La tragedia de la aristócrata argentina asesinada en 1872 persiste en la memoria de Buenos Aires. El templo de Santa Felicitas resguarda relatos sobre apariciones y rituales de amor urbano. Leer más Navegación de entradasLa cruda confesión de Antonela Roccuzzo y el costo de dejar todo por amor: qué fue lo que perdió al irse de Argentina tan joven Arcor y Danone se quedan con La Serenísima y reconfiguran el mercado lácteo