Decidir, interpretar y anticipar el futuro fueron hasta hace poco parte de nuestra condición. Esas virtudes no desaparecieron, pero perdieron jerarquía desde que somos “usuarios”. “¿Qué tipo de libertad conseguimos y cuáles estamos abandonando al transitar con docilidad el camino del algoritmo?”, nos pregunta el autor. Dónde quedó lo que más nos distingue. Leer más Navegación de entradasValdés reclama una deuda de $142.000 millones a Nación: “Es dinero de los correntinos y lo necesitamos” Apuntes para la batalla cultural