Estados Unidos negocia con Honduras un programa de cooperación militar para combatir al crimen organizado
Estados Unidos negocia con Honduras un programa de cooperación militar para combatir al crimen organizado

(Desde Washington, Estados Unidos) La administración republicana y el gobierno de Honduras negocian un programa de cooperación militar para combatir a los carteles de la droga.

El presidente Tito Asfura mantuvo una reunión de trabajo con Joseph Humire -subsecretario de Guerra de Estados Unidos- para definir las bases de un plan bilateral que permita reprimir los delitos trasnacionales que se cometen en territorio hondureño.

Asfura comparte la agenda geopolítica de Donald Trump para la región, y por eso adhirió a la iniciativa Escudo de las Américas, que se lanzó a principio de Marzo en Miami.

“Durante décadas, los líderes de esta región han permitido que grandes extensiones de territorio en el hemisferio occidental caigan bajo control directo de las pandillas transnacionales, que se apoderaron de áreas de sus países”, sostuvo Trump durante el encuentro inaugural del Escudo de las Américas.

No vamos a permitir que eso suceda. Los ayudaremos a enfrentar a los carteles sanguinarios que imponen su voluntad mediante el asesinato, la tortura, la extorsión, el narcotráfico, el soborno y el terror”, añadió el líder republicano.

Y completó:

La única forma de derrotar a estos enemigos es desatando el poder de nuestros ejércitos. Tenemos que usar nuestro ejército. Ustedes tienen que usar el suyo”.

En este contexto, Asfura y Humire analizaron los mecanismos que se pondrán en marcha para ejecutar la propuesta de Trump en América Latina.

La Casa Blanca está inclinada en desplegar tropas del Pentágono en Honduras, cooperar con la inteligencia de la CIA y aportar logística de última generación para reprimir con éxito a las bandas trasnacionales que actúan en la región con una importante cuota de impunidad.

Asfura comparte ese hoja de ruta y asume que es clave para contener el incremento constante de la violencia en Honduras.

Se trata de una situación paradójica: la recomposición de las bandas criminales hondureñas responde a las operaciones del Pentágono en el Caribe, que tienen como prioridad aplacar el narcotráfico que circula desde América Latina a Estados Unidos.

“En la Estrategia de Seguridad Nacional y en la Estrategia de Defensa Nacional, hemos puesto al Hemisferio Occidental (América Latina) como la prioridad número uno de Estados Unidos. Eso es histórico”, describió Humire durante su exposición en la Conferencia de Seguridad Nacional en Miami.

Esta perspectiva de Humire, que conoce a fondo la situación regional, coincide con la mirada de Asfura al momento de establecer un programa bilateral que haga sumar sus intereses nacionales a la estrategia de seguridad de Trump en América Latina.

Joseph Humire, subsecretario de Guerra de Estados Unidos

Hace casi dos semanas, el Congreso de Honduras sancionó por unanimidad una ley que declara “terroristas” a todos los miembros de los carteles de la droga.

La sanción de esta iniciativa va en línea con el discurso de Trump en la Cumbre de la Américas, adonde Asfura participó con otros aliados regionales de la administración republicana.

“Las calles tienen que volver a ser de la gente honrada, no de quienes viven sembrando miedo y violencia. Honduras necesita orden, seguridad y decisiones firmes”, Tomás Zambrano, titular del Congreso hondureño, tras la aprobación de la iniciativa legislativa que fue elogiada en Washington.

La norma contempla la creación de la Agencia Nacional contra el Crimen, una estructura que permitirá unificar inteligencia, investigación y operaciones del Estado contra las estructuras criminales.

Y desde esta perspectiva, el presidente Asfura tendrá la facultad legal de caracterizar como “terrorista” a las organizaciones y bandas que considere, tras una análisis minucioso de la información aportada por la Agencia Nacional contra el Crimen.

Estados Unidos no sólo aportará tropas y logística para operar contra los carteles, sino también la información clasificada que permita al gobierno hondureño clasificar como terrorista a las distintas organizaciones que operan en Centroamérica.

La intención de Honduras y la Casa Blanca es que en las próximas semanas se avance en el marco bilateral para poner en practica un acuerdo de cooperación que será inédito en América Latina.