Estados Unidos e Irán registraron un “avance significativo” en las negociaciones nucleares en Ginebra
Estados Unidos e Irán registraron un “avance significativo” en las negociaciones nucleares en Ginebra

Las delegaciones de Irán y Estados Unidos lograron un “avance significativo” en las negociaciones celebradas en Suiza, según informó el ministro de Asuntos Exteriores de Omán, Badr Albusaidi, al concluir la última ronda destinada a evitar un conflicto armado entre ambos países. Las conversaciones, mediadas por Omán, se desarrollaron bajo la presión de las amenazas del presidente estadounidense Donald Trump, quien la semana anterior otorgó a Teherán un plazo de 15 días para alcanzar un acuerdo.

Teherán ha insistido en que el diálogo debe centrarse exclusivamente en su programa nuclear, mientras que Washington exige que también se aborden el desarrollo de misiles iraníes y el apoyo a grupos armados en la región. Tras la sesión matutina en la residencia del embajador omaní, ambas delegaciones realizaron consultas con sus respectivos gobiernos, antes de reanudar las reuniones en un ambiente de estricta seguridad.

Albusaidi destacó la “apertura sin precedentes a ideas y soluciones creativas” por parte de ambos equipos negociadores. De acuerdo con el ministro omaní, las discusiones técnicas continuarán la próxima semana en Viena. En el encuentro participó el director general del Organismo Internacional de Energía Atómica, Rafael Grossi, según confirmaron fuentes cercanas a las negociaciones y medios iraníes.

El mismo día, The Wall Street Journal informó que el equipo negociador de Trump plantea exigir a Irán el desmantelamiento de sus tres principales instalaciones nucleares y la entrega de todo el uranio enriquecido restante a Estados Unidos. Antes de la cita, el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, declaró que la República Islámica no busca en absoluto desarrollar armas nucleares.

El contexto de las negociaciones está marcado por el mayor despliegue militar estadounidense en Oriente Medio en décadas. El portaaviones USS Gerald R. Ford, considerado el más grande del mundo, partió recientemente de una base naval en Creta. Actualmente, Washington mantiene más de una docena de buques de guerra en la región, entre ellos el portaaviones USS Abraham Lincoln, nueve destructores y tres naves de combate adicionales. La presencia simultánea de dos portaaviones estadounidenses en esta zona es inusual.

En esta imagen publicada por el Ministerio iraní de Exteriores, el ministro iraní de Exteriores, Abbas Araghchi, a la derecha, y el director general del Organismo Internacional de la Energía Atómica, OIEA, Rafael Grossi, a la izquierda, celebran una reunión en Ginebra, Suiza, el lunes 16 de febrero de 2026. (Ministerio iraní de Exteriores via AP)

En Irán, las conversaciones suceden tras masivas protestas en las que, según organizaciones de derechos humanos, miles de manifestantes resultaron muertos. Las movilizaciones, que se reanudaron en universidades de Teherán, han expuesto divisiones sobre el impacto que tendría un nuevo conflicto armado. Una residente de la capital expresó que “habría hambruna y la gente sufriría mucho”, aunque manifestó resignación ante la posibilidad de que la guerra defina finalmente el destino nacional.

La tensión también se reflejó en el último discurso sobre el Estado de la Unión de Trump, quien acusó a Irán de “perseguir siniestras ambiciones nucleares” y de haber desarrollado misiles capaces de amenazar Europa y bases estadounidenses. Teherán rechazó estas afirmaciones como “grandes mentiras”, recordando que su programa nuclear es de carácter civil. Según datos públicos iraníes, el alcance máximo de sus misiles es de 2.000 kilómetros, aunque el Servicio de Investigación del Congreso de Estados Unidos estima que podría alcanzar los 3.000 kilómetros, distancia insuficiente para llegar al territorio continental estadounidense.

El jefe de la diplomacia estadounidense, Marco Rubio, advirtió que Teherán debe incluir su programa de misiles en el diálogo, calificando de “gran problema” la negativa iraní a abordar el tema, aunque reiteró el interés presidencial en soluciones diplomáticas. Por parte iraní, el jefe negociador Abbas Araghchi definió las conversaciones como “una oportunidad histórica” y consideró que un acuerdo está “al alcance”.

(Con información de AFP)