La Administración Trump avanza sobre Head Start, el histórico programa que asiste a 700.000 chicos vulnerables
La Administración Trump avanza sobre Head Start, el histórico programa que asiste a 700.000 chicos vulnerables

En Washington, la administración de Donald Trump dio a conocer un plan para desmantelar gran parte de las normas federales de Head Start, el histórico programa de educación inicial para niños de bajos recursos en Estados Unidos.

De acuerdo con AP News, la propuesta quedó publicada este jueves y abrirá un período de 60 días para comentarios públicos antes de una eventual entrada en vigor, aunque el cambio podría quedar sujeto a impugnaciones judiciales.

La reforma apunta al corazón del modelo. El sistema atiende a alrededor de 700.000 niños en todo el país, entre ellos menores sin hogar, en hogares de guarda o con discapacidad.

AP News detalló que el gobierno sostiene que la cobertura no se reduciría, pero sí cambiaría el funcionamiento de los centros, con menos exigencias federales y mayor margen para decisiones locales.

El presidente Donald Trump respalda una reestructuración que reduce la intervención federal en el funcionamiento de los centros (REUTERS/Evelyn Hockstein)

Qué cambios propone la Casa Blanca

La iniciativa del Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos (HHS) prevé eliminar buena parte de las reglas que distinguen a Head Start de otros esquemas de cuidado infantil.

Entre los puntos que podrían caer figuran las exigencias de baja proporción entre personal y alumnos, el uso de currículas respaldadas por evidencia y la obligación de ofrecer servicios complementarios para las familias.

Alex J. Adams, secretario asistente del HHS, afirmó que la intención oficial es dar más flexibilidad a los operadores del programa.

“Los mandatos federales pueden obstaculizar la toma de decisión local, elevar costos y limitar el alcance del programa”, sostuvo en una llamada con periodistas, de acuerdo con AP News. También planteó que, si la regla sale en los términos previstos, podría crecer la cantidad de vacantes.

La agencia señaló que Head Start hoy se rige por más de 100 páginas de regulaciones. Bajo el nuevo esquema, los 1.600 operadores de la red, entre ellos organizaciones sin fines de lucro y distritos escolares, pasarían a guiarse en muchos aspectos por las licencias estatales y locales para guarderías y centros infantiles.

El proyecto elimina buena parte de las exigencias nacionales y traslada más decisiones a operadores locales y normas estatales (AP foto/Rebecca Blackwell)

El argumento oficial y las nuevas exigencias

En la presentación de la propuesta, el secretario de Salud Robert F. Kennedy Jr. defendió la continuidad del programa y aseguró que su objetivo no es desarmarlo por completo.

“Es un programa que funciona para los chicos más vulnerables entre los más pobres de nuestra sociedad, y es realmente importante que lo protejamos”, declaró Kennedy, tal y como recogió AP News.

El funcionario remarcó además que intentó preservar esa política de varios recortes que afectaron al resto de su cartera.

Al mismo tiempo, el gobierno calcula que la desregulación permitiría ahorrar más de USD 2.000 millones y usar esos recursos para ampliar la cantidad de niños atendidos.

El secretario de Salud defendió la utilidad del programa, aunque su cartera quedó al frente de la desregulación propuesta (REUTERS/Kylie Cooper)

La propuesta no solo elimina requisitos. También incorpora nuevas condiciones. Entre ellas figura la obligación de que la enseñanza sea en inglés, salvo en comunidades tribales con programas de inmersión en lenguas nativas.

El plan además fija un tope del 5% para gastos administrativos, por debajo del 15% actual, y suma nuevas pautas nutricionales junto con una exigencia de 30 minutos de actividad física cada tres horas y media de jornada, siempre que el clima permita hacerla al aire libre.

El texto suma exigencias sobre idioma de enseñanza, actividad física, nutrición y límite para gastos administrativos (REUTERS/Brian Snyder)

Las advertencias de especialistas y exfuncionarios

Las críticas llegaron rápido desde el campo de la educación inicial. Khari Garvin, exresponsable de Head Start durante la presidencia de Joe Biden, aseguró que la iniciativa vacía al programa de sus componentes centrales.

“Esta versión de Head Start es una cáscara del programa”, afirmó, en declaraciones citadas por AP News. A su entender, la nueva estructura diluye el modelo y puede afectar los resultados para niños y comunidades.

El exresponsable del área durante la gestión de Joe Biden advirtió que el rediseño debilita la identidad del sistema (@headstartgov/@paralosninosorg)

Shantel Meek, directora del Children’s Equity Project de la Arizona State University, sostuvo que las normas estatales para guarderías suelen cubrir apenas condiciones básicas de salud y seguridad, pero no contemplan metas de desarrollo infantil, aprendizaje o trabajo con las familias.

En un análisis comparativo coescrito por Meek, al que aludió AP News, se detectaron brechas amplias entre los requisitos estatales y los estándares federales actuales de Head Start.

Uno de los puntos más sensibles es la cantidad de niños por adulto. La agencia explicó que varios estados permiten ratios mucho más altos que los autorizados por el programa federal.

En Mississippi, citó el reporte, un docente de Head Start puede atender hasta cuatro niños de 2 años, mientras que la regulación estatal habilita que un solo adulto supervise hasta 12 niños de esa edad.

La evaluación cofirmada por Shantel Meek mostró que las licencias estatales fijan umbrales bastante más bajos que los del esquema nacional (REUTERS/Jayla Whitfield-Anderson)

Un programa bajo presión política

El debate no surge en un vacío. Head Start, creado en la década de 1960 como parte de la llamada guerra contra la pobreza del presidente Lyndon B. Johnson, mantuvo durante décadas apoyo de demócratas y republicanos.

Aun así, AP News recordó que el programa enfrentó amenazas repetidas durante la actual gestión de Trump.

La agencia informó que Russell Vought, jefe de presupuesto de la administración, ya había planteado en el pasado la posibilidad de eliminarlo.

Tras el regreso de Trump a la Casa Blanca a comienzos de 2025, algunos centros debieron cerrar de forma temporal por problemas para acceder a fondos federales.

Su creación formó parte de la agenda social de Johnson y quedó asociada al despliegue de políticas públicas para la primera infancia
(Cecil Stoughton vía White House vía Associated Press)

Más tarde, un borrador presupuestario quitó el financiamiento de Head Start, aunque ese recorte se revirtió después de una reacción adversa.

Kennedy insistió ante reporteros en que el programa es eficaz y mencionó estudios que, según dijo, muestran mejores trayectorias escolares, laborales y sociales entre sus egresados.

Pese a esa defensa, AP News señaló que el gobierno despidió el año pasado a buena parte del personal de apoyo de Head Start y cerró la mitad de sus oficinas regionales. El próximo paso será el período de consulta pública de 60 días, una instancia que puede definir el alcance final de la reforma.