El Gobierno de Donald Trump prohibió este martes la importación de nuevos robots humanoides y cuadrúpedos fabricados en China, al incluirlos en la lista de equipos vetados por motivos de seguridad nacional que mantiene la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC). La medida, anunciada por el organismo regulador, se extiende también a los inversores de potencia conectados a internet, dispositivos que convierten la energía de paneles solares y baterías en corriente utilizable por la red eléctrica.La decisión responde a las conclusiones de un grupo de trabajo interagencial convocado por la Casa Blanca, que determinó que estos dispositivos podrían crear vulnerabilidades en la cadena de suministro capaces de amenazar la seguridad económica y nacional de Estados Unidos, según el comunicado difundido por la FCC. El organismo advirtió que los robots avanzados recopilan datos que actores maliciosos podrían aprovechar para vigilar a los ciudadanos estadounidenses, reforzar las capacidades de servicios de inteligencia extranjeros o tomar el control remoto de los equipos.El presidente de la FCC, Brendan Carr, defendió la medida como parte de un esfuerzo más amplio por asegurar las cadenas de suministro críticas del país. La agencia citó como antecedente la detección de puertas traseras documentadas en robots de la firma china Unitree, ya desplegados en centros de investigación de universidades como el Instituto Tecnológico de Massachusetts, Princeton y Carnegie Mellon.La inclusión en la llamada Covered List no requiere el proceso habitual de consulta pública y permite a la FCC actuar con rapidez cuando una determinación interagencial identifica un riesgo para la seguridad nacional. El mecanismo fue utilizado por primera vez en marzo de 2021 contra Huawei, ZTE y Hangzhou Hikvision, y se ha ampliado progresivamente: a los drones en diciembre de 2025, a los routers domésticos en marzo de 2026 y ahora a las plataformas robóticas con capacidad de navegación autónoma y conectividad persistente.El congresista republicano John Moolenaar, presidente del Comité Selecto de la Cámara de Representantes sobre China, celebró la decisión de la FCC y pidió al Congreso que la convierta en ley federal. Según recogió la agencia Reuters, Moolenaar declaró que la tecnología robótica llegará algún día a los hogares y lugares de trabajo estadounidenses, y que su país debe protegerse manteniendo fuera a los robots chinos con puertas traseras que comparten datos con el Partido Comunista Chino.Moolenaar había impulsado en junio, junto a los representantes Jay Obernolte y Jennifer McClellan, un proyecto de ley bipartidista para someter a revisión de seguridad a los robots humanoides fabricados por potencias adversarias. La acción de la FCC se adelanta a esa iniciativa legislativa, que aún no ha sido aprobada, y aplica la restricción de forma inmediata a toda la categoría de robots humanoides y cuadrúpedos de origen chino.La prohibición alcanza a los robots ensamblados íntegramente en China, así como a aquellos montados en territorio estadounidense cuando más del 35% de sus componentes provienen del país asiático, según precisó un funcionario de la Administración. La restricción rige únicamente para nuevos modelos: los equipos ya vendidos o autorizados previamente no quedan afectados, aunque la FCC conserva la facultad de revocar autorizaciones ya concedidas.China concentra buena parte de la producción mundial de robots humanoides y también lidera la fabricación de inversores de potencia, con empresas como Sungrow Power Supply y Huawei a la cabeza. La medida se produce en paralelo a un impulso de la industria robótica estadounidense: Hyundai, que adquirió este mes la compañía Boston Dynamics, prevé construir en Estados Unidos una planta con capacidad para fabricar hasta 30.000 unidades anuales. Tesla, por su parte, apunta a iniciar pronto la producción industrial de su robot Optimus en sus fábricas de Fremont, California, y Austin, Texas, aunque su proceso se limitará al ensamblaje. Figure AI ya opera una planta en San José, California, y Agility Robotics fabrica hasta 10.000 robots al año en Salem, Oregón.La restricción se inscribe en una estrategia más amplia de la Casa Blanca para reducir la dependencia tecnológica de China en sectores considerados críticos para la seguridad nacional, desde las telecomunicaciones hasta la inteligencia artificial. El precedente de los semiconductores y las telecomunicaciones sugiere que este tipo de vetos tiende a intensificarse con el tiempo, en lugar de revertirse, a medida que la robótica avanzada se convierte en terreno de disputa geopolítica entre Washington y Pekín. Navegación de entradasVisita internacional a la Provincia del Neuquén Comprar casa en EE. UU. es más caro: la hipoteca fija a 30 años subió a 6,58%, el nivel más alto del año