“Yo la hice venir, es mi culpa. Acaban de dispararle a mi esposa”, se escucha decir entre sollozos a la esposa de Renee Nicole Good en un video grabado minutos después del tiroteo en Minneapolis. Frente a ella, el cuerpo de Good, poeta de 37 años, permanecía dentro de la camioneta, detenida tras chocar contra autos estacionados y un poste de luz, mientras la nieve se mezclaba con el eco de los disparos.Las imágenes, difundidas en redes sociales y reproducidas por Daily Mail, muestran a la esposa de la víctima completamente superada por el shock. Habla con dificultad, se lleva las manos al rostro y repite, como si buscara retroceder el tiempo, que fue ella quien alentó a Good a bajar del vehículo para confrontar a los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). “Esa es mi esposa, no sé qué hacer”, balbucea mientras un testigo intenta asistirla y le pregunta si puede llamar a un familiar o amigo.La mujer menciona entonces a su hijo de seis años, que estaba en la escuela. “Somos nuevos aquí, no tenemos a nadie”, responde, haciendo evidente la soledad y el desarraigo en el que se encuentran. A su alrededor, algunos transeúntes piden la presencia de un médico. Minutos después, Good sería declarada muerta en el hospital.El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) sostuvo que la mujer fue baleada cuando, presuntamente, intentó embestir a uno de los agentes con su vehículo. Sin embargo, esa versión fue puesta en duda por testigos, videos grabados en el lugar y autoridades locales. En las imágenes se observa a los agentes rodeando la camioneta, exigiendo que la conductora descienda. Cuando el vehículo intenta retirarse en reversa, un oficial dispara a través de la ventanilla del conductor. Segundos después, el SUV pierde el control y se estrella.La esposa de Good, cuya identidad no fue difundida oficialmente, permanece en el video ajena al revuelo político que estalló después. Su testimonio no incluye consignas ni acusaciones, solo fragmentos de culpa y de incredulidad. “Yo la hice venir”, repite, como si esa confesión pudiera alcanzar a explicar el desenlace.Donna Ganger, madre de la víctima, negó en declaraciones al Minneapolis Star-Tribune que su hija participara activamente de las protestas contra ICE. Describió a Renee como una persona compasiva y aseguró que probablemente estaba aterrada en esos momentos. La Policía de Minneapolis sostuvo que no existía indicio alguno de que Good fuera objetivo de una investigación.Mientras el Gobierno federal defendió el accionar del agente y lo calificó como legítima defensa, el alcalde Jacob Frey y el gobernador Tim Walz cuestionaron esa narrativa y señalaron que la presencia de ICE en la ciudad era evitable. El FBI y la Oficina de Investigación Criminal de Minnesota abrieron una investigación.En medio de declaraciones cruzadas, protestas y el recrudecimiento del discurso oficial, el video de la esposa de Renee Good quedó como uno de los registros más crudos del episodio: una mujer arrodillada en la calle, repitiendo que todo fue su culpa, mientras intenta entender cómo una discusión con agentes federales terminó por romper su familia. Navegación de entradasNuevas revelaciones sobre el príncipe Andrés: vendió su casa a un oligarca relacionado con sobornos El dólar en Córdoba: a cuánto cotiza este jueves 8 de enero