Estados Unidos evalúa un nuevo requisito migratorio para tramitar pasaportes de niños nacidos en el país
Estados Unidos evalúa un nuevo requisito migratorio para tramitar pasaportes de niños nacidos en el país

El Departamento de Estado de Estados Unidos elaboró un borrador de directrices que podría obligar a los padres o tutores a acreditar su ciudadanía o situación migratoria cuando soliciten pasaportes para sus hijos nacidos en territorio estadounidense. El documento fue filtrado y revisado por la agencia de noticias Reuters.

La propuesta representa el primer anticipo concreto de cómo la administración de Donald Trump pretende aplicar la orden ejecutiva en materia de ciudadanía por nacimiento. La misma aún no tiene vigencia: su implementación depende de la publicación de directrices oficiales definitivas y de las resoluciones judiciales en curso.

El Departamento de Estado pide pruebas de ciudadanía o estatus migratorio para tramitar pasaportes infantiles

El borrador de las directrices citado por Reuters dice que el Departamento de Estado pedirá información y pruebas de ciudadanía o estatus migratorio de los padres para decidir si el solicitante queda bajo la Orden Ejecutiva 14418. Esta orden, firmada por Trump el 6 de agosto de 2026, apunta a lo que la administración llama “turismo de nacimiento”: mujeres extranjeras que viajan a Estados Unidos para dar a luz y conseguir la ciudadanía automática para sus hijos.

La propuesta de pasaportes infantiles apunta a determinar si el solicitante queda alcanzado por la Orden Ejecutiva 14418 contra el llamado turismo de nacimiento. (REUTERS/Fred Greaves)

Si se aprueba, padres o tutores deberán presentar pruebas de ciudadanía, como pasaporte estadounidense vigente o certificado de nacimiento, o documentos de situación migratoria regular, como el formulario I-94 o la tarjeta de residencia permanente (“green card”).

El I-94 registra la entrada y salida de viajeros extranjeros; la tarjeta de residencia permanente acredita permiso para vivir y trabajar indefinidamente en Estados Unidos.

Lo que hoy piden los consulados difiere de los nuevos requisitos propuestos

El procedimiento actual es considerablemente más sencillo. Cuando un menor nacido en Estados Unidos solicita un pasaporte, sus padres deben demostrar la filiación y presentar una identificación con fotografía. También completan un formulario en el que indican si son ciudadanos estadounidenses, pero sin respaldo documental obligatorio.

El borrador del Departamento de Estado implicaría una ruptura con esa práctica: ya no bastaría marcar una casilla; habría que adjuntar documentación formal.

Si se aprueba, los padres deberán presentar pasaporte estadounidense, certificado de nacimiento, formulario I-94 o green card como prueba de ciudadanía o estatus migratorio. (REUTERS/Audrey Richardson)

La Casa Blanca derivó las preguntas de la agencia al Departamento de Estado. Su vocero, Tommy Pigott, defendió la orientación general de la propuesta en un comunicado.

“El presidente Trump ha sido inequívoco: esta administración protegerá el significado y el valor de la ciudadanía estadounidense, sin más, y eso incluye asegurarse de que nuestro proceso de adjudicación de pasaportes refleje plenamente ese estándar”, afirmó Pigott en declaraciones recogidas por Reuters.

La orden ejecutiva del 6 de agosto apunta a categorías específicas de nacimientos

La orden ejecutiva es más limitada que la que Trump intentó al inicio de su segundo mandato. No elimina la ciudadanía automática para todos los hijos de personas sin documentos, sino que se enfoca en categorías específicas.

Negaría la ciudadanía a niños cuyos padres trabajen para gobiernos extranjeros en Estados Unidos —incluidos embajadores, empleados consulares y funcionarios de organismos internacionales con inmunidad—, a quienes usen transacciones comerciales o fraude para obtenerla por nacimiento, y a quienes sean “enemigos extranjeros”, es decir, integrantes de organizaciones terroristas designadas por el gobierno federal.

Reuters informó que el borrador revisado sería el primer documento que detalla cómo el Departamento de Estado planea aplicar la orden.

La Decimocuarta Enmienda y el precedente de la Corte Suprema sobre ciudadanía por nacimiento

La Decimocuarta Enmienda de la Constitución de Estados Unidos establece que toda persona nacida o naturalizada en el país es ciudadana. Esa cláusula garantiza la ciudadanía automática por nacimiento —birthright citizenship— a casi todos los niños nacidos en suelo estadounidense, excepto hijos de diplomáticos extranjeros o fuerzas de ocupación.

La Decimocuarta Enmienda protege la ciudadanía por nacimiento en Estados Unidos y la Corte Suprema declaró ilegal una orden previa de Trump el 30 de junio de 2026.

Trump intentó recortar ese derecho con una orden ejecutiva que negaba la ciudadanía automática a hijos de personas indocumentadas o con visas temporales. La Corte Suprema de Estados Unidos la declaró ilegal el 30 de junio de 2026, con seis votos contra tres, al determinar que violaba la cláusula de ciudadanía de la Decimocuarta Enmienda, según informó The Guardian.

El fallo delimitó el principio: la ciudadanía al nacer aplica a hijos de personas en territorio estadounidense “sobre quienes no rige ninguna ficción de extraterritorialidad”, excluyendo a quienes tienen inmunidad diplomática.

Demandas judiciales buscan frenar la orden ejecutiva antes de su implementación

La orden del 6 de agosto ya enfrenta desafíos en los tribunales. Abogados que llevan adelante demandas colectivas en nombre de bebés que perderían la ciudadanía bajo la nueva directiva presentaron recursos ante dos jueces federales distintos para impedir su entrada en vigor.

Uno de esos casos tramita ante la jueza federal Deborah Boardman, del Distrito de Maryland, designada por el presidente demócrata Joe Biden. En una audiencia realizada el viernes en Greenbelt, Maryland, Boardman expresó dudas sobre la legalidad de lo que describió como una orden sin precedentes, y autorizó a los demandantes a modificar su presentación para que el tribunal pueda evaluar si corresponde bloquearla, según informó Reuters.

Los abogados del Departamento de Justicia argumentaron ante el tribunal que emitir una orden de restricción sería prematuro, porque las agencias federales aún no publicaron las directrices definitivas sobre la implementación del decreto.

El borrador no es norma: su vigencia depende de decisiones judiciales y directrices pendientes

El documento revisado por Reuters es un borrador de directrices internas, no una norma en vigor. Para que la propuesta tenga efecto sobre los trámites de pasaportes, el Departamento de Estado deberá publicar sus directrices en forma oficial. Ese paso, a su vez, está condicionado por los fallos que dicten los jueces federales que examinan la constitucionalidad de la orden ejecutiva del 6 de agosto.

La historia reciente muestra que el camino judicial puede alterar o anular por completo las iniciativas de la administración en esta materia. La Corte Suprema ya lo hizo con la primera orden sobre ciudadanía por nacimiento.

Si alguno de los tribunales que hoy analizan la nueva directiva decide suspender su aplicación, el borrador del Departamento de Estado quedaría sin efecto antes de siquiera estrenarse.