIER NUNCA DEJO DE HACER "LA V DE LA VICTORIA" QUE SIMBOLIZA AL PERONISMO.
LEMERCIER NUNCA DEJO DE HACER “LA V DE LA VICTORIA” QUE SIMBOLIZA AL PERONISMO.

Una hipótesis fuerte señaló que Lemercier no se quitó la vida para poner punto final a tanto tiempo de angustia, olvido y desasoiego, sino que alguien más accionó el revolver. Se sustentó, más que nada, en que su frente presentaba dos disparos y en que resulta prácticamente imposible, lógicamente, que una persona se pegue dos tiros en la cabeza. La explicación fue que la bala se fraccionó al salir de la recámara e impactó por duplicado en el cuerpo de la malograda actriz. La posición del arma también parecía incómoda para una herida autoinflingida, pero para los peritos no fue suficiente para torcer el veredicto. Los moretones en el cuerpo, último de los indicios que podían desembocar en la sospecha de un homicidio, también fueron descartados como elemento determinante: se los atribuyó a una “coagulación por consumo” nunca explicada del todo.

Para la justicia, entonces, fue un accidente. Para la familia también. Hasta el periodismo aceptó la sentencia sin chistar. Para todos ellos, caso cerrado. Pero para la gente no. El público, ese que la consagró como una de sus máximas preferidas y la extrañó horrores durante su interminable ausencia, siempre pidió y reclamó otra cosa. Una investigación más profunda. Otra presión sobre su ex marido. No hay frase que le alcance a esa gente para explicar, todavía, lo que pasó en esa maldita habitación de San Miguel. Para ellos eso es inverosímil, y si bien hay fallos, y confirmaciones de segunda instancia, y la preferencia por callar en un olvido que avanza inexorablemente, también se dice que el pueblo nunca se equivoca.

DE AQUEL ROSTRO SONRIENTE DE SIEMPRE A ESTA YA MAS SERIO Y TACITURNO DE LOS ULTIMOS TIEMPOS, CUANDO ESCASEABAN LAS OFERTAS DE TRABAJO Y SE MULTIPLICABAN LOS PROBLEMAS CON SU MARIDO. LA FOTO CON MENEM, TODO UN DATO.
DE AQUEL ROSTRO SONRIENTE DE SIEMPRE A ESTA YA MAS SERIO Y TACITURNO DE LOS ULTIMOS TIEMPOS, CUANDO ESCASEABAN LAS OFERTAS DE TRABAJO Y SE MULTIPLICABAN LOS PROBLEMAS CON SU MARIDO. LA FOTO CON MENEM, TODO UN DATO.
ASI ANUNCIARON LOS DIARIOS LA MUERTE DE LEMERCIER. FUE UN SHOCK PARA TODA LA SOCIEDAD.
ASI ANUNCIARON LOS DIARIOS LA MUERTE DE LEMERCIER. FUE UN SHOCK PARA TODA LA SOCIEDAD.
LA PREGUNTA QUE SE HICIERON TODOS DESDE UN PRIMER MOMENTO.
LA PREGUNTA QUE SE HICIERON TODOS DESDE UN PRIMER MOMENTO.
EL FERETRO DE CRISTINA LEMERCIER, RODEADO POR SUS FAMILIARES MAS CERCANOS. TODO ERA DOLOR EN ESE FIN DE 1996.
EL FERETRO DE CRISTINA LEMERCIER, RODEADO POR SUS FAMILIARES MAS CERCANOS. TODO ERA DOLOR EN ESE FIN DE 1996.
MENEM, PRESENTE HASTA EL ULTIMO DIA. LE MANDO UNA CORONA A SU NOMBRE.
MENEM, PRESENTE HASTA EL ULTIMO DIA. LE MANDO UNA CORONA A SU NOMBRE.
UNA MULTITUD ABATIDA POR EL DOLOR Y SORPRENDIDA POR EL HECHO ACOMPAÑO EL TRASLADO A SU ULTIMA MORADA.
UNA MULTITUD ABATIDA POR EL DOLOR Y SORPRENDIDA POR EL HECHO ACOMPAÑO EL TRASLADO A SU ULTIMA MORADA.
ERAN TALES EL AGOBIO DE LA PRENSA Y DE LA GENTE QUE LA FAMILIA DEBIO EMITIR UN COMUNICADO PARA QUE LA DEJARAN EN PAZ.
ERAN TALES EL AGOBIO DE LA PRENSA Y DE LA GENTE QUE LA FAMILIA DEBIO EMITIR UN COMUNICADO PARA QUE LA DEJARAN EN PAZ.

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