La dura historia de una pareja que abandonó EEUU por un proceso migratorio y murió en Venezuela tras quedar atrapada por los terremotos
La dura historia de una pareja que abandonó EEUU por un proceso migratorio y murió en Venezuela tras quedar atrapada por los terremotos

En medio del dolor que atraviesan decenas de familias por las consecuencias de los dos terremotos que devastaron Venezuela el pasado 24 de junio, una historia particular emergió entre los escombros: un ciudadano estadounidense y su esposa venezolana, que habían dejado el sur de Florida para buscar una nueva vida en el país sudamericano, murieron por el colapso del edificio donde vivían.

La trágica historia difundida por The New York Post, se conoció después de que equipos de rescate internacionales y familiares confirmaran la recuperación de sus cuerpos bajo los restos de la vivienda, en La Guaira.

Andrew Widme y Yelitza, una pareja que se había mudado recientemente desde Miami a Venezuela, murieron tras quedar atrapados bajo los escombros de su departamento en el complejo residencial Coral Mar, en Punta Tanaguanera, La Guaira, luego de dos sismos registrados la noche del 24 de junio. Los familiares de Yelitza encontraron su cuerpo días después del desastre, mientras que el de Widme fue localizado el 19 de julio por voluntarios de la organización sin fines de lucro United Cajun Navy.

Andrew Widme, de 42 años y padre de dos hijos adolescentes, había conocido a Yelitza, de 31, pocos meses antes de casarse con ella en febrero de 2025. Unidos por una relación que avanzó con rapidez, la pareja optó por mudarse a Venezuela luego de que Yelitza, tras casi tres años en Estados Unidos, decidió “autodeportarse” por un proceso migratorio sin resolver.

Los familiares de Yelitza localizaron su cuerpo días después de la tragedia, mientras que el de Andrew fue recuperado casi un mes después (EFE)

La joven venezolana, que había solicitado asilo y recibido un permiso de trabajo, terminó detenida por una causa penal que no concluyó en condena, pero que la llevó a enfrentar la presión de las autoridades migratorias. Con la promesa de que su salida voluntaria podría facilitar un eventual regreso legal, dejó Miami a fines de abril.

Andrew, que se había instalado en Florida por trabajo, renunció a su empleo y viajó al encuentro de su esposa el 4 de mayo. La pareja se radicó primero en Caracas, donde alquiló una vivienda e inició planes para abrir un pequeño emprendimiento gastronómico. Más tarde, ambos se trasladaron a La Guaira, con la expectativa de establecerse y concretar sus proyectos personales y familiares.

El caso de la pareja se sumó a la lista de miles de víctimas provocadas por los sismos, que dejaron un saldo de más de 5.300 muertos y conmocionaron a toda la región. Equipos de rescate de varios países, se sumaron a las tareas de búsqueda: removieron escombros y colaboraron con los sobrevivientes y los familiares de los desaparecidos.

Una vista desde un dron muestra edificios destruidos por los terremotos, en La Guaira (REUTERS/Leonardo Fernandez Viloria)

La madre de Andrew, quien viajó para participar del proceso de identificación y luego del funeral, compartió el consuelo que significó poder ubicar a su hijo y preparar el regreso de sus restos al país norteamericano. La familia de Yelitza también acompañó el proceso y relató cómo la pareja, a pesar de las dificultades migratorias y la distancia, apostó por una nueva vida en Venezuela.