El “Ruiseñor de Dios”, una mística del siglo XIII, dejó un legado de fervor que la conecta directamente con las revelaciones más profundas del amor divino. Su influencia perdura, especialmente en la práctica de una popular devoción mariana y en el culto a una de las representaciones más tiernas de Cristo. Leer más Navegación de entradasUn bebe murió al caer por el hueco de un ascensor desde un noveno piso Hoy es el Día del Hombre: por qué se celebra este 19 de noviembre y cuál es su objetivo