La base aérea estadounidense Prince Sultan, ubicada en Arabia Saudita, ha incorporado en las últimas semanas una avanzada tecnología contra drones desarrollada por Ucrania para fortalecer su defensa frente a ataques que destruyeron aeronaves e instalaciones y provocaron la muerte de al menos un miembro del servicio, según informó Reuters.Este despliegue, motivado por la frecuencia e intensidad de atentados perpetrados principalmente con drones y misiles de régimen iraní, evidencia tanto el grado de amenaza existente como el ritmo acelerado al que la innovación ucraniana en defensa ha logrado posicionarse, superando a sistemas tradicionales empleados hasta ahora por la defensa aérea estadounidense.A pesar de que la adopción de la plataforma ucraniana Sky Map en Prince Sultan no había trascendido públicamente hasta ahora, Reuters señala que la base –situada a aproximadamente 640 kilómetros de Irán– ha sido blanco de repetidos ataques desde el inicio de la guerra, lo que resalta algunas debilidades en la protección aérea de Estados Unidos.De acuerdo con Timothy Walton, investigador principal del think tank Hudson Institute basado en Washington, “existen brechas persistentes en la cobertura de defensa antimisiles de Estados Unidos a nivel mundial”. Walton explicó a esa agencia de noticias que, a pesar de que este riesgo ha sido reconocido durante años, no se ha abordado de manera efectiva.La plataforma Sky Map fue integrada recientemente en Prince Sultan y es empleada habitualmente en el ejército ucraniano para detectar amenazas entrantes –incluidos los drones Shahed de desarrollo iraní–, así como para facilitar contraataques mediante drones interceptores, según explicaron cinco fuentes consultadas por Reuters. Además, oficiales ucranianos han viajado a la base para entrenar a militares estadounidenses en el uso del sistema, prueba del reconocimiento alcanzado por la experiencia ucraniana en el frente de batalla tras más de cuatro años de conflicto con Rusia.El liderazgo ucraniano en guerra de dronesA diferencia de anteriores inversiones estadounidenses en tecnología antidrone, el empleo de Sky Map representa el acceso a capacidades “probadas en combate” y refinadas bajo presión real, según indica Reuters. El sistema, fabricado por la empresa ucraniana Sky Fortress, combina paneles de visualización, mapas y transmisiones de video, integrando datos de radares y sensores para identificar amenazas en tiempo real.De acuerdo con tres fuentes vinculadas a las operaciones, esta plataforma, desarrollada en 2022 por ingenieros con vínculos militares, emplea más de 10.000 sensores acústicos distribuidos en Ucrania para rastrear ataques de drones rusos. El financiamiento provino de la unidad de innovación militar ucraniana Brave1.A pesar de su despliegue en la base saudita, en marzo el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, rechazó públicamente una propuesta de colaboración formulada por el presidente ucraniano Volodímir Zelenskiy para asistir en la defensa contra ataques de drones iraníes. “No necesitamos su ayuda en defensa antidrone”, declaró Trump en una entrevista con Fox News el 6 de marzo.El desarrollo y prueba de nuevas tecnologías en la base no estuvo exento de incidentes. Durante las evaluaciones preliminares realizadas este mes, uno de los interceptores Merops –drones estadounidenses desarrollados por Project Eagle, respaldado por el ex director ejecutivo de Google, Eric Schmidt– perdió el control y colisionó con las instalaciones sanitarias de la base, según relataron dos fuentes al medio. Project Eagle no emitió declaraciones ante la consulta de Reuters.El impacto de los ataquesEn las semanas posteriores al inicio de las hostilidades, la base aérea Prince Sultan enfrentó múltiples oleadas de drones Shahed y ataques con misiles. De acuerdo a fuentes citadas por Reuters, el 27 de marzo un avión radar E-3 AWACS de la Fuerza Aérea fue destruido, mientras que varios aviones cisterna KC-135 sufrieron daños en ataques posteriores. En otra ocasión fue destruida una tienda destinada a proteger el sistema de radar vinculado a la batería antimisiles THAAD en la base.De acuerdo con tres fuentes, la base ha recurrido a diversas tecnologías para protegerse. Entre ellas se encuentra el sistema de comando y control FAAD, fabricado por Northrop Grumman, operativo desde los años 90 y capaz de rastrear amenazas como morteros, cohetes y drones. La portavoz de la empresa, en contacto con Reuters, aseguró que el sistema FAAD “es constantemente confiable en el teatro de operaciones actual y confiamos en la ventaja competitiva que proporciona a los combatientes”.Para neutralizar ataques de corta distancia, la base optó mayormente por los interceptores Coyote fabricados por RTX (antes Raytheon). Según explicó a Reuters el portavoz Chris Johnson, el interceptor Coyote “ha demostrado una alta eficacia, eliminando cientos de amenazas aéreas durante operaciones de combate”. El acuerdo firmado por RTX con el Ejército estadounidense contempla la provisión de estos interceptores por USD 5.000 millones y su uso como drones kamikaze o equipados para inutilizar electrónicamente los sistemas enemigos.En abril, el Pentágono detalló la adjudicación de USD 350 millones para reforzar sus sistemas de defensa contra drones en el marco de la Operación Epic Fury, incorporando nuevas tecnologías, sensores, cámaras y sistemas de intercepción, según anunció Adam Scher, portavoz del grupo de trabajo interagencial conjunto para contrarrestar drones. Navegación de entradasPor qué comen tierra los macacos de Gibraltar: una investigación reveló la influencia humana en su nueva costumbre El Ejército de Israel neutralizó en Gaza a uno de los terroristas que participó en el ataque del 7 de octubre