El gobierno de Estados Unidos suspendió la exigencia de pagar hasta USD 15.000 en bonos migratorios a los visitantes extranjeros que posean entradas para la Copa Mundial de la FIFA 2026 y provengan de naciones clasificadas a la competencia.La decisión, confirmada el miércoles por el Departamento de Estado y explicada por The Associated Press, responde a una política migratoria que, bajo la administración del presidente Donald Trump, estuvo marcada por un control más estricto de los flujos internacionales y fuertes restricciones de viaje.A quiénes afecta la nueva medidaLa medida de suspensión afecta a ciudadanos de cinco países —Argelia, Cabo Verde, Costa de Marfil, Senegal y Túnez— a quienes, hasta ahora, se les pedía pagar un bono que podría variar entre USD 5.000, USD 10.000 y hasta USD 15.000, una suma que se les devolvía si respetaban los términos de sus visados o si la solicitud quedaba rechazada, según datos del Departamento de Estado citados por The Associated Press.Quienes hayan comprado entradas directamente a través de FIFA y se inscribieron al sistema FIFA Pass —que permite gestionar citas para el visado de manera acelerada desde el 15 de abril— podrán viajar sin esa obligación financiera.Hasta inicios de abril, el número de aficionados que se esperaba impactados por la regla del bono migratorio era reducido: Sólo unas 250 personas de los países clasificados, de acuerdo con funcionarios estadounidenses citados por The Associated Press que solicitaron no ser identificados.No obstante, esa cifra cambiaba rápidamente a medida que se vendían más entradas y algunos beneficiarios desistían de viajar.Cuándo iniciaron las suspensiones de bonos migratorios y contexto de restriccionesLa suspensión de los bonos forma parte de las medidas adoptadas en el marco de las políticas migratorias de la administración Trump. La imposición de estos bonos había comenzado el año previo como parte de un esfuerzo general para combatir la permanencia irregular de visitantes temporales y se sumaba a una serie de disposiciones restrictivas que incluían el cierre parcial de fronteras, la intensificación de controles en aeropuertos —como el despliegue de agentes de inmigración ante la falta de personal de seguridad— y restricciones específicas para nacionales de países con historiales migratorios considerados “de riesgo”.La administración Trump excluyó de la entrada al país a viajeros provenientes de Irán y Haití —mientras que jugadores, entrenadores y personal de la Copa Mundial conservan la exención—.Además, ciudadanos de Costa de Marfil y Senegal enfrentan restricciones parciales según la ampliación de esa prohibición de viaje, a pesar de la exención del bono migratorio, según The Associated Press.Organismos internacionales emiten alerta migratoriaFrente a este panorama, la ONG de derechos humanos Amnistía Internacional y grupos estadounidenses defensores de derechos civiles emitieron una “alerta de viaje para la Copa Mundial”, advirtiendo sobre posibles demoras e incertidumbres en los procesos migratorios que pueden enfrentar los visitantes debido a la acumulación de requisitos adicionales, revisiones de antecedentes y controles reforzados en fronteras y aeropuertos.Al mismo tiempo, la asociación sectorial American Hotel & Lodging Association atribuyó en su reporte mensual la baja ocupación hotelera prevista para el torneo al endurecimiento de las barreras migratorias, la espera de visados más prolongada y la incertidumbre en los procesos de entrada a Estados Unidos, según The Associated Press.Negociación con FIFA y condicionamientos operativosLa exención para los poseedores de entradas se originó en una solicitud formal de FIFA, pendiente de la aprobación conjunta del Departamento de Estado y el Departamento de Seguridad Nacional, tras varias reuniones en la Casa Blanca y otras sedes oficiales en Washington durante los meses previos.Desde antes, los integrantes de las delegaciones —jugadores, entrenadores y parte del cuerpo técnico— ya estaban exceptuados de la obligación del bono, de acuerdo con las disposiciones para priorizar el procesamiento de visados con vistas al torneo.La secretaria adjunta para Asuntos Consulares, Mora Namdar, definió la acción así ante The Associated Press: “Estamos eximiendo los bonos de visado para los aficionados que califican y han comprado entradas para la Copa Mundial” y han optado por el sistema FIFA Pass, que permite prioridad en la gestión de citas desde el 15 de abril.La Copa Mundial de la FIFA, que comienza el 11 de junio y será coorganizada por Estados Unidos, Canadá y México, se prepara para recibir un número significativo de visitantes internacionales. Navegación de entradasAlquileres bajan levemente en Los Ángeles y Miami, pero siguen fuera del alcance para muchos hispanos Reforma laboral: cómo funciona el nuevo régimen que reduce cargas patronales