El nuevo ministro quiere revisar la lista de candidatos para ocupar 200 vacantes en la Justicia
El nuevo ministro quiere revisar la lista de candidatos para ocupar 200 vacantes en la Justicia

El flamante ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, revisará los nombres de todos los futuros jueces que habían sido seleccionados por su antecesor Mariano Cúneo Libarona para cubrir las 200 vacantes de jueces y fiscales de la justicia nacional y federal.

Se trata de su primera demostración de poder tras desembarcar en el cargo y el indicio de la incorporación de nuevos nombres.

Los pliegos con los candidatos que sugerirá Mahiques son los que -previo tamiz de la secretaría general Karina Milei, y de Lule y Martín Menem- serán enviados por el Poder Ejecutivo al Senado para que les den acuerdo.

El gobierno de Milei tiene por delante una posibilidad inédita de incidir en decenas de nombramientos en el Poder Judicial gracias a la gigantesca cantidad de vacantes que se acumularon en los últimos años.

Fuentes del área de Justicia dijeron a LA NACION que en un primer momento serán enviados al Senado unos 50 pliegos, que se corresponden con las vacantes de los tribunales más necesitados.

También intentará apresurar las negociaciones con los senadores amigos y opositores, pues los consideran cargos “sensibles” o críticos.

En esa situación aparecen, por ejemplo, los candidatos para cubrir las vacantes en la justicia civil, donde ya son tan pocos los jueces y camaristas que quedan que resultan insuficientes para reemplazar a unos con otros.

La justicia civil se encarga de terciar en conflictos por contratos, daños y perjuicios y sucesiones, entre otros temas.

Mahiques sostuvo que, en un primer momento, iba a indicar que se completen listas de conjueces con acuerdo del Senado para subrogar hasta que se designen a los magistrados titulares.

En la lista “crítica” que el Gobierno pretende ocupar rápidamente aparecen los lugares de la cámara comercial y de la Cámara de Apelaciones en lo Penal Económico. Allí, de los 6 lugares para camaristas hay solo dos en funciones.

Asimismo, son una prioridad de la Casa Rosada los tribunales federales del interior del país, donde hay en algunos casos la mitad de los jueces necesarios para funcionar.

De esa forma se preparán los pliegos para la Cámara Federal de Mendoza, del Chaco, o de tribunales federales de Salta, Córdoba, San Martín o Chubut.

Las vacantes del Poder Judicial, según sus propias proyecciones, llegarán a lo largo del año al 42 % con las renuncias y jubilaciones previstas por la edad de los magistrados.

Actualmente rondan el 37%. Esta es la principal preocupación de la Corte Suprema de Justicia. Esta vez, los jueces de la Corte le creen al Gobierno cuando afirma que serán cubiertas. El ministro Mahiques dijo que antes de fin de año.

Los pliegos que quedaron atrás son los correspondientes a la justicia laboral, ya que a pesar de que hay jueces ternados, sus nombres no se enviarán al Senado.

La nueva ley laboral disolvió el fuero nacional del trabajo donde quedarán 9 salas de la Cámara (una está vacante) y 50 de los 80 juzgados existentes (30 desaparecerán).

Quedarán para más las conflictivas vacantes de Comodoro Py 2002, donde hay 4 juzgados federales, 2 lugares en la Cámara federal y 4 puestos en la estratégica Cámara Federal de Casación.

Se trata de todo un paquete sensible, del que depende que avancen o no las causas de corrupción contra funcionarios y exfuncionarios y del que depende la libertad y el enjuiciamiento de esos acusados.

Desde que Javier Milei asumió la presidencia en 2023, renunciaron un total de 83 magistrados nacionales y federales, entre jueces, fiscales y defensores. La crisis por la falta de magistrados se agrava con el paso del tiempo.

En contraposición con la cantidad de renuncias, las designaciones durante los últimos dos años suman cero. No hubo ninguna.

Las vacantes totales entre jueces, fiscales y defensores nacionales llega al 37 por ciento, un récord.

Los candidatos a cubrir estas vacantes ya fueron en su mayoría elegidos por el Consejo de la Magistratura, que envió un pliego con tres candidatos para cada cargo, que está en el Poder Ejecutivo Nacional.

Ahora, el presidente Javier Milei debe enviar una propuesta al Senado para que, por mayoría, otorgue los votos que den acuerdo a cada juez.

Esos nombres son los que estaban en la lista que le dejó Mariano Cúneo Libarona a Mahiques, con una columna al lado de cada uno donde se explicaban las razones de su designación.

Como se trata de una negociación política, las designaciones estuvieron paralizadas en estos dos años, donde el gobierno no tenía suficiente poder de fuego en el Congreso.

Ahora fuentes oficiales señalan que enviarán los pliegos al Senado. La mayoría de los pliegos, el 80 %, estaba negociado con el peronismo, según dijeron las fuentes. Ahora todo se revisará nuevamente.

La cobertura de las dos vacantes que hay en la Corte Suprema no son una prioridad del Gobierno, ni los cargos de procurador General de la Nación y Defensor General de la Nación, que están cubiertos por subrogantes.

Por lo tanto no se enviarán ahora candidatos al Senado. Para esas cobertura el Gobierno necesita tener los votos de los dos tercios de los senadores. Está más cerca que antes, pero todavía no los tiene.