Vance Boelter será sentenciado este jueves en un tribunal federal de Minneapolis después de declararse culpable por matar a Melissa Hortman y a su esposo, Mark Hortman, y por herir de gravedad al senador estatal John Hoffman y a su esposa, Yvette, en un ataque planificado que derivó en la mayor búsqueda policial de la historia de Minnesota y en una condena pactada de dos cadenas perpetuas consecutivas más 40 años de prisión.La audiencia comenzará a las 10, según informó el medio local Minnesota Public Radio News, y las partes ya coincidieron en recomendar esa pena, descrita por fiscales y defensores como la máxima posible por debajo de la pena de muerte. El acuerdo de culpabilidad alcanzado en junio evitó que la fiscalía federal solicitara esa sanción.Boelter, de 59 años, admitió ante la Justicia que pasó meses identificando y vigilando a sus objetivos antes de conducir de madrugada hasta sus casas disfrazado de policía con la intención de matarlos. Los fiscales sostuvieron en su escrito que el acusado cometió “un asalto a la democracia” y que atacó “los órganos del gobierno representativo de Minnesota”.La acusación sostiene que buscó alterar el equilibrio político de MinnesotaDocumentos judiciales citados por Fox 9 añadieron que, pocos días antes de los ataques del 14 de junio de 2025, Boelter buscó en internet información sobre la manifestación “No Kings” en el Capitolio estatal de Minnesota y consultó contenidos sobre el equilibrio de poder en la Legislatura.Los fiscales afirmaron que sabía que, si lograba concretar todos los asesinatos que intentó esa noche, el reparto de fuerzas habría cambiado en ambas cámaras estatales.De acuerdo con los expedientes, cerca de las 3:30 de la madrugada Boelter llegó a la casa de los Hortman en Brooklyn Park con uniforme táctico y máscara. Tocó el timbre y gritó que era un policía que realizaba un control de bienestar.Mark Hortman abrió la puerta. El acusado le dio un nombre falso y un número de placa falso, pidió que llamara también a Melissa Hortman y luego le disparó varias veces antes de entrar a la vivienda y disparar contra la legisladora cuando huía escaleras arriba. Ambos murieron.Esa misma noche ya había pasado por la casa de los Hoffman en Champlin, donde hirió de gravedad al senador y a su esposa, según documentos policiales y judiciales recogidos por Associated Press. La hija de la pareja, Hope Hoffman, también figura entre las víctimas del caso federal.Los documentos judiciales indican además que Boelter fue a las casas de otros dos legisladores. En un caso nadie respondió a la puerta y, en el otro, se alejó cuando un agente que creyó que se trataba de otro policía se acercó a su vehículo.La defensa pidió una prisión federal en Florida y autorización para trabajarTras los homicidios de los Hortman en su casa de Brooklyn Park, Boelter se detuvo en una gasolinera de Brooklyn Center para comprar un sombrero vaquero y cambiar su apariencia, según los nuevos documentos.Después fue a un restaurante de comidas rápidas cerca del inmueble que alquilaba en el norte de Minneapolis, conectó su computadora portátil a la red wifi del local y buscó noticias de Minnesota en YouTube, InfoWars y Google.La persecución se extendió durante 43 horas en todo el estado hasta su captura. El caso provocó temor, refuerzo de medidas de seguridad y más preocupación por el aumento de las amenazas contra cargos electos en un clima de polarización política.Boelter también enfrenta cargos estatales: dos por asesinato, cuatro por intento de asesinato, suplantación de un agente policial y crueldad animal. El perro golden retriever de la familia Hortman resultó gravemente herido en el ataque y tuvo que ser sacrificado.La oficina de la fiscal del condado de Hennepin, Mary Moriarty, confirmó que el proceso estatal seguirá adelante y que la comparecencia inicial por esos cargos está prevista para el 3 de agosto.En una carta presentada para la sentencia, el abogado defensor Manny Atwal pidió que Boelter cumpla la condena en la penitenciaría federal Coleman II, cerca de Orlando, en Florida, y que se le permita trabajar, pagar restitución y participar en terapia y otros programas presenciales.El defensor escribió que su cliente “entiende que su sentencia inminente significa que pasará el resto de su vida en prisión”, pero sostuvo que su historial laboral en servicios de alimentos y otros rubros lo convierte en un candidato apto para empleo y programas dentro de la Oficina Federal de Prisiones.Las víctimas y sus familiares podrán hablar ante el tribunal. Yvette Hoffman anticipó en una publicación en Facebook que leería una declaración de impacto “por quienes ya no pueden hacerlo y por quienes viviremos para siempre con las consecuencias de sus decisiones”.Hoffman también rechazó el pedido del acusado sobre el lugar de reclusión. “El acusado está preocupado por su comodidad. Sus víctimas perdieron su futuro, y numerosas familias cargarán con el trauma que causó durante el resto de sus vidas”, escribió. Navegación de entradasLa tormenta tropical Bertha tocó tierra en Luisiana y avanza hacia Texas