La administración Trump enfrenta a la diócesis de Nuevo México por la expropiación de tierras para el muro fronterizo
La administración Trump enfrenta a la diócesis de Nuevo México por la expropiación de tierras para el muro fronterizo

La administración Trump enfrenta una nueva controversia judicial tras iniciar una demanda federal para expropiar 5,6 hectáreas de terreno pertenecientes a la Diócesis Católica de Las Cruces, con el objetivo de instalar un tramo adicional de barrera fronteriza en un área de fuerte valor religioso y cultural.

La propiedad, situada en las faldas del Monte Cristo Rey —una montaña de 219 metros coronada por una estatua de Jesús de 8,8 metros de altura— es centro de peregrinaciones anuales que reúnen hasta 40.000 personas y constituye un sitio protegido por la libertad religiosa en uso tanto cultural como litúrgico, según alega la diócesis.

La argumentación central del gobierno sostiene que la expropiación es necesaria para fortalecer la seguridad en la frontera entre Estados Unidos y México, mientras que la diócesis denuncia una violación a la Primera Enmienda, según documenta The Texas Tribune y amplía The New York Times.

El proyecto federal contempla la instalación de nuevas barreras en uno de los últimos tramos sin muro en la zona de El Paso (REUTERS/Jose Luis Gonzalez)

La cifra de USD 183.000 y el antecedente en Big Bend: el litigio escala en el suroeste

De acuerdo con documentos judiciales citados por The Texas Tribune, la administración de Donald Trump ofreció a la diócesis una compensación de USD 183.000 por el terreno, ubicado en el único tramo sin valla en la zona de El Paso, lo que permitiría instalar barreras y tecnología de vigilancia avanzada.

Esta suma se da en el marco de una serie de acciones similares en el suroeste estadounidense: en 2025, los planes de instalar barreras físicas en el Big Bend National Park fueron finalmente descartados tras la oposición pública de sectores tanto demócratas como republicanos, así como de grupos ambientalistas y residentes locales, de acuerdo con The New York Times.

La Diócesis de Las Cruces resiste la iniciativa y alega en la demanda que la construcción afectaría de modo irreversible el carácter sagrado y el uso tradicional del sitio, además de obstaculizar rutas de peregrinación y transformar un espacio de encuentro religioso en un símbolo de división.

El documento enfatiza: “Cualquier acción federal para confiscar este terreno, levantar barreras físicas o impedir el acceso al Monte Cristo Rey constituiría una infracción significativa a la libertad religiosa y los derechos de culto”, según cita The Texas Tribune.

La gestión de Trump impulsa la ampliación del muro fronterizo, priorizando la seguridad por sobre demandas de comunidades locales y religiosas (REUTERS/Leah Millis)

Antecedentes históricos en el Monte Cristo Rey

El sitio en disputa tiene antecedentes históricos que refuerzan su significado cultural. Según The New York Times, en la década de 1930, la diócesis encargó al escultor español Urbici Soler diseñar la estatua que hoy se erige en la cima.

Desde entonces, cada otoño se realiza una ceremonia religiosa para celebrar la festividad de Cristo Rey, celebrada actualmente en noviembre y que reúne fieles de ambas diócesis —Las Cruces y El Paso—; algunos participan descalzos y otros recorren los 5 kilómetros de ascenso de rodillas.

La cima del Monte Cristo Rey es un punto de peregrinación y patrimonio cultural desde hace casi un siglo (Reuters)

Desafío medioambiental en el Monte Cristo Rey

El área es además un corredor natural y parte de una zona bi-nacional de alta biodiversidad. Ray Aguilar, biólogo y conservacionista de Ciudad Juárez, advirtió a The Texas Tribune que la instalación de más barreras podría agravar el riesgo de extinción de flora y fauna locales.

Esto se debe a que el Monte Cristo Rey conecta la Sierra de Juárez en México y las montañas Franklin en Texas: “Las plantas y los animales no reconocen fronteras”. Impactos de esta magnitud sólo ponen en riesgo una biodiversidad ya amenazada, sostuvo.

Especialistas advierten que la construcción puede fragmentar hábitats y poner en riesgo la biodiversidad regional (Reuters)

Seguridad fronteriza y debate político ante la presencia de migrantes

El gobierno federal fundamentó la demanda en la necesidad de sellar un corredor que, según la Patrulla Fronteriza, es utilizado por traficantes de personas, aunque los cruces migratorios se han reducido drásticamente desde 2025, de acuerdo con datos reportados por The New York Times.

La zona registró un récord de fallecimientos de migrantes desde que se incrementó la presencia militar y la vigilancia tecnológica.

Mientras tanto, existen posturas distintas al interior de la comunidad local. Ruben Escandon, Jr., portavoz del Mount Cristo Rey Restoration Committee, una organización no vinculada a la iglesia que supervisa el lugar, manifestó su apoyo a nuevas barreras y alega que la seguridad no impedirá el acceso de los fieles y ayudará a preservar el aspecto artístico y religioso del sitio.

En contraste, la congresista Veronica Escobar, demócrata por El Paso, criticó en The Texas Tribune la estrategia de la administración Trump: “Existen otras formas de garantizar la seguridad fronteriza. En vez de eso, la administración Trump prefiere destruir este sitio sagrado”.

La iniciativa profundiza la división entre quienes priorizan el control migratorio y quienes defienden el respeto a los derechos humanos y a las tradiciones (EFE/ Jonathan Fernández)

Procesos en curso y otros daños a patrimonio histórico

La decisión final sobre la expropiación se decidirá en una corte federal, y si la diócesis gana la demanda, el caso podría escalar a una instancia superior, según informó The New York Times.

Esta es la última de una serie de iniciativas similares: en Arizona, la construcción de barreras en 2025 dañó un sitio arqueológico indígena de más de 1.000 años de antigüedad, un hecho que provocó condenas de organizaciones patrimoniales.

En 2026, la empresa SLSCO obtuvo un contrato de USD 95 millones para erigir barreras de acero reforzadas con concreto de 9 metros de altura cerca del Monte Cristo Rey, donde se iniciaron los trabajos, según reportó The Texas Tribune.