El Pincha volvió a hacerlo a su manera: con pelota parada, empuje y carácter en los momentos finales, se lo dio vuelta 2-1 a Platense en San Nicolás y se quedó con una estrella más. Con este Trofeo de Campeones, el equipo de Eduardo Domínguez cerró un año que parecía fallido hace apenas un mes. Ahora, jugará dos finales más (contra Independiente Rivadavia la Supercopa Argentina y ante Rosario Central la Supercopa Internacional) y un triangular por la nueva Recopa. Lucas Alario fue el héroe de la final. ¿Seguirá Domínguez? Leer más Navegación de entradasEl PJ y su próximo candidato: sobrevivir a la depredación, la interna y el desgaste Día Mundial de la Meditación: por qué se celebra el 21 de diciembre y cuál es su impacto en la salud mental global