Estados Unidos expulsará del sistema dólar a quienes ayuden a financiar al régimen de Irán: “El reloj está corriendo”
Estados Unidos expulsará del sistema dólar a quienes ayuden a financiar al régimen de Irán: “El reloj está corriendo”

El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, anunció este lunes una nueva ofensiva económica contra Irán y advirtió que Washington buscará cortar las vías financieras que permiten al régimen de Teherán sostener sus operaciones, mientras la guerra entre ambos países se encuentra estancada tras casi seis meses de conflicto.

En todo el mundo, nuestro objetivo es cortar cada salvavidas económico que sostiene a este régimen tiránico hasta que Teherán quede completamente aislado”, afirmó Bessent durante una rueda de prensa en la que presentó las nuevas medidas.

“Cualquier tipo de relación económica con este régimen asesino expondrá a los responsables a todo el poderío estadounidense”, agregó.

El funcionario prometió además llevar la presión económica hasta sus últimas consecuencias y aseguró que Estados Unidos busca “destruir la economía de Irán” mediante una campaña destinada a bloquear las fuentes de financiamiento del régimen.

Bessent aprovechó la oportunidad para advertir a las entidades que faciliten operaciones financieras para Teherán.

Cualquier entidad que facilite el lavado de dinero en nombre de Irán será expulsada del sistema del dólar estadounidense. El reloj acaba de empezar a correr”, afirmó.

“En todo el mundo, nuestro objetivo es cortar cada salvavidas económico que sostiene a este régimen tiránico hasta que Teherán quede completamente aislado”, afirmó Bessent durante una rueda de prensa (REUTERS/Evelyn Hockstein)

La nueva estrategia contempla ampliar las sanciones secundarias estadounidenses hacia cinco sectores considerados fundamentales para las finanzas iraníes: activos digitales, tecnología, oro, aviación y transporte marítimo.

El Departamento del Tesoro informó que emitió determinaciones contra estos sectores porque, según Washington, son utilizados por el régimen iraní para intentar sostener una economía debilitada y sortear las restricciones internacionales.

“El Tesoro ha emitido determinaciones contra cinco sectores críticos —activos digitales, tecnología, oro, aviación y transporte marítimo— que el régimen iraní utiliza para intentar apuntalar su economía en dificultades”, señaló el organismo.

Bessent también anunció nuevas sanciones contra más de 60 entidades, individuos y embarcaciones ubicados en distintos países, a los que Washington acusa de facilitar el acceso de Irán a tecnología relacionada con programas nucleares y de misiles.

La presión estadounidense también podría alcanzar a instituciones financieras extranjeras que mantengan vínculos con las operaciones iraníes. Consultado sobre la posibilidad de sancionar a bancos chinos que participan en el procesamiento de ventas de petróleo iraní, Bessent respondió que “nadie está fuera del alcance de las sanciones estadounidenses”.

Aunque evitó mencionar directamente a China, el secretario del Tesoro sostuvo que Washington busca manejar este tipo de situaciones mediante canales diplomáticos.

Bessent también anunció nuevas sanciones contra más de 60 entidades, individuos y embarcaciones ubicados en distintos países, a los que Washington acusa de facilitar el acceso de Irán a tecnología relacionada con programas nucleares y de misiles (REUTERS/Evelyn Hockstein)

La mejor manera de relacionarse con los países es a través de la diplomacia silenciosa”, afirmó.

Las nuevas medidas forman parte de una campaña que el Tesoro estadounidense describió como un “Día D económico” contra Teherán, con el objetivo de ampliar el costo financiero para empresas, bancos, intermediarios y otros actores que contribuyan a mantener abiertas las vías comerciales y monetarias de Irán.

Bessent dejó claro que la estrategia no se limitará a empresas iraníes. La amenaza de sanciones secundarias apunta también a actores extranjeros que permitan a Teherán acceder a divisas, tecnología, transporte, materias primas o mecanismos financieros para eludir las restricciones estadounidenses.

Cualquier entidad que facilite el lavado de dinero en nombre de Irán será expulsada del sistema del dólar estadounidense”, reiteró Bessent, en una advertencia que eleva la presión sobre las compañías y entidades financieras internacionales que mantengan negocios con Teherán.

El secreatrio del Tesoro reveló que el presidente Donald Trump también está interviniendo directamente para presionar a otros gobiernos a reducir o suspender sus vínculos con Irán. Según sus palabras, el mandatario republicano ha mantenido conversaciones con líderes internacionales para pedirles específicamente que pongan fin a sus relaciones con Teherán.

El presidente Donald Trump también está interviniendo directamente para presionar a otros gobiernos a reducir o suspender sus vínculos con Irán (Doug Mills/REUTERS)

El funcionario aseguró que esas gestiones ya comenzaron a producir resultados y puso como ejemplo a Emiratos Árabes Unidos, que la semana pasada anunció la suspensión, hasta nuevo aviso, de sus operaciones comerciales y financieras con Irán.

Bessent destacó además el papel de Trump en estas negociaciones y sostuvo que el mandatario tiene capacidad para convencer a otros gobiernos de adoptar medidas contra Teherán.

Estoy seguro de que el presidente, como todos ustedes saben, es bastante persuasivo”, afirmó.

La respuesta de Irán

El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Qalibaf, intentó restar importancia a la nueva ofensiva económica anunciada por Washington y sostuvo que los países que mantienen relaciones comerciales con Teherán no están atendiendo las advertencias estadounidenses.

En un mensaje publicado este lunes en X, Qalibaf afirmó que Estados Unidos carece de capacidad económica para seguir restringiendo sus vínculos con otros países y cuestionó la efectividad de las amenazas de Washington.

El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Qalibaf (REUTERS/Ahmed Saad)

El dirigente iraní sostuvo que las advertencias estadounidenses no generan el efecto que busca la Casa Blanca y aseguró que otros gobiernos continuarán defendiendo sus propios intereses comerciales pese al endurecimiento de las sanciones.