El mercado de Banksy bajo la lupa: una orden judicial sacude el negocio de los grabados
El mercado de Banksy bajo la lupa: una orden judicial sacude el negocio de los grabados

Una orden del Tribunal Superior de Londres obliga a un comerciante de arte a revelar información sobre transacciones relacionadas con grabados de Banksy, luego de que los presentadores británicos Ant McPartlin y Declan Donnelly —conocidos como Ant y Dec— denunciaran posibles ganancias ocultas derivadas de la intervención de un intermediario cuyas gestiones levantaron sospechas.

Ant y Dec acudieron a la justicia para aclarar si un intermediario obtuvo beneficios no declarados al manejar compras, ventas y préstamos de obras de Banksy para su colección privada. Cuestionan que los montos informados por dicho intermediario difieren de los pagos realizados, lo que motivó la intervención judicial.

El caso llegó al Tribunal Superior del Reino Unido, que el 4 de marzo de 2026 dictó una orden de revelación de información. Según medios internacionales, la medida obliga a Andrew Lilley, comerciante londinense y director de Lilley Fine Art Ltd., a entregar documentos detallados sobre sus contactos y tratos con el intermediario, identificado en la documentación judicial solo como “X”.

Ant y Dec cuestionan discrepancias en los montos pagados y reportados en la compra de seis obras de Banksy para su colección privada - REUTERS/Phil Noble/Pool

Uno de los puntos centrales bajo investigación es la compra de seis grabados de Banksy por parte de Ant y Dec, operación en la que los presentadores pagaron $736.000 y Lilley recibió $401.000, resultando en una diferencia de $335.000 que buscan esclarecer.

Esta orden judicial responde a la negativa previa de Lilley de proporcionar información, alegando confidencialidad. Los abogados de los presentadores manifestaron ante el tribunal su interés en “descubrir lo que realmente ocurrió” en las operaciones, según recogió Art Newspaper.

Además, BBC subraya que la revisión solicitada por Ant y Dec abarca un total de 22 transacciones con obras de Banksy, incluyendo compras, ventas y préstamos. Destaca la controversia que surgió en torno a la venta de un grabado titulado “Napalm”. Los presentadores aseguran que inicialmente se les indicó que la obra se vendió por cerca de $15.000, aunque posteriormente supieron que el precio real habría sido $17.400.

El caso judicial investiga la diferencia de $335.000 entre los pagos realizados por los presentadores y los recibidos por Lilley en la compra de Banksy - REUTERS/Russell Boyce

Protagonistas y dinámica de las transacciones de arte

El intermediario, contratado para asesorar a los presentadores con una comisión del 10 %, dejó de colaborar con ellos en 2021, según documentos revisados por Art Newspaper. Durante su gestión, se realizaron diversas adquisiciones y ventas de obras de Banksy, aprovechando contactos del mercado contemporáneo y recurriendo recurrentemente al comerciante Andrew Lilley.

De acuerdo con BBC, ni Lilley ni su empresa enfrentan acusaciones formales en el proceso. El comerciante está obligado a aportar información limitada a lo necesario para esclarecer la diferencia financiera señalada por los presentadores.

El papel del intermediario “X” resulta clave, pues sus decisiones generaron dudas sobre la transparencia en los pagos y la mecánica de las operaciones, en especial en aquellas con diferencias notables como la ya mencionada de $335.000. Los abogados de Ant y Dec insisten en que el desglose de los pagos no está claro y exigen identificar el destino real de los fondos en cada transacción.

El mercado secundario de arte contemporáneo experimenta volatilidad: las obras de Banksy crecieron un 9.000 % en 20 años pero cayeron un 27 % reciente - REUTERS/Toby Melville     TPX IMAGES OF THE DAY

Contexto del mercado de arte y repercusiones en obras de Banksy

El proceso legal se produce en un periodo de cambio para el mercado secundario de Banksy. Datos de la plataforma Artdai muestran que el índice de valor de las obras subastadas del artista aumentó en más de 9.000 % en 20 años, reflejando una expansión excepcional en las ventas de arte contemporáneo. Sin embargo, en los últimos cinco años, ese mismo mercado registró un descenso del 27 %, sugiriendo que la demanda en subastas disminuyó desde su último máximo, según el análisis de Artdai.

Esta volatilidad en los precios introduce complicaciones adicionales al intentar determinar el valor y la legitimidad de cada operación bajo escrutinio, especialmente en un mercado caracterizado por su opacidad y la frecuente intervención de intermediarios.

Al término del proceso, Andrew Lilley declaró a BBC que actuó conforme a los precios del mercado y que la polémica surgida corresponde primordialmente al manejo del intermediario, deslindando su responsabilidad personal en las divergencias detectadas.