Ex funcionarios británicos aseguraron que Andrés usó dinero del contribuyente para pagarse masajes cuando era príncipe
Ex funcionarios británicos aseguraron que Andrés usó dinero del contribuyente para pagarse masajes cuando era príncipe

Andrés Mountbatten-Windsor, hermano del rey Carlos III, utilizó dinero del contribuyente británico para costearse masajes y viajes mientras era enviado comercial del Reino Unido, según funcionarios retirados, informa este lunes la cadena BBC.

Un ex funcionario que trabajó en el Ministerio de Comercio a principios de la década del 2000, se sintió tan molesto por la solicitud de Andrés de cubrir sus “servicios de masaje” que asegura que se negó a pagarlos, pero su opinión fue rechazada por sus superiores.

“Pensé que eso estaba mal… Dije que no debíamos pagarlos, pero al final lo pagamos de todos modos”, declaró a la BBC sobre esa solicitud de Andrés, vinculada con una visita que hizo a Oriente Medio.

El ex alto funcionario afirmó haber quedado sorprendido por los desmesurados gastos del antiguo duque de York, como pagos por vuelos y habitaciones de hotel y cargos para su séquito.

Andrew Mountbatten Windsor sale de la cárcel tras ser arrestado bajo sospecha de mala conducta en un cargo público (REUTERS/Phil Noble)

“No podía creerlo… era como si no fuera dinero real, como si no estuvieran gastando nada de su propio dinero”, declaró esta fuente.

Afirmó que los gastos se incluían en diferentes presupuestos, lo que dificultaba su rastreo, y resaltó que había poca certeza sobre quiénes formaban parte del séquito de Andrés.

El pasado jueves, el ex príncipe fue detenido y posteriormente liberado en Norfolk, al este de Inglaterra, bajo la sospecha de mala conducta en cargo público cuando fue representante especial de comercio del Gobierno en la primera década del 2000.

Según revelaron los medios, Andrés llegó a transmitir documentos sensibles del Gobierno al pederasta convicto Jeffrey Epstein.

El príncipe Andrés de Gran Bretaña habla con el rey Carlos al salir de la catedral de Westminster al final de la misa de Réquiem, el día del funeral de la británica Catalina, duquesa de Kent, en Londres, Gran Bretaña, el 16 de septiembre de 2025. REUTERS/Toby Melville/Foto de archivo

En el Reino Unido, la detención se sintió como la culminación de un drama de una década que ha ido minando poco a poco la reputación de la familia real.

Durante años, los vínculos del ex príncipe con Epstein atormentaron a los miembros de la familia real, incluso mientras navegaban por la incertidumbre de algunos de los momentos más significativos de la historia británica. La muerte de la reina Isabel en 2022. La coronación de su hijo, el rey Carlos III. La deserción muy pública de Harry, el duque de Sussex, a Estados Unidos.

Finalmente, el año pasado se le despojó de sus títulos reales y de su residencia real, después de que las memorias de Giuffre revelaran nuevos detalles sobre sus acusaciones. La publicación más reciente de los archivos Epstein pareció sumirlo de repente, a él y a la familia real, en un nuevo territorio, al surgir la perspectiva de una investigación penal por conducta indebida en un cargo público.

(con información de EFE)