La Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó una resolución que ordena el fin de la guerra contra Irán
La Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó una resolución que ordena el fin de la guerra contra Irán

La Cámara de Representantes aprobó este miércoles una resolución de poderes de guerra que ordena a Donald Trump retirar las fuerzas militares del conflicto con Irán, en lo que constituye el primer respaldo formal del Legislativo desde que estalló el enfrentamiento hace tres meses. La votación fue de 215 a 208, con cuatro republicanos que rompieron la disciplina de partido.

Los cuatro legisladores fueron Tom Barrett, de Míchigan; Warren Davidson, de Ohio; Brian Fitzpatrick, de Pensilvania, y Thomas Massie, de Kentucky. Ningún demócrata votó en contra, aunque siete miembros se ausentaron. El resultado desató aplausos en el hemiciclo y representó un revés político para Trump en medio de una guerra que arrastra cuatro meses sin salida visible.

La medida es principalmente simbólica. Para tener efecto deberá superar el Senado y, de llegar al escritorio presidencial, Trump casi con certeza la vetaría: para anular ese veto se requeriría una mayoría de dos tercios en ambas cámaras, umbral que los demócratas están lejos de alcanzar. Aun así, es la primera vez que la Cámara aprueba una resolución de este tipo desde el inicio del conflicto.

El representante Gregory Meeks, de Nueva York, principal impulsor de la iniciativa, sintetizó el sentir demócrata con una frase recogida por AP: “Ya es suficiente. Es hora de que el presidente haga lo correcto”. El alza de la gasolina y la presión inflacionaria derivada del cierre del estrecho de Ormuz han erosionado la paciencia de legisladores antes silenciosos. El presidente de la Cámara, Mike Johnson, había intentado evitar esta derrota: hace dos semanas anuló la sesión cuando la resolución estaba a punto de aprobarse.

El legislador Thomas Massie, republicano de Kentucky, de un debate de la Televisión Educativa de Kentucky (KET), el lunes 4 de mayo de 2026 en Lexington, Kentucky
(AP Foto/Jon Cherry)

La guerra comenzó el 28 de febrero de 2026, cuando Estados Unidos e Israel lanzaron los ataques sobre Irán en la operación Furia Épica sin autorización del Congreso. La Ley de Poderes de Guerra de 1973 fija un plazo de 60 días para obtener respaldo legislativo o cesar las hostilidades; ese plazo venció el 1 de mayo. La Casa Blanca argumentó que el reloj quedó pausado por el alto el fuego de principios de abril, pero los demócratas rechazaron esa lectura. “No creo que la ley respalde esa interpretación”, declaró el senador Tim Kaine, de Virginia.

El propio conflicto desmiente la narrativa oficial. En la madrugada del miércoles, drones iraníes golpearon el aeropuerto de Kuwait —causando la muerte de una persona y daños severos a la Terminal 1, según la cancillería kuwaití— mientras fuerzas estadounidenses atacaban una estación de control iraní. Irán presentó sus ataques como represalia por operaciones contra la isla de Qeshm. Las negociaciones para un acuerdo duradero avanzan despacio, complicadas además por la reanudación de combates entre Israel y Hezbollah en el Líbano.

El Senado avanzó en una resolución similar el mes pasado cuando cuatro senadores republicanos se sumaron a los demócratas. Aún no hay fecha para la votación definitiva, y el líder de la mayoría, John Thune, conserva la capacidad de bloquear el trámite. El secretario de Estado, Marco Rubio, advirtió que la resolución enviaría a Teherán la señal de que Washington tiene las manos atadas, debilitando la posición negociadora.

La aprobada este miércoles es la cuarta resolución de poderes de guerra votada en la Cámara desde el inicio del conflicto, y el margen favorable ha crecido en cada ocasión. Si el Senado la ratifica, se abrirá un litigio constitucional sobre los límites del Ejecutivo en materia bélica —el mismo debate que el Congreso intentó zanjar hace más de medio siglo con una ley que ningún presidente ha aceptado del todo.