El misterio de Amelia Earhart: una expedición buscará su avión perdido este año
El misterio de Amelia Earhart: una expedición buscará su avión perdido este año

La búsqueda del avión de Amelia Earhart comenzará en octubre en la isla de Nikumaroro, en Kiribati, con una expedición que intentará determinar si una anomalía visual detectada en una laguna corresponde al Lockheed Electra 10-E en el que desapareció en 1937, de acuerdo con una exclusiva del programa TODAY de NBC News y un comunicado de la Universidad de Purdue.

El Instituto del Legado Arqueológico (ALI), la Fundación de Investigación de Purdue (PRF) y la Universidad de Purdue organizan la misión con un equipo de 16 personas, compuesto por arqueólogos, expertos en logística, buceadores, personal de seguridad, cineastas y representantes de Kiribati, dirigidos por Richard Pettigrew, director ejecutivo de ALI.

La expedición partirá por mar desde Tarawa el 7 de octubre. Deberán recorrer unas 830 millas náuticas (1.537 km) en seis días antes de permanecer varios días en la isla remota del Pacífico, situada entre Hawái y Australia.

La inspección de la anomalía estaba prevista para 2025, pero quedó postergada mientras se completaban las autorizaciones oficiales de Kiribati. Ahora, el gobierno kiribatiano aprobó la misión y el equipo podrá develar el misterio.

La expedición se apoya en la hipótesis de que Earhart aterrizó en Nikumaroro

La base de la misión es la llamada hipótesis de Nikumaroro: Earhart y el navegante Fred Noonan habrían logrado aterrizar en esa isla después de no alcanzar su escala prevista en la isla Howland y habrían quedado varados allí. Ambos desaparecieron el 2 de julio de 1937, cuando intentaban dar la vuelta al mundo.

Por consiguiente, los investigadores inspeccionarán el Objeto Taraia, una anomalía visual observada en imágenes satelitales dentro de una laguna de Nikumaroro. Richard Pettigrew afirmó en el comunicado difundido por la universidad: “Las pruebas que respaldan la hipótesis de Nikumaroro siguen siendo convincentes y la única forma de responder esta pregunta es ir a Nikumaroro, inspeccionar el Objeto Taraia de primera mano y seguir las pruebas adonde conduzcan”.

La expedición se basa en la hipótesis de Nikumaroro, que sostiene que Amelia Earhart y Fred Noonan aterrizaron en la isla (AP).

Según la universidad, la hipótesis se sostiene en registros documentales, fotografías e imágenes satelitales, evidencia física y testimonios personales. Entre los elementos citados figuran señales de radio registradas a partir de transmisiones realizadas en ese momento por la Armada de los Estados Unidos, la Guardia Costera de los Estados Unidos y Pan American World Airways, que convergen en Nikumaroro.

A su vez, se menciona un análisis de 2018 de huesos humanos descubiertos en la isla en 1940, que se cree que pertenecen a una mujer de la talla de Earhart.

En la isla, además, se hallaron objetos datados en la década de 1930, como un zapato de mujer, un estuche de maquillaje compacto, un tarro de crema para las pecas y un frasco de medicina.

A esa lista se suma el Objeto Bevington, una anomalía fotográfica en el arrecife de Nikumaroro capturada tres meses después de la desaparición del avión. La imagen parece representar uno de los trenes de aterrizaje del Electra.

El último elemento es el Objeto Taraia, avistado por primera vez en imágenes satelitales en 2020, pero que parece haber estado en la misma ubicación en la laguna desde 1938, tal como señala evidencia fotográfica.

La búsqueda se concentrará en el Objeto Taraia, detectado en imágenes satelitales de la laguna de Nikumaroro, para determinar si son restos del avión de Amelia Earhart (Rick Pettigrew/Instituto del Legado Arqueológico).

No obstante, hubo discrepancias sobre la posibilidad de que realmente sean los restos del avión. En imágenes satelitales de archivo, la figura misteriosa apareció por primera vez en 2015, un año después de que una gran tormenta tropical desplazara las arenas del lugar.

Ric Gillespie, investigador de accidentes de aviación que ha escrito sobre Earhart durante décadas, dijo en 2025 a TODAY que la imagen muestra una palmera caída y no el avión. “Hemos mirado allí, en ese punto, y no hay nada”, declaró entonces.

Otra de las piezas debatidas son los restos humanos encontrados en 1940 en Nikumaroro y luego desaparecidos. Un experto de la época alegaba que pertenecían a un hombre de mediana edad, pero Richard Jantz, profesor de antropología de la University of Tennessee, dijo en TODAY en 2018 que su análisis indica que eran restos de Earhart.

Los investigadores apoyan la búsqueda de Amelia Earhart en señales de radio, fotografías, imágenes satelitales, testimonios y objetos hallados en Nikumaroro (REUTERS/Library of Congress).

La participación de la Universidad de Purdue en la expedición

Tres integrantes de la tripulación representarán a la Universidad de Purdue: Steve Schultz, vicepresidente sénior y asesor general de la universidad, junto con los exalumnos Sirisha Bandla y Marc Hagle.

La relación entre Earhart y Purdue comenzó en 1935, cuando se incorporó a la universidad como consejera sobre carreras para mujeres y asesora del Departamento de Aeronáutica.

A través del Fondo Amelia Earhart para la Investigación Aeronáutica, la Fundación de Investigación de Purdue financió la compra de su Lockheed Electra, al que la aviadora llamaba su “laboratorio volador”. Incluso, Earhart tenía la intención de devolverlo a la institución para futuras investigaciones aeronáuticas.

Schultz expresó en el comunicado que, para generaciones de estudiantes y graduados de Purdue, la aviadora ha sido parte de la historia de la universidad: “Desafió las convenciones, superó los límites de lo posible e inspiró a muchísimos otros a hacer lo mismo. Al prepararnos para emprender esta expedición, lo hacemos con un profundo sentido de responsabilidad hacia su legado y con la firme determinación de buscar respuestas que han eludido al mundo durante décadas”.