La hiperexposición de Patricia Bullrich durante la aprobación de la reforma laboral en el Senado desató sospechas y facturas en las entrañas de la mesa política que conduce Karina Milei. La exministra de Seguridad le marcó la cancha a sus nuevos socios y se ganó una ola de cuestionamientos. El próximo round que se viene en Diputados ya sumó nuevos obstáculos. No provienen de la oposición, sino de aliados como el PRO. La sombra de Federico Sturzenneger, el miedo a perder por los cambios de último momento y la desaceleración del efecto Pato. Leer más Navegación de entradasEl heredero del sah de Irán propuso liderar la transición hacia la democracia en el país si el régimen ayatolá cae La voracidad de las esferas temporales