CHOLILA (De una enviada especial).— Con condiciones de peligro que continúan siendo elevadas, los múltiples focos de incendio en los alrededores de esta localidad chubutense se mantienen activos y podrían volver a descontrolarse entre esta noche y mañana debido al aumento del viento. Con máximas que hoy alcanzan los 36º C y una sequía extrema, decenas de brigadas combaten el fuego en sus distintos frentes.Uno de los sectores más complejos por los que actualmente avanza el fuego es el El Blanco, uno de los valles que forman parte de Cholila. Ese frente de incendio, que bajó desde Epuyén –tras el siniestro que comenzó el 5 de enero en Puerto Patriada– presenta diferentes focos sobre el cordón Gladys que hoy empezaron a humear con mayor intensidad. Allí trabajan con topadora en terrenos de difícil acceso.Patagonia en alertaAsimismo, otro frente viene por el cerro Claudio, en la margen oeste del lago Lezana, quemando con cierta intensidad. Allí se quemó la veranada (zonas de alta montaña donde las vacas pasan el verano) de la familia Daher, pionera de la zona. Los vecinos de ese lado, cerca de la estancia Las Golondrinas, se preparan enfriando las estructuras, mientras los brigadistas hacen fajas cortafuegos.Nazareno es ecólogo, vive en Puelo y tiene un campo en el valle del Blanco, hoy rodeado de fuego. Abre la tranquera para dar paso a las camionetas, pero vuelve a cerrarla porque, explica, le faltan tres vacas. Volver a reunir al ganado y hacerlos descender hacia zonas seguras es una de las mayores preocupaciones de los pobladores de Cholila y alrededores en los últimos días.BrigadasSi bien la mayoría son grupos de vecinos autoconvocados y preparados con equipos de ataque, en esa zona de El Blanco trabajan actualmente tres brigadas del Servicio Nacional de Manejo del Fuego (otras tres combaten el fuego que se mantiene activo en el Parque Nacional Los Alerces). Daniel tiene a cargo un sector que hoy luce quemado, aunque los brigadistas lograron detener su avance. “Estoy contento porque algunos pensaron que no íbamos a poder frenarlo y que podía saltar detrás de ese morro, pero pudimos. Le tiramos como 10.000 litros de agua”, cuenta. Ahora irán a controlar otro foco que ven a lo lejos. Todos los brigadistas lucen extenuados.A un lado y otro de la huella polvorienta que avanza hacia el cordón Gladys se ven muchas zonas consumidas por el fuego y otras que lograron salvarse. Daniel explica que no solo las pavesas (pequeños fragmentos incandescentes) vuelan y hacen “viajar” las llamas lejos, sino que a veces una hojita de laura o de radal cae como ceniza y, poco a poco, comienza a humear: “Con estas condiciones de sequía y calor, eso puede prender una pequeña rama y crecer. Por eso nos pasamos horas observando y caminando el terreno, apagando posibles reactivaciones”.Unos kilómetros más adelante, detrás de unos arbustos aparecen en fila seis brigadistas. Como los demás que llevan días combatiendo el incendio, comenzaron a las 7. Ahora se reúnen cerca del camión para hidratarse, comer algo y volver a la tarea. Están trabajando en uno de los perímetros, controlando los puntos calientes. En esa zona hoy operan dos helicópteros. Al parecer, la escasa visibilidad por la presencia de humo impide que más medios aéreos realicen tiros de agua.De acuerdo con el último informe técnico-operativo emitido por el Servicio Provincial de Manejo del Fuego, hoy se registrarán eventos de viento intenso. Además, rige un alerta amarillo por altas temperaturas. Para mañana se esperan algunas tormentas aisladas durante la mañana y la noche (con una probabilidad del 40%), al tiempo que las precipitaciones podrían llegar también el lunes y martes.Otro de los sectores que más atención demanda es el denominado sector 5, en Villa Lago Rivadavia. En la estancia Los Murmullos se intenta frenar el avance del fuego para que no llegue a un enorme pinar que podría conducir las llamas hacia el centro de Cholila. Algunos vecinos se organizan y relevan la actividad en los puntos calientes con un dron para luego compartir la información con las brigadas.Mientras tanto, decenas de familias se mantienen alertas y enfriando sus terrenos. Y muchos crianceros se preocupan por tener alimento para sus animales luego de perder las veranadas a manos del fuego. Navegación de entradasTres gobernadores clave para juntar los votos de la reforma laboral piden “no resignar fondos” a cambio de su apoyo Preocupación por María Susini por una alarmante situación con Facundo Arana: “Tiene pánico”