La Guardia Revolucionaria de Irán prometió “completa obediencia” a su nuevo líder supremo, Mojtaba Khamenei
La Guardia Revolucionaria de Irán prometió “completa obediencia” a su nuevo líder supremo, Mojtaba Khamenei

Tras la designación de Mojtaba Khamenei como nuevo líder supremo de Irán tras la muerte de su padre, Ali Khamenei, los Guardianes de la Revolución proclamaron su “obediencia total y autosacrificio” al nuevo jefe espiritual y militar del país.

El relevo de poder tiene lugar durante una etapa crítica de la crisis en Oriente Medio, marcada por enfrentamientos y una escalada militar vinculada a ataques atribuidos a Estados Unidos e Israel.

La decisión de los Guardianes de la Revolución de jurar lealtad a Mojtaba Khamenei responde a la necesidad de mantener la cohesión interna del régimen y asegurar la autoridad religiosa y política del sucesor. En un contexto de máxima tensión y guerra, la unidad institucional en torno al nuevo líder resulta fundamental para la estabilidad del Estado iraní.

Los Guardianes de la Revolución emitieron el domingo un comunicado en el que destacaron su disposición a cumplir “órdenes divinas” según el mandato de Mojtaba Khamenei. El cuerpo militar, considerado un pilar de la república islámica, reiteró su compromiso con un lenguaje enfático e incluyó el autosacrificio como parte de sus deberes ante el líder supremo.

Mojtaba Khamenei es el nuevo líder supremo de Irán (Office of the Iranian Supreme Leader/WANA via REUTERS)

El ascenso de Mojtaba Jamenei se produjo nueve días después de la muerte de su padre, quien falleció en un ataque perpetrado por fuerzas israelíes y estadounidenses. Mientras Irán se mantiene en estado de alerta, la llegada al poder del hijo de Jamenei coincide con uno de los momentos de mayor incertidumbre política y militar desde la Revolución Islámica.

La Asamblea de Expertos, órgano clerical formado por ochenta y ocho miembros, oficializó la elección de Mojtaba Khamenei como líder supremo a través de un anuncio en la televisión estatal. El comunicado institucional resaltó que el nombramiento se realizó con “votos contundentes” y pidió a la nación unirse en torno al nuevo dirigente para afrontar los desafíos inmediatos.

Esta es apenas la segunda transición de poder en el cargo supremo desde el triunfo de la Revolución Islámica, hace casi medio siglo. Mojtaba Khamenei, caracterizado por un perfil reservado y escasa exposición pública, había sido considerado durante años como posible sucesor, pese a no haber desempeñado cargos gubernamentales ni haber participado en procesos electorales.

En los días previos a su designación, el país vivió divisiones internas y una atmósfera expectante, mientras multitudes se concentraron espontáneamente en espacios públicos de Teherán al conocerse la decisión de la Asamblea de Expertos.

El nuevo líder asume la jefatura del Estado con atribuciones de máxima autoridad en los asuntos nacionales, incluyendo el control absoluto sobre las fuerzas armadas y las estructuras de seguridad.

En medio del clima de tensiones, el sábado el presidente Masoud Pezeshkian hizo inicialmente gestos de conciliación al pedir disculpas por ataques en territorio de otros países vecinos. Sin embargo, poco después rectificó y sostuvo: “Cuanta más presión nos impongan, más fuerte será nuestra respuesta”.

El nuevo líder supremo asume el control del país en un momento de máxima tensión en Irán y Medio Oriente (Stringer/WANA via REUTERS)

Sectores firmes del régimen rechazaron cualquier señal de distensión y reafirmaron la continuidad de la “estrategia de guerra”. Pezeshkian instó a los países fronterizos a no involucrarse en operaciones estadounidenses o israelíes, puntualizando que los ataques a Irán no provinieron directamente de gobiernos del Golfo Pérsico, sino de bases y barcos de Estados Unidos en la región.

El jefe del poder judicial, Gholam Hossein Mohseni-Ejei, manifestó el sábado que la geografía de algunos Estados cercanos está siendo utilizada —de manera abierta o encubierta— contra Irán, y añadió: “Intensos ataques sobre esos objetivos continuarán”.

Tanto Pezeshkian como Mohseni-Ejei forman parte del consejo de tres miembros que supervisó la transición política.

En el ámbito internacional, el presidente Donald Trump insistió en medios estadounidenses en que el liderazgo de Mojtaba Khamenei -o de cualquier otro líder elegido- no sobrevivirá “sin mi aprobación”.

Entre los aliados regionales de Irán, el grupo libanés Hezbollah compartió en sus redes sociales una imagen del nuevo líder, presentándolo como “jefe de la bendita revolución islámica”. Este respaldo explícito de Hezbollah muestra la rapidez con que el bloque aliado de Teherán se reacomodó tras la crisis sucesoria.

Mojtaba Jamenei asume la dirección tanto del poder militar convencional como de las fuerzas paramilitares, y también controlará depósitos de uranio altamente enriquecido que, por decisión propia, podrían destinarse al desarrollo de armas nucleares bajo su liderazgo.