Fractura en el régimen: aseguran que el presidente acusó a la Guardia Revolucionaria de llevar Irán hacia una “catástrofe monumental”
Fractura en el régimen: aseguran que el presidente acusó a la Guardia Revolucionaria de llevar Irán hacia una “catástrofe monumental”

Una profunda fractura en la cúpula del poder en Irán ha quedado al descubierto tras informes de una agria confrontación entre el presidente Masoud Pezeshkian y los altos mandos de la Guardia Revolucionaria, a quienes el mandatario acusa de sabotear activamente las oportunidades de un alto el fuego y de conducir al país hacia un desastre económico inminente.

Según un informe de Iran International, que cita a fuentes cercanas a la presidencia, Pezeshkian sostuvo un tenso encuentro el pasado sábado 4 de abril con Hossein Taeb, una figura de gran influencia vinculada al líder supremo Mojtaba Khamenei. Durante la reunión, descrita como inusualmente agresiva, Pezeshkian arremetió contra el comandante en jefe del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC), Ahmad Vahidi, y el jefe del comando unificado, Ali Abdollahi.

Pezeshkian arremetió contra el comandante en jefe del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC), Ahmad Vahidi. (REUTERS/Caren Firouz/archivo)

Según el medio, afiliado a la oposición iraní en el exilio, el presidente iraní habría acusado a los jefes militares de actuar de forma unilateral, lanzando ataques contra la infraestructura de países vecinos que, según su visión, han aniquilado cualquier posibilidad de negociación diplomática. Pezeshkian advirtió que estas políticas de escalada están dirigiendo a la República Islámica hacia una “catástrofe monumental”.

Colapso económico en el horizonte

Bandera de Irán entre los restos de la Universidad de Sharif tras un bombardeo en Teherán. El régimen instó a los estudiantes a proteger las instalaciones ante la ofensiva. (Majid Asgaripour/WANA vía REUTERS)

La disputa no solo es táctica, sino de supervivencia financiera. De acuerdo con Iran International, Pezeshkian presentó evaluaciones precisas que indican que la economía iraní es incapaz de sostener un conflicto prolongado. El mandatario advirtió que, de mantenerse el ritmo actual de las hostilidades y la falta de un armisticio, el sistema económico nacional podría colapsar totalmente en un plazo de tres semanas a un mes.

Este debilitamiento de la autoridad presidencial se ha manifestado en la pérdida de control ejecutivo. Informes previos sugieren que la Guardia Revolucionaria ha bloqueado sistemáticamente los nombramientos de Pezeshkian, incluyendo su intento de designar un nuevo ministro de Inteligencia. Bajo la presión directa de Vahidi, el presidente se ha visto obligado a aceptar figuras del entorno militar en puestos clave, como la secretaría del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, lo que consolida lo que analistas denominan un “estado oculto” que ha desplazado tanto al gobierno electo como al orden clerical tradicional.

Un modelo en transformación

Esta crisis interna coincide con lo que observadores regionales califican como un “colapso ideológico” del sistema teocratico. La reciente y opaca designación de Mojtaba Khamenei como líder supremo —quien, según informes de inteligencia, se encontraría actualmente incapacitado tras los ataques de finales de febrero— es vista como la culminación de un proceso donde el aparato de inteligencia militar ha tomado el control total, marginando al clero tradicional.

La ofensiva coordinada contra puentes, ferrocarriles y la terminal petrolera de la isla de Kharg ha exacerbado esta fragilidad. Mientras la infraestructura civil del país se desmorona bajo los bombardeos confirmados por el ejército israelí, la lucha por el mando en Teherán sugiere que Irán se enfrenta a su hora más crítica, atrapado entre una economía exhausta y una élite militar que parece decidida a mantener la confrontación a cualquier precio.