Kim Jong-un sigue probando su arsenal: el régimen de Corea del Norte disparó otros cinco misiles balísticos de corto alcance
Kim Jong-un sigue probando su arsenal: el régimen de Corea del Norte disparó otros cinco misiles balísticos de corto alcance

Corea del Norte realizó este domingo su cuarta prueba balística del mes al disparar cinco misiles tácticos de corto alcance hacia el mar de Japón, en la escalada más intensa registrada por el régimen de Kim Jong-un en lo que va de 2026.

La agencia estatal KCNA informó que los proyectiles impactaron en un área de hasta 13 hectáreas a 136 kilómetros del punto de lanzamiento, y que el ensayo buscaba validar la potencia del misil balístico táctico Hwasongpho-11 Ra en su versión mejorada, equipado con ojiva de bombas de racimo. El Estado Mayor Conjunto de Seúl, citado por la agencia surcoreana Yonhap, confirmó los disparos desde la zona de Sinpo, en la costa oriental del país, alrededor de las 6:10 hora local.

El lanzamiento del domingo se suma a una cadena de pruebas iniciada a comienzos de mes. Entre el 6 y el 8 de abril, Pyongyang ejecutó tres jornadas consecutivas con misiles balísticos de racimo del modelo Hwasongpho-11 Ka, armas electromagnéticas y un sistema móvil antiaéreo de corto alcance. El 12 de abril, Kim supervisó desde el destructor Choe Hyon el lanzamiento de dos misiles de crucero estratégicos y tres proyectiles antibuque. La cadencia —cuatro operaciones en menos de tres semanas— no tiene precedente en lo que va del año.

Un misil es disparado durante una prueba de lanzamiento de misiles de crucero estratégicos y misiles antibuque de guerra desde el destructor Choe Hyon (KCNA via REUTERS)

Las ojivas de racimo de la familia Hwasongpho fragmentan su carga al aproximarse al objetivo y dispersan decenas de submuniciones sobre una superficie extensa, lo que las hace especialmente letales contra concentraciones de tropas o equipamiento en campo abierto. Según KCNA, el modelo Ra puede “reforzar la capacidad de ataque de alta densidad para sofocar un área de objetivo específica, así como la capacidad de ataque de alta precisión”, en palabras atribuidas a Kim Jong Un.

Japón y Corea del Sur condenaron los lanzamientos y los calificaron de violación de resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU. La primera ministra nipona, Sanae Takaichi, precisó que los misiles cayeron fuera de la Zona Económica Exclusiva japonesa. El Ejército surcoreano señaló estar “preparado para responder a cualquier provocación de manera contundente” junto a sus aliados estadounidenses.

El contexto diplomático es de estancamiento. A comienzos de abril, Kim Yo-jong, hermana del líder norcoreano, emitió un mensaje conciliador hacia el presidente surcoreano Lee Jae-myung, al valorar que este había mostrado una actitud “honesta y de mente abierta” al lamentar las incursiones de drones civiles en territorio norcoreano. Sin embargo, el viceministro de Exteriores Jang Kum-chol aclaró que ese gesto no era apertura: el Sur seguirá siendo el “Estado enemigo más hostil” de Pyongyang.

El diálogo entre las dos Coreas lleva años interrumpido. Kim Jong-un suspendió el contacto oficial con Seúl en 2020 y reforzó desde entonces su alianza con Moscú, a cuya invasión de Ucrania Corea del Norte contribuyó con miles de soldados y grandes cantidades de armamento. Pyongyang rechazó también las propuestas de Donald Trump para retomar conversaciones sobre desnuclearización e instó a Washington a abandonar esa exigencia como condición previa. El director del Organismo Internacional de la Energía Atómica, Rafael Grossi, advirtió recientemente en Seúl que las actividades nucleares norcoreanas se han expandido de forma significativa, lo que convierte cada ensayo en un eslabón de una cadena que Kim Jong Un no parece dispuesto a interrumpir.