Los líderes de Francia y el Reino Unido convocaron para este viernes en París a decenas de países con el objetivo de impulsar planes para reabrir el estrecho de Ormuz, una vía clave para el comercio petrolero que permanece bloqueada debido al conflicto entre Estados Unidos y el régimen iraní.Según la oficina del presidente francés Emmanuel Macron, cerca de 30 naciones estarán representadas en las conversaciones, entre ellas países de Medio Oriente y Asia. No se ha dado a conocer la lista completa de asistentes. Se espera la presencia física del canciller alemán Friedrich Merz y de la primera ministra italiana Giorgia Meloni, mientras que otros líderes participarán de manera remota.La iniciativa responde en parte a las declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump, quien ha criticado a los aliados por no involucrarse en la guerra y afirmó que reabrir el estrecho no es una responsabilidad de Estados Unidos. Trump calificó a sus socios de “cobardes”, señaló que la OTAN “no estuvo ahí cuando la necesitábamos” y cuestionó la capacidad militar británica: “Ni siquiera tienen una Armada”.La conferencia en la capital francesa forma parte de los esfuerzos de naciones, no involucradas directamente en el conflicto de Medio Oriente, por mitigar el impacto económico global provocado por el cierre del paso marítimo, hecho que siguió al inicio de la guerra el 28 de febrero.Desde entonces, Teherán mantiene un bloqueo de facto del estrecho, por donde circula cerca de una quinta parte del petróleo mundial.Antes de la cumbre, Macron afirmó en la red X que la misión para garantizar la seguridad del tráfico marítimo será “estrictamente defensiva”, limitada a países no beligerantes y desplegada “cuando las condiciones de seguridad lo permitan”.El mandatario galo y el primer ministro británico, Keir Starmer, encabezan los esfuerzos diplomáticos y económicos para presionar a Irán, país al cual el segundo acusó de “chantajear la economía mundial”. El anuncio del presidente estadounidense Donald Trump sobre un bloqueo de represalia a los puertos iraníes elevó la tensión y el riesgo económico.“La reapertura incondicional e inmediata del estrecho es una responsabilidad global, y debemos actuar para que la energía y el comercio mundiales vuelvan a fluir libremente”, afirmó Starmer antes del inicio de la reunión.Francia y el Reino Unido encabezaron reuniones de planificación militar orientadas a garantizar la navegación segura en el estrecho de Ormuz, en una dinámica que recuerda a la “Coalición de Voluntarios” formada para brindar apoyo a Ucrania en caso de un alto el fuego.El coronel Guillaume Vernet, portavoz del ejército francés, señaló el jueves que la misión permanece “en fase de construcción”. Según la oficina del presidente Emmanuel Macron, los países participantes contribuirán “cada uno según sus capacidades”, y las opciones para proteger el tránsito marítimo dependerán de la situación de seguridad tras un posible alto el fuego.Un funcionario de la presidencia francesa, bajo condición de anonimato, explicó a The Associated Press que la prioridad es dotar a los operadores navieros de medios suficientes para evitar daños a sus buques al cruzar el estrecho, lo que podría requerir inteligencia, desminado, escoltas militares y procedimientos de comunicación con los estados ribereños.Sidharth Kaushal, investigador del Royal United Services Institute, indicó que la remoción de minas y la creación de un sistema de alerta temprana ante amenazas marítimas serían funciones más factibles para la coalición que el acompañamiento militar directo de petroleros comerciales, tarea que demandaría un número de embarcaciones considerablemente alto.Por su parte, Ellie Geranmayeh, subdirectora del programa para Medio Oriente y el Norte de África en el Consejo Europeo de Relaciones Exteriores, señaló que el desminado representa un área en la que los países europeos y sus aliados podrían desempeñar un papel relevante. Geranmayeh apuntó que, aunque Estados Unidos sería un candidato más capacitado para esta tarea, su intervención directa en el área podría generar riesgos de nuevos incidentes militares con el régimen iraní.Gran Bretaña evaluó el uso de drones especializados en la detección de minas, que serían desplegados desde el buque RFA Lyme Bay, como parte de una posible misión en el estrecho de Ormuz. El conflicto actual colocó en evidencia las limitaciones de la Marina Real británica, que solo mantiene un buque de guerra de envergadura, el destructor HMS Dragon, en el Mediterráneo oriental. Por su parte, Francia, que cuenta con el mayor poderío militar de la Unión Europea, envió a la zona su portaaviones de propulsión nuclear, acompañado por un portahelicópteros y varias fragatas.(Con información de Associated Press) Navegación de entradasEl régimen iraní reclamó la salida de las fuerzas israelíes del sur de Líbano tras el alto al fuego acordado EN VIVO: Hezbollah amenazó a Israel y aseguró que sus terroristas mantienen “el dedo en el gatillo” por si se viola la tregua