Estados Unidos espera que Venezuela concrete nuevos acuerdos con empresas petroleras durante las reuniones sobre energía del G20 que se desarrollan en Houston, Texas, en un nuevo paso del acercamiento entre Washington y Caracas y de la estrategia de la administración de Donald Trump para ampliar la producción energética en el hemisferio occidental.La delegación venezolana está encabezada por la ministra de Hidrocarburos, Paola Henao, quien mantiene encuentros con funcionarios de otros países y representantes de compañías del sector. El asesor energético de Trump, Jarrod Agen, anticipó que algunos convenios podrían quedar firmados antes de este miércoles, aunque no identificó a las empresas participantes ni detalló las condiciones de los posibles contratos.“Ese es uno de los motivos por los que el presidente Trump quería una importante delegación venezolana aquí, para que se reúna con nuestra industria, con nuestros secretarios”, afirmó Agen a la cadena CNBC al explicar la presencia de Caracas en Houston.Venezuela no integra formalmente el G20, pero fue incorporada como invitada especial por la administración estadounidense. Sus funcionarios participan en reuniones bilaterales, actividades organizadas en paralelo por Washington y contactos con ejecutivos petroleros. No forman parte, en cambio, de las sesiones ministeriales oficiales que se realizan a puertas cerradas.La convocatoria ocurre apenas dos semanas después de que Washington y Caracas alcanzaran un acuerdo petrolero. El convenio contempla la participación estadounidense del 35% en North American Blue Energy Partners, la compañía encargada de operar 17 yacimientos venezolanos. Esos campos representan aproximadamente una quinta parte de las reservas probadas de crudo de Venezuela.El pacto también establece que Estados Unidos podrá adquirir el 20% del petróleo producido por esos yacimientos a precio de costo. El secretario del Interior estadounidense, Doug Burgum, defendió el acuerdo y destacó el valor estratégico de los recursos venezolanos para el mercado norteamericano.“Este acuerdo entre Estados Unidos, una empresa privada y Venezuela supondrá un enorme beneficio a largo plazo para Estados Unidos”, sostuvo Burgum.El funcionario también señaló que buena parte de la infraestructura de refinación ubicada en la costa estadounidense del Golfo fue diseñada para procesar petróleo venezolano. La recuperación de esos flujos forma parte de la apuesta de Washington por aumentar la disponibilidad de crudo en el mercado occidental.Agen adelantó que las conversaciones también abarcarán minería y minerales, mientras que Burgum destacó otros recursos energéticos venezolanos, entre ellos carbón e hidroelectricidad.“Tal vez escuchen más sobre Venezuela en relación con la minería y los minerales”, dijo Agen, quien agregó que el ministro venezolano de Desarrollo Minero participará en reuniones en Houston.Burgum, por su parte, remarcó que Venezuela posee importantes reservas de carbón y recordó que empresas estadounidenses tuvieron actividad en ese sector décadas atrás. Según el funcionario, la reconstrucción de la infraestructura eléctrica venezolana también podría generar demanda de nuevas fuentes de generación.El giro hacia Venezuela se produce en un contexto energético internacional marcado por la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán. El conflicto iniciado en febrero alteró las rutas de suministro de hidrocarburos y contribuyó al aumento de los precios del petróleo y el gas, con efectos particularmente relevantes para Europa y Estados Unidos.En ese escenario, la Casa Blanca plantea como una de sus prioridades aumentar la oferta de energía y reducir los riesgos asociados al abastecimiento. Agen resumió la orientación de las conversaciones de Houston bajo una premisa: “La practicidad sobre la ideología”.Las reuniones también cuentan con representantes de grandes economías y productores de energía, entre ellos China, India, Japón, Alemania, Canadá y Arabia Saudita. Rusia también tiene previsto enviar funcionarios, pese a las críticas de aliados europeos de Ucrania por la participación de Moscú en encuentros del G20.La presencia venezolana en Houston representa además una nueva etapa de la relación entre Washington y Caracas tras la caída y captura del narcodictador Nicolás Maduro a comienzos de año. Desde entonces, la jefa del chavismo Delcy Rodríguez ha profundizado los contactos con la administración Trump para atraer capital extranjero y reactivar la industria energética.Para Henao, la reunión de Houston supone al menos su tercera visita a la ciudad durante 2026, dentro de la ofensiva de Caracas para captar inversiones y ampliar la participación de compañías internacionales en el sector petrolero y minero venezolano. Navegación de entradasUna niña sobrevivió al atropello de un camión en Filadelfia y salió caminando de debajo del vehículo Un joven de Pensilvania muere por complicaciones del sarampión: es la cuarta víctima registrada en el estado