La interna libertaria se traslada a los servicios de inteligencia y crece la desconfianza entre Karina Milei y Santiago Caputo
La interna libertaria se traslada a los servicios de inteligencia y crece la desconfianza entre Karina Milei y Santiago Caputo

La disputa de poder que mantiene en vilo a la Casa Rosada se trasladó en la última semana al terreno de los servicios inteligencia, una de las áreas más sensibles y opacas del Estado.

Con la designación de Sebastián Pareja como nuevo conductor de la Comisión Bicameral de Fiscalización de los Organismos y Actividades de Inteligencia del Congreso, Karina Milei, la funcionaria más influyente del Gobierno, le envió un mensaje unívoco a su adversario interno, Santiago Caputo: desde ahora un hombre de su extrema confianza estará a cargo de supervisar el accionar de la SIDE, el organismo estatal que el asesor presidencial maneja en las sombras.

“No vamos a controlar a Santiago, pero el objetivo es tener información”, afirmó una fuente cercana a Karina Milei. Los resquemores se incrementaron cuando se enteraron que hace un par de semanas el consultor Caputo se había visto a solas con Peter Thiel, el magnate de la industria tecnológica y militar que tiene un vínculo estrecho con el gobierno de Donald Trump.

Ese acercamiento de Caputo al cofundador de PayPal y Palantir Technologies, una empresa que se dedica al procesamiento masivo de bases de datos, alarmó a los Menem y el grupo de fieles que rodea a la hermana del Presidente. Y los empujó a confirmar a Pareja como titular de la Comisión Bicameral de Inteligencia, una jugada que implicaba detonar la relación con Cristian Ritondo, jefe de bloque de Pro en Diputados, quien afirma que Martín Menem le había ofrecido el puesto. “Incumplieron un acuerdo, sin duda. La consecuencia es la falta de confianza”, despotricó Ritondo ante los micrófonos.

La estratégica comisión que preside ahora Pareja, que se creó a través de la ley 25.520, sancionada en 2001, tiene amplias facultades para controlar e investigar de oficio el funcionamiento del Sistema Nacional de Inteligencia. No obstante, la principal función es auditar la ejecución de los gastos reservados otorgados a los organismos de inteligencia. “Buscaron un mecanismo de prevención e instalar una amenaza a Caputo: te vamos a revisar de arriba a abajo”, grafica un dirigente que dialoga con frecuencia con los altos mandos de LLA.

A sabiendas de que ingresa a un campo minado, Pareja, el lugarteniente de la hermana del Presidente en Buenos Aires, hizo saber que no pretende escalar la disputa con Caputo desde su nuevo rol en LLA. “No es un lugar para llevar la interna”, afirman cerca suyo. Sin embargo, con el recrudecimiento de la interna en redes sociales por una cuenta de X borrada atribuida a Martín Menem, nadie descarta nada.

Karina Milei y Pareja

En la intimidad, el diputado nacional y exasesor de Carlos Menem en el Senado pidió tiempo para interiorizarse sobre los temas de la bicameral. Está claro que no es lo mismo armar una estructura partidaria en los municipios del conurbano que conocer los secretos del mundo de la inteligencia. En un mensaje que publicó en la red social X apenas fue electo, Pareja prometió “trabajar para defender el funcionamiento y las capacidades técnicas de organismos fundamentales para la seguridad nacional”. Dijo que buscará fortalecer “espacios que durante mucho tiempo fueron desnaturalizados, subordinados a intereses ajenos a su misión y alejados de los objetivos para los que fueron creados”.

Por lo pronto, Pareja deberá revisar los proyectos y pedidos que ingresaron desde diciembre en la comisión bicameral. ¿Les dará curso con celeridad a los pedidos de informes o denuncias contra el accionar de la SIDE de Caputo? “Más allá del gesto simbólico, la bicameral no controla operativamente a la SIDE en el corto plazo”, comenta uno de los libertarios que sigue de cerca los movimientos del organismo.

Desde un sector de la oposición ya pusieron en la mira la decisión del ministro de Defensa, teniente general Carlos Presti, de restituir a las Fuerzas Armadas la capacidad para realizar contrainteligencia militar. Presti derogó una resolución que regía desde 2006, con el gobierno de Cristina Kirchner, con el argumento de que la transformación del tablero internacional provoca nuevas amenazas externas. “Están locos, es lo que hacía el kirchnerismo con Milani”, advirtió uno de los referentes opositores.

Pareja estará escoltado en la comisión bicameral de inteligencia por el senador Martín Goerling (Pro-Misiones), vicepresidente primero, y el diputado Agustín Rossi (UxP), vice segundo. Y enfrentará un clima hostil, pese a que la nueva composición es más favorable al oficialismo. Antes del recambio, Martín Lousteau, uno de los principales detractores del proyecto de país de Milei, estaba al frente del cuerpo, secundado por Leopoldo Moreau. En diciembre de 2025, la mayoría opositora de la bicameral rechazó el Plan de Inteligencia Nacional (PIN) del Gobierno libertario con el argumento de que podía habilitar el espionaje ilegal.

Pero el principal escollo para Pareja será Ritondo. En Pro están furiosos con los Menem por un nuevo destrato en el Congreso. Le pasan factura por la frustrada gestión por quedarse con una de las vacantes en la Auditoría General de la Nación (AGN) –Jorge Triaca era el elegido del macrismo– o por obturar la llegada de un integrante del interbloque La Fuerza del Cambio a la vicepresidencia tercera de la Cámara de Diputados. Los libertarios, en tanto, no se inquietan. Es más: aducen que Pro los traicionó a la hora de negociar los puestos en el Banco Provincia en la Legislatura bonaerense.

La desconfianza que ha acuñado Ritondo con los libertarios no mengua. El macrista asume que quedó atrapado en la interna entre Karina Milei y Caputo. De hecho, a los laderos del asesor no les sorprendió que los Menem bloquearan la llegada del exministro de Seguridad bonaerense la presidencia de la bicameral de inteligencia. Ritondo había colaborado con los libertarios cuando se pactó con el kirchnerismo la aprobación de los ejercicios 2023 y 2024 de la SIDE. Fue a fines del año pasado y cuando todavía Sergio Neiffert era el señor “5”. Pocos días después, Caputo mantuvo el control del área cuando impuso como sucesor de Neiffert a Cristian Auguadra, un contador de confianza en su familia, como nuevo titular del organismo de inteligencia.

La discusión en torno al nombramiento de las nuevas autoridades de la comisión bicameral también dejó en pie de guerra a los representantes del kirchnerismo. Objetaron que el oficialismo le haya dado la vicepresidencia primera a Goerling, uno de sus aliados.

Pese a la tensión, los libertarios apuestan a que Pareja haga equilibrio. “Sebastián no es un kamikaze, sabe dónde está“, dicen.