LEGE-CAP FERRET, Francia.— Los incendios forestales de magnitud excepcional que afectan a Francia y España mantienen en vilo a las autoridades y a cientos de miles de habitantes, en en horas críticas para contener incendios de proporciones históricas antes de una nueva ola de calor.Días de angustia dieron paso a un optimismo moderado en las últimas horas en ambos países, que suman más de 120.000 hectáreas quemadas en estos fuegos, cientos de casas destruidas y cientos de miles de habitantes y turistas desalojados.Más de 300.000 personas fueron evacuadas en ambos países en las últimas semanas, en lo que ya se considera una de las crisis ambientales más graves de los últimos años en Europa.En el suroeste de Francia, el gigantesco incendio en la región de Gironda, al oeste de Burdeos, arrasó una superficie cuatro veces mayor que París y obligó a evacuar a unas 220.000 personas desde finales de julio. Solo el martes, las autoridades ordenaron la salida preventiva de casi 4000 turistas y residentes de zonas costeras como Lacanau, ante el temor de que el regreso del calor reactive las llamas.Aunque los bomberos lograron estabilizar parcialmente el frente del incendio, las autoridades advirtieron que la situación sigue siendo extremadamente frágil.“Estamos en un punto de fragilidad”, afirmó Eric Brocardi, vocero de la federación nacional de bomberos, al subrayar que el fuego aún puede propagarse si las condiciones meteorológicas empeoran.Durante su fase más intensa, el incendio generó un fenómeno inusual: una nube de tormenta propia, con rayos y vientos que provocaron nuevos focos más allá del perímetro original, un evento inédito registrado en el país. A esto se suma el impacto humano y material. Unas 150 viviendas fueron destruidas en localidades como Le Porge y decenas de bomberos resultaron heridos durante las tareas de contención.En la vecina región de Landas, unas 15.000 personas pudieron regresar a sus hogares tras lograrse contener otro incendio, aunque las autoridades insistieron en que el riesgo de rebrotes persiste y que las labores de vigilancia podrían extenderse durante semanas.“Tememos cada día que pasa”, afirmó Pierre Marie, un voluntario que ayuda a combatir el incendio en Lege Cap-Ferret.España en estado de emergenciaEn España, la situación es igualmente crítica. El país se prepara para su cuarta ola de calor del verano, con temperaturas que podrían superar los 40 grados en varias regiones. En este contexto, múltiples incendios siguen activos, algunos de ellos fuera de control.El ministro del Interior español, Fernando Grande-Marlaska, afirmó que España enfrenta “unas horas críticas”, antes de un aumento de las temperaturas, acompañado de viento y brisas que podrían avivar de nuevo las brasas.El más grave se registra en la provincia de Ávila, donde el fuego ya ha arrasado más de 500 kilómetros cuadrados, convirtiéndose en el mayor incendio registrado en la historia reciente del país. Otros focos importantes afectan a Madrid, Toledo y Castellón, obligando a evacuaciones masivas y al confinamiento de miles de personas.Las autoridades españolas informaron que al menos 79.000 personas fueron evacuadas y otras 30.000 permanecen confinadas en sus viviendas. El gobierno mantiene el estado de emergencia nacional desde la semana pasada, mientras cientos de bomberos, apoyados por unidades militares y medios aéreos, trabajan sin descanso para contener las llamas.El humo de los incendios llegó incluso a la capital española, donde vecinos reportaron olor persistente a ceniza en distintos distritos. “Nunca había visto algo así”, relató una residente evacuada, al describir la magnitud de la destrucción.Hasta el momento, al menos 13 personas han muerto en incendios forestales en España en 2026, lo que convierte a esta temporada en una de las más mortíferas en décadas. Además, más de 1500 kilómetros cuadrados fueron consumidos por el fuego en lo que va del año.Las autoridades de ambos países coinciden en que el cambio climático juega un papel determinante en la intensificación de estos fenómenos. Europa se está calentando a un ritmo superior al promedio mundial, lo que favorece la propagación de incendios más extensos y difíciles de controlar.“El país empieza a ver la luz al final del túnel, pero quedan horas especialmente complejas”, advirtió el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, quien pidió avanzar hacia un pacto nacional para mejorar la respuesta ante estos desastres.En Francia, el presidente Emmanuel Macron también alertó que las próximas semanas serán “duras”, mientras crecen las críticas políticas sobre la gestión de la crisis en plena antesala electoral.A pesar de algunos avances en la contención de los focos, los servicios de emergencia enfrentan un escenario incierto. El aumento previsto de las temperaturas para el miércoles, junto con el viento y la baja humedad, podría reactivar incendios latentes y generar nuevos brotes.Agencias AFP y Reuters Navegación de entradasUn rapero estadounidense irá a juicio por el homicidio y desmembramiento de una adolescente de 14 años