Hasta que se informó oficialmente que Bad Bunny sería quien haría el cotizado entretiempo del Super Bowl 2026, el nombre que más sonaba era el de Taylow Swift. Por eso, hubo primero sorpresa, después celebración, sobre todo por el propio cantante y, finalmente, por los funcionarios de Trump, en una batalla que iniciaron como si fueran arcángeles celestiales en defensa de “la patria”. La vocera de esto es Kristi Noem, secretaria de Seguridad que estuvo en julio último en Argentina. Ella avisó que lo mejor es que al Super Bowl solo asistan “norteamericanos que amen a su país”. Leer más Navegación de entradasPilar Alegría resalta el compromiso de Fernández Vara: “Se va a un socialista ejemplar y un gran compañero” LLA se prepara para el primer golpe legislativo contra el diputado